Mario Conde, el caído presidente de Banesto y otrora hombre más admirado de España, abrió hace unos días su corazón en el programa La Noria de Telecinco, dejando a algunos conmovidos y a otros con una sarcástica sonrisa en la cara. Junto con hacer algo de leña con el renunciado ministro de Justicia español Mariano […]

  • 4 marzo, 2009

Mario Conde, el caído presidente de Banesto y otrora hombre más admirado de España, abrió hace unos días su corazón en el programa La Noria de Telecinco, dejando a algunos conmovidos y a otros con una sarcástica sonrisa en la cara.

Junto con hacer algo de leña con el renunciado ministro de Justicia español Mariano Fernández Bermejo tras sus polémicas fotos en una cacería junto a Baltasar Garzón, contó a la audiencia de qué vive hoy y cuál cree es su principal atributo.

Tras cobrarse una vieja deuda con Fernández Bermejo, a quien acusa de trato sectario cuando años atrás enfrentaba a la justicia, Conde contó cómo ha sobrellevado la muerte de su mujer, qué se siente ser abuelo y cómo se ha rearmado económicamente a partir de “los restos del patrimonio familiar” (aceite, aloe vera, cosmética). Pero tal vez lo más feroz fue lo que dijo sobre su experiencia en prisión: “yo estuve 5 años para licenciarme en Derecho, 2 para convertirme en abogado del Estado, 5 en la industria farmacéutica, 6 en la banca y 14 relacionados con ser preso. Esa es mi mayor experiencia: la prisión”.

 

 

Vea la entrevista a Conde aquí.