Con toda la expectación por la película que se estrena este mes, Watchmen, la historieta en 12 capítulos que dio origen al filme, se vuelve cada vez más necesaria. Primero, porque leer el cómic de una película no tiene nada que ver con leer el libro en que se basa una cinta: al ser ambos […]

  • 5 marzo, 2009

Con toda la expectación por la película que se estrena este mes, Watchmen, la historieta en 12 capítulos que dio origen al filme, se vuelve cada vez más necesaria. Primero, porque leer el cómic de una película no tiene nada que ver con leer el libro en que se basa una cinta: al ser ambos formatos visuales, cine y cómic son mucho más complementarios e interdependientes. En segundo lugar, son contadas las adaptaciones que le han hecho siquiera un poco de justicia al original de un personaje de historieta. Watchmen no solo es una de las mejores novelas gráficas jamás escrita sino que su mayor gracia está en lo intrincado de su argumento. Leer un capítulo es acceder a un universo complejo, divertido, que requiere más de una visita para poder descifrarlo. La historia de un grupo de retirados superhéroes que empieza a ser asesinado es solo una excusa para revisitar, en clave pop, la historia del mundo moderno llegando a su fin. La obra fue escrita en plena época de la Thatcher y resume de manera magistral la angustia de una sociedad enfrentada al miedo de la bomba atómica. (FW)

Watchmen. Alan Moore y David Gibbons (1986)