Entra a la oficina como cualquier hijo de vecino, saluda al grupo de periodistas que lo espera en la sala, ofrece agua o frutas –no se comen queques ni galletas en estos lados– y empieza la conversación. Son las headquarters de H&M en Estocolmo y el personaje en cuestión es Karl-Johan Persson (37 años, casado, […]

  • 22 febrero, 2013
Karl-Johan Persson

Karl-Johan Persson

Entra a la oficina como cualquier hijo de vecino, saluda al grupo de periodistas que lo espera en la sala, ofrece agua o frutas –no se comen queques ni galletas en estos lados– y empieza la conversación.

Son las headquarters de H&M en Estocolmo y el personaje en cuestión es Karl-Johan Persson (37 años, casado, dos hijos), jefe máximo y dueño de la marca que mata en el mercado de la moda a bajo costo. Se ve un tipo simple, bien vestido, sobrio. Es el nieto del fundador de este imperio de las ropas y responsable de que en noviembre pasado 1.500 personas hicieran fila durante 6 horas para entrar a la primera flagship store en México, un escenario que posiblemente se repetirá en los próximos meses en el Costanera Center de Chile, donde H&M abrirá sus puertas a este mercado.

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Con 2.800 tiendas repartidas en 48 países, 104 mil empleados, cinco marcas (H&M, Monki, Cos, Weekday, Cheap Monday y & Other Stories) y una fortuna familiar de 26 billones de dólares, Karl-Johan tiene sus máximas. “Después de todo, la moda no hay que tomársela tan en serio”, dice.

-¿Por qué eligen Chile como primer país para instalarse en Latinoamérica? Brasil o Argentina son mucho más grandes…

-Nunca he estado en Chile, pero he oído que es un gran país en muchos sentidos, y creemos que hay un buen encaje entre lo que nosotros ofrecemos –moda, calidad y precio– y la demanda local. Mirando toda Latinoamérica, decidimos que era el primer país donde queríamos aterrizar. Es fácil hacer negocios en Chile, más que en otros países. También hay conciencia de la moda y buen desarrollo.

-¿Va a ser una especie de hub o centro de expansión para el resto de la región?

-No estamos seguros de cómo va a ser la expansión porque queremos concentrarnos en Chile, donde hay mucho que hacer. Vamos a partir con una tienda y si somos exitosos, pensaremos en expandirnos desde allí.

-Europa está en crisis, ¿es momento para seguir creciendo?

-Es parte de nuestro negocio. Este año hemos abierto 300 tiendas, seguimos estando bien y continuaremos creciendo por la compañía. El próximo año –todavía no comunicamos el número preciso–, la idea es abrir muchas tiendas más y entrar también a nuevos mercados. Es decir, estamos concentrados en expandirnos en donde ya estamos y entrar además a nuevos territorios. Y Chile es uno de los que consideramos más apropiados para seguir esta expansión. Espero que haya sido la decisión correcta.

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Mis colegas visitaron Santiago y consideraron que era un muy buen lugar, que había muchas oportunidades. La industria de la moda tiene presencia, es un país con un buen nivel económico, y nosotros tenemos una oferta variada, de calidad y a buenos precios. Además, somos una compañía responsable, muy enfocada en la sustentabilidad. Por eso, creo que vamos a llevar algo que los clientes chilenos van a apreciar.

La carne a la parrilla

-Cuando llegó Gap, dijeron que su estrategia sería niños y hombres, porque las mujeres tienen más opciones. ¿Cuál será su foco de negocios?

-Nosotros tendremos en Santiago el mismo modelo de negocios que en otros mercados, que es la oferta de H&M para todos los grupos: mujeres, niños, hombres, jóvenes. Nosotros creemos que hay que llevar toda la gama y así es como abriremos en Chile.

-¿Qué pasa con los precios de la competencia como Gap, Top Shop o Zara cuando ustedes llegan a estos nuevos mercados? ¿Suelen bajar?

-Bueno, estamos en muchos mercados junto con la competencia y en la mayoría de los casos, los precios permanecen iguales. Pero capaz que en Chile sea diferente. Si ven que nosotros llegamos con algo distinto, probablemente ajustarán los precios para competir por la mejor oferta.

-¿Hay algún mercado que lo haya decepcionado?

-No realmente. Nosotros trabajamos mucho antes de llegar a algún país, pero no hay éxitos asegurados. Y siempre da mucho nervio.

Ser o no ser

-En H&M dicen que no son fast fashion, ¿por qué no?

-Para ser honesto, hay algunos que tienen una mirada negativa de ese concepto. Yo no veo que ser fast fashion sea algo negativo, porque eso es lo que hacemos: tenemos los básicos, tenemos la línea permanente de moda y tenemos lo último. Entonces somos fast en tanto siempre tenemos los últimos estilos. Pero si me dices que fast fashion tiene que ver con la copia, con no ser serio con la calidad ni con la sustentabilidad, claro, no somos eso.

-Pero para ti, ¿fast fashion es un concepto positivo o negativo?

-H&M es fast fashion positivo. Porque nos preocupamos de la sustentabilidad, de la calidad y no copiamos. Tenemos 150 diseñadores trabajando aquí.

-¿Cuál es el significado de la moda para ti?

-La moda es importante, pero no hay que tomárselo tan en serio.

-Hoy los hombres están más preocupados de vestirse bien que antes, son más vanidosos…

-Eso es bueno, porque hay más compras. Hoy la venta en hombres es mucho mayor que hace diez años.

-¿Dónde te gusta vestirte?

-Me gusta mucho mezclar. Por supuesto que la mayoría de lo que uso es H&M y COS, pero no únicamente. Me gustan otras marcas suecas como ACME, y hay muchos diseñadores que tienen cosas muy buenas.

Las cosas simples

-¿Cómo te sientes siendo el CEO de una compañía familiar? ¿Cómo tomas este desafío?

-Nunca me sentí forzado por mis padres a trabajar en esta compañía, sino que fue mi propia opción porque crecí aquí, me comencé a interesar en el retail. En la industria de la moda hay mucha competencia; es entretenida y me divierto mucho. Tenemos un trabajo duro, pero es en un ambiente muy agradable, abierto, donde hay mucho trabajo en equipo, muy respetuoso, así es que disfruto cada día aún cuando tengo una gran responsabilidad sobre mí y mi equipo, de estar constantemente mejorando. La presión está, pero no la siento de una manera negativa.

-¿Y cuál es la clave para sobrevivir en una empresa como esta?

-Yo me inspiro en muchas personas, pero siempre recuerdo a mi abuelo que decía –y yo sin entender demasiado qué es lo que quería decir– “the common sense of fantasy”. Ahora sé qué significa: no complicarse demasiado, hacer las cosas simples. Innovar, pero con simpleza y pasándolo bien.

-¿Qué es lo mejor y lo peor de tener tu cargo?

-Lo mejor es claramente todo el tiempo que pasas con tus compañeros de trabajo, y no estoy mintiendo. Soy feliz todos los días cuando voy al trabajo, a pesar de que tiene un lado duro. El lado negativo es mucho tiempo lejos de la familia. Yo tengo dos hijos y una mujer que quiero mucho, pero bueno, eso me pasa a mí y supongo que a ustedes también… es la búsqueda del balance entre el trabajo y la vida personal.

-¿Qué modelo de negocios de otras compañías admiras?

-Hay muchas que han hecho un trabajo espectacular, como Apple con Steve Jobs. También Ikea, que es una fantástica compañía.

-¿Cuándo decidieron como familia comenzar una expansión más agresiva y cómo controlan, por lo mismo, la calidad de su marca?

-Llevamos expandiéndonos desde inicios de los 70, y en los 90 le pusimos el acelerador, cuando mi padre era el CEO. Nuestro éxito en Estados Unidos en la década pasada nos dio un impulso para seguir. Mantener la calidad es una de las cosas más difíciles cuando abres más de 300 tiendas al año. Para eso, lo importante es encontrar la gente adecuada.•••