[tweetable]El abrazo es beneficioso para todos[/tweetable]. “Cuando abrazamos y nos abrazan todos los órganos de nuestro sistema se activan: el corazón, el cerebro, los sensores de la piel y nuestro sistema endocrino. Este gesto nos beneficia con una energía extra y una sensación de paz y equilibrio”. Pero no es todo. Más que una palabra […]

  • 21 junio, 2014

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[tweetable]El abrazo es beneficioso para todos[/tweetable]. “Cuando abrazamos y nos abrazan todos los órganos de nuestro sistema se activan: el corazón, el cerebro, los sensores de la piel y nuestro sistema endocrino. Este gesto nos beneficia con una energía extra y una sensación de paz y equilibrio”. Pero no es todo. Más que una palabra de aliento en momentos difíciles, al intercambiar abrazos en esas situaciones “las personas son más susceptibles a despertar al niño que llevan dentro”, sostiene José Antonio Serrano, musicoterapeuta y facilitador de biodanza del Centro Terapias Creativas. Nos libera de preocupaciones y nos hace “disfrutar más las cosas”.

Según el psicólogo Matt Hertenstein, “el simple acto de abrazar no se siente solo en el cuerpo”. Está demostrado que este simple gesto reduce la segregación de cortisol, una hormona que se produce en el organismo ante situaciones estresantes, según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Hertenstein explicó a la cadena de radio estadounidense NPR que propicia la segregación de oxitocina, hormona cuya principal función es hacer que el individuo se sienta bien y cariñoso.

Su efecto químico también está relacionado con la bondad social, cuyo objetivo es la función de conectar a unas personas con otras.

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