Marzo suele ser un mes complejo para la mayoría.

  • 28 febrero, 2018

Se acaban las vacaciones y se debe volver a la rutina de trabajo o estudio, además de preocuparse de los gastos que este mes conlleva, tales como colegios o universidades, útiles escolares, permiso de circulación, entre otros, lo que genera un importante nivel de estrés.

La psicóloga y directora del Centro Alama, Valeria Mandakovic, explica que el ciclo trabajo/estudios – vacaciones es uno de los tantos que enfrentamos periódicamente. Sin embargo, muchas personas viven este cambio de fase de manera disarmónica, desde emociones como la rabia, la frustración, la ansiedad, la tristeza e incluso, la angustia.

Para la profesional, la mejor manera de estar en armonía con esta entrada a clases/trabajo, es encontrar la satisfacción en ese lugar.

“Las personas somos quienes interpretamos la realidad de cierta manera, lo que nos predispone a estar satisfechos o no en el trabajo o en los estudios. Por lo tanto, reconocer que nosotros mismos somos creadores de nuestra realidad y de cómo nos sentimos, nos lleva a estar más conscientes y dejar de culpar a otros”.

Mandakovic afirma que antes de volver a trabajar o estudiar, hay que enfocarse en lo siguiente:

Elaborar una lista con todos los propósitos y sueños que tienes en el ámbito laboral o universitario, según sea el caso. Deben ser deseos realmente anhelados por ti, de modo que estés motivado para alcanzarlos. Priorízalos y elige 1 ó 2 para concretar este año. Recuerda que el que mucho abarca poco aprieta.

Por cada uno de los propósitos elegidos, planifica cómo lo vas a conseguir. El propósito es la meta y la planificación constituye la serie de pasos que tienes que realizar para lograrla. Por ejemplo, si tu propósito es ser más visible en tu trabajo, dentro de la planificación puedes considerar: ser voluntario en actividades laborales y extra-programáticas; dar más opiniones en reuniones aunque no te las pidan directamente; incluso organizar las celebraciones de cumpleaños del mes.

“En definitiva debes tomar consciencia que tú creas tu propia realidad, hacer una lista de sueños (trabajo o estudios), elegir uno o dos propósitos, y planificar cómo concretarlos”, señala.

Para extender en el tiempo la sensación de relajo que nos deja el verano, la especialista recomienda que, en la misma planificación semestral o anual que se haga, incorporar las pausas, días de relajo y mini vacaciones, como ir a la playa, hacer un camping o ir a un spa.