En 2007, la Tierra experimentó el mayor derretimiento del Ártico que se tuviera registro hasta el momento. A finales del verano, quedaba la mitad del hielo que hacía cuatro años. Si bien es normal que cada verano se reduzca un poco, esa cantidad fue exagerada. “El Ártico está gritando”, sostiene Mark Serreze, científico del data […]

  • 18 agosto, 2013

Artico. Foto Flickr

En 2007, la Tierra experimentó el mayor derretimiento del Ártico que se tuviera registro hasta el momento. A finales del verano, quedaba la mitad del hielo que hacía cuatro años. Si bien es normal que cada verano se reduzca un poco, esa cantidad fue exagerada.

“El Ártico está gritando”, sostiene Mark Serreze, científico del data center de nieve y hielo del gobierno de Estados Unidos en Colorado.

El año pasado, el bajo nivel del hielo del Ártico alcanzó un nuevo récord: casi 777.000 kilómetros cuadrados menos que en 2007.

¿Por qué debería importarnos?

El Ártico juega un rol central en estabilizar el estado climático del planeta. Mientras menos hielo tenga, la Tierra absorberá más calor, lo que contribuirá al calentamiento global. Además, grandes cantidades de metano -un potente gas de efecto invernadero- se encuentra atrapado en el suelo debajo del hielo. Si éste se derrite, el metano puede escapar a la atmósfera y contribuir, también, al daño climático.

Según un reciente estudio publicado en Nature, los efectos de la liberación de metano costarían al planeta 60 billones de dólares, el valor de la economía del mundo.

Por ende, es crucial que los países y que las empresas comprendan la importancia de establecer políticas medio ambientales a largo plazo para reducir el impacto negativo en la naturaleza.

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