Kim Jong-un, el líder de Corea del Norte, afirmó que el 11 de marzo cancelará el cese al fuego de 1953 que puso término a la guerra con su vecina del sur, si no se cumplen dos condiciones: poner fin a las sanciones de la ONU por sus ensayos nucleares y a los ejercicios militares […]

  • 5 marzo, 2013
Kim Jong-un. Foto EFE

Kim Jong-un. Foto EFE

Kim Jong-un, el líder de Corea del Norte, afirmó que el 11 de marzo cancelará el cese al fuego de 1953 que puso término a la guerra con su vecina del sur, si no se cumplen dos condiciones: poner fin a las sanciones de la ONU por sus ensayos nucleares y a los ejercicios militares entre Estados Unidos y Corea del Sur, informa el Huffington Post.

Esta semana se dará a conocer el documento con las sanciones que el Consejo de Seguridad habría resuelto aplicar en Corea del Norte tras sus ensayos nucleares ocurridos el 12 de febrero. Esta vez, China -un aliado histórico de Kim Jong-un-, habría firmado también ese texto.

Al gobierno de Barack Obama y otros países les preocupa que el tercer ensayo nuclear de Corea del Norte le permita acercarse a su objetivo de crear misiles nucleares lo suficientemente potentes como para llegar a territorio estadounidense.

Por eso, varias voces han condenado los actos de Kim Jong-un, sosteniendo que implican una amenaza peligrosa a la seguridad de la región.

Sin embargo, Corea del Norte afirma que su programa nuclear es en respuesta a la hostilidad de EE.UU. que data desde la Guerra de Corea en 1950-1953, la cual no terminó con un tratado de paz, sino con un armisticio entre ambos estados. Por lo tanto, técnicamente, esa península continúa en estado de guerra.

Revise el artículo completo en Huffington Post.