La empresa constructora brasileña OAS inició hace algunas semanas una de las obras emblemáticas de Aguas Andinas en Santiago: Mapocho Limpio. El proyecto, que demandará una inversión de 70 millones de dólares, es sólo el puntapié inicial de la firma en el país, pues su apuesta va en grande. En efec¬to, nos contaron al interior […]

  • 20 agosto, 2008

La empresa constructora brasileña OAS inició hace algunas semanas una de las obras emblemáticas de Aguas Andinas en Santiago: Mapocho Limpio. El proyecto, que demandará una inversión de 70 millones de dólares, es sólo el puntapié inicial de la firma en el país, pues su apuesta va en grande. En efec¬to, nos contaron al interior de la firma que planean participar activamente en obras de gran tamaño, tanto públicas como privadas, y que ya están mirando varias oportunidades. De hecho, OAS es una de las cuatro compañías que hace unos 40 días presentaron ofertas para la construcción de una nueva uni¬dad en la refinería de Enap en Concón, cuyo valor es varias veces superior a la que están ejecutando con Aguas Andinas.

En la mira también están otras obras de envergadura, entre las que figuran el embalse Carén de Codelco y un hospital en Los Angeles. De igual forma, están mirando en detalle futuros programas de concesiones del MOP, varios proyectos de gene¬ración energética y centros comerciales.

OAS es una de las 5 mayores constructoras de Brasil, y desde hace 30 años está dedicada a la construcción de grandes proyectos de infraestructura. En la lista de obras que han ejecutado se cuentan el recientemente inaugurado estadio olímpico Joao Havelange, en Río de Janeiro, y un puente atirantado en Sao Pau¬lo (en la imagen). Dos botones de muestra, porque a su haber hay varios miles de kilómetros de carreteras, tuberías, puentes y sistemas habitacionales, por toda América latina.