La Cámara de Comercio de Santiago rechazó la demanda interpuesta por Renta ST Limitada, que buscaba invalidar a la Corporación en la junta de accionistas de Blanco y Negro. Recordamos este artículo de revista Capital, publicado dos semanas antes del fallo.

  • 12 abril, 2019

A dos semanas de las elecciones en Blanco y Negro, un arbitraje de la Cámara de Comercio de Santiago iniciado por Leonidas Vial podría cambiar la relación de fuerzas existente en Colo Colo. El dueño de LarraínVial compite con Aníbal Mosa por el control del club, pero la llave la tiene CSD, entidad que estaría alineada con el empresario puertomontino, quien acusa que la demanda arbitral “solo demuestra el desapego” con la tradición del caique.

Solo falta que se dicte el fallo y se notifique. Hace algunos días, la jueza árbitro Luz María Jordán Astaburuaga ya tomó una decisión sobre quién tiene la razón en la disputa entre Leonidas Vial y el Club Social y Deportivo Colo Colo (CSD) por un eventual acuerdo suscrito con Aníbal Mosa. Su decisión es clave: marcará para siempre a Blanco y Negro, la concesionaria que maneja los destinos de Colo Colo.

Todo debido a que en su demanda, Vial acusa al CSD de incumplir los estatutos de Blanco y Negro, al haber presuntamente suscrito en abril de 2017 un acuerdo de actuación conjunta con Aníbal Mosa, máximo accionista individual de Blanco y Negro. Fue gracias a ese “pacto”, que el empresario puertomontino habría alcanzado la presidencia de la firma en ese entonces, por lo que Vial exige terminar con la serie A de acciones que tiene el CSD, que le permite nombrar a dos de los nueve directores de Blanco y Negro, otorgándoles además derechos a voz y voto, un rol prácticamente definitorio en cada elección de la mesa.

Sin haber comprado jamás acciones de Blanco y Negro, SCD sigue teniendo la llave para inclinar con su votación, el manejo de la sociedad. Si Vial contara con esos votos, tendría despejado el camino para conducir Blanco y Negro, ya que además de los poderes que le dan sus propias acciones, cuenta con el apoyo del ex ministro del Deporte, Gabriel Ruiz-Tagle, además de otros accionistas minoritarios. En total, su bando puede elegir tres de los nueve directores.

Pero no ha logrado conquistar el apoyo de SCD y con el juicio arbitral alejó –al menos hasta el cierre de esta edición– cualquier posibilidad de un acercamiento. En “el club”, o “la corporación”, como también la llaman, no perdonan lo que consideran un intento del dueño de LarrainVial por sacarlos de la institución de la que son fundadores y representantes de su historia. Según dicen en la entidad, al llevarlos al arbitraje, Vial terminó por dinamitar las escasas relaciones que ambas partes pudieron construir desde que sus destinos comenzaron a cruzarse hace una década, cuando Colo Colo se convirtió en la sociedad anónima deportiva Blanco y Negro y un grupo de connotados empresarios comenzó a invertir en el negocio.

En todo caso, nadie en el Cacique descarta una movida de última hora. En el fútbol todo puede suceder, repiten en la cancha y hoy se especula con la posibilidad de que el ex arquero y actual director del CSD, Daniel Morón, corra como candidato a la presidencia, por el bando del propio Vial. Y que divida los votos.

El otro director de CSD es Edmundo Valladares, quien en principio no votaría por el bando de Vial, de quien lo separan numerosas diferencias.

Pero la aparición de Morón podría cambiar la alineación. En Colo Colo se decía esta semana que el argentino, histórico ex portero, estaría dispuesto a ir a la pelea por la presidencia y que, de hecho, ya ha estado en conversaciones con diversos accionistas para conseguir sus votos.

Pero el futuro del club por ahora está atado al fallo del arbitraje y su alcance. La jueza Jordán tiene hasta el 28 de mayo para darlo a conocer, pero las partes prevén que ocurrirá antes del 29 de abril, fecha en que se realizarán las elecciones.

Vial deja la primera línea

En caso de que el fallo fuera favorable para el CSD, es altamente probable que Aníbal Mosa, el enemigo de Leonidas Vial, se convierta de nuevo en presidente de Blanco y Negro, en cuya testera ya estuvo en 2017. Y también, que su asunción gatille la salida de Leonidas Vial, quien terminaría abandonando directorio.

Fuentes ligadas al fundador del banco de inversiones LarrainVial reconocieron a Capital que el empresario ha estado hace varios meses pensando seriamente en dejar Colo Colo. Y que el resultado del arbitraje será uno de los elementos que considerará para decidir si da o no un paso al costado. “León”, como le dicen sus cercanos, estaría cansado de una inversión, cuyos réditos ve cada vez más lejanos, pese a lo revitalizante que –según ha confiado– le ha resultado el negocio del fútbol, con sus sorpresivos día a día y desbordadas pasiones.

En el análisis de Leonidas Vial también está incorporado el desgaste de casi ocho años integrando el directorio y las peleas con los demás miembros de la mesa, algo que ha minado la moral de los seguidores más tradicionales de Colo Colo.

Y cada vez son más lo que apuntan con el dedo hacia la misma dirección: el eterno conflicto con Aníbal Mosa, con quien ni siquiera se saludan o cruzan palabra hace más de dos años. Ambos empresarios nunca han remado juntos por un futuro común del club y su relación siempre ha resultado fría.

En todo caso, si Vial se aleja, se trataría solo de un retiro de la primera línea, ya que estaría decidido a mantener sus acciones y continuar como accionista de Blanco y Negro.

Pero también hay varios inversionistas que están pidiendo poner fin a tantos años de inestabilidad. Entre algunos propietarios de ByN existe preocupación por el futuro inmediato del club y el hecho de que los accionistas mayoritarios estén tan peleados. Las últimas maniobras no le han caído muy bien a la afición alba, que no cree que sea buena idea que el club protagonice estos conflictos o que haya dos bandos haciendo lo posible por asfixiarse mutuamente.

“Yo no llegué a Colo Colo por una relación a corto plazo o con la mirada de inversionista que espera su rentabilidad y sale del negocio. Yo llegué a los seis años a Chile y mi primer referente con el país fue Colo Colo, soy hincha de verdad, para mí es un sentimiento y tiene que ver con mi sentido de pertenencia con el país”, sostiene Mosa, ratificando su intención de quedarse con la presidencia del club, para la cual anuncia un proyecto de modernización y transparencia. “Lo fundamental es avanzar en resguardar que la institución tenga manejos transparentes y un directorio íntegro, cuya representación se corresponda con su proporción accionaria”, sostiene.

Los estatutos

A través de Rentas ST Limitada, la sociedad con la que invierte en el club popular, León Vial acudió en noviembre de 2017 a un arbitraje en la Cámara de Comercio de Santiago, acusando al Club Social y Deportivo de excederse en sus atribuciones. Su argumento es que la corporación por estatutos no puede favorecer a un accionista por sobre otro y su objetivo es que, por lo mismo, al incumplir esa norma, el CSD pierda su atribución para designar a dos directores. El fundador de LarrainVial acusa –entre otras cosas– al CSD de actuar conjuntamente con Mosa para disminuir de cinco a tres las comisiones del directorio, y ofrecer beneficios y precios de entradas especiales, además de haber anulado demandas que estaban en curso entre Blanco y Negro y el CSD. El proceso de venta de las acciones que prometió Aníbal Mosa al Club Social es parte fundamental del reclamo.

“CSD tenía como limitación no realizar acuerdos con otros accionistas en virtud de los cuales perdiera facultades de uso, goce o disposición de su acción y al acordar votar como Mosa quisiera, efectivamente entregó esa clase de facultades, a cambio de su oferta de venderles sus acciones a un precio bastante alto y con otra serie de requisitos”, dijo el abogado Carlos Larraín Hurtado, hijo del ex presidente y senador de Renovación Nacional, Carlos Larraín, quien representa a Vial en la demanda arbitral.

El Club Social, por su parte, lo niega todo. “No se incurrió en un pacto de accionistas con Aníbal Mosa, no existen documentos ni hechos posteriores que demuestren que haya existido, ya que la oferta de venta de sus acciones jamás fue firmada ni comprometida por el Club e incluso rechazada por su Asamblea en 2018”, aseveró el presidente de la entidad, Edmundo Valladares.

Ambos se refieren a una oferta que, en junio de 2017, hizo Mosa al Club Social y Deportivo Colo Colo para contar con sus votos en la elección de entonces. Con el fin de no perder la presidencia de Blanco y Negro a manos de Leonidas Vial, les habría prometido traspasar sus acciones y entregar una serie de beneficios a los hinchas. Incluso informó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) del proceso.

“Rentas ST pretende que se sancione a Colo-Colo porque en abril de 2017, sus directores votaron por el proyecto de gobierno que a su juicio representaba mejor los intereses de Blanco y Negro (encabezado por el bloque contrario al señor Vial), pero ello no fue otra cosa que el ejercicio del derecho (y la obligación) que tiene cualquier director de una sociedad anónima. En el fondo, Rentas ST quiere que Colo Colo no vote, que se abstenga. Han llegado al extremo de afirmar por la prensa que los directores del club tendrían un rol de meros fiscalizadores, cosa que los estatutos de Blanco y Negro no dicen en ninguna parte”, sostiene el abogado de la entidad, Eduardo Ugarte.

Según CSD, la demanda de Vial no solo persigue sacarlos del directorio de Blanco y Negro, sino que además debilitarlos, algo que Carlos Larraín desestima por completo: “El objeto es que se declare su incumplimiento de los estatutos y pérdida de la preferencia de designar dos directores. Esto porque la corporación violó los estatutos, no es por nada personal”, sostiene.

Lo mismo reafirmó el 1 de abril pasado, el mismo Leonidas Vial en una entrevista a El Mercurio, donde argumentó que su demanda (contra la Corporación) “es para que se cumplan los estatutos”.

Pero aunque el fallo termine por dar la razón a uno u otro, la pelea está lejos de terminar: está descontado que la parte perdedora apelará.

“Que un director de ByN ponga esta acción legal, solo demuestra el desapego que se tiene con la tradición de Colo Colo y de su hinchada. Es una demostración clara de que Leonidas Vial no es colocolino y ve todas estas cosas desde su oficina en Vitacura, por lo que le cuesta entender que el Club Social y Deportivo es el corazón del club. Los dirigentes no pueden estar tan alejados, porque esto no es solo un tema de calidad técnica, también es de afectos y de pasión por una camiseta y que, por cierto, influye en los resultados”, dijo Aníbal Mosa a Capital.

Juego de ajedrez

En Blanco y Negro se sabe que el interés de las partes está desatado. La oferta de cada bando es “levantar” al club y ambos ofrecen respaldo financiero, aunque hoy, Colo Colo vive un buen momento en lo deportivo y financiero.

Aunque se encuentra en el cuarto lugar en el campeonato nacional, el club se ha mostrado sólido bajo la conducción de Mario Salas. El año pasado, los albos llegaron a los cuartos de final de la Copa Libertadores y quedaron quintos en el torneo local. Además, clasificaron para la Copa Sudamericana.

Y en lo económico, Blanco y Negro ganó el año pasado 4.207 millones de pesos, con un aumento en la venta de entradas, arriendos y venta de los jugadores, como Octavio Rivero y Fernando Meza, además del pago de los derechos de formación de otros jugadores. Aunque casi la mitad de los ingresos, 2.045,3 millones de pesos, provinieron de la venta del Canal del Fútbol.

Durante los últimos meses, las maniobras de los accionistas mayoritarios no han parado. El 13 de marzo pasado, el economista Paul Fontaine, asesor de Aníbal Mosa, renunció a la entidad, con lo que activó la obligación de llamar a elecciones en abril. La salida del brazo derecho del empresario sureño fue vista como una operación poco amistosa: recién en abril de 2018, el ex director de Chiledeportes, Gabriel Ruiz-Tagle, había sido elegido como presidente de Blanco y Negro con los votos de los accionistas minoritarios, cuadrados con Leonidas Vial.

En esa elección, Ruiz-Tagle recibió cinco de los nueve votos, mientras que Daniel Morón obtuvo dos y Aníbal Mosa junto a Paul Fontaine, uno cada uno.

Al obligar a convocar a una nueva Junta de Accionistas, se abre la posibilidad de que ambos bandos lleguen a las elecciones con la capacidad de sentar en la mesa a tres directores cada uno. Y eso, más los dos votos del Club Social y Deportivo Colo Colo, permitirán a cualquiera de los dos contrincantes controlar Blanco y Negro.

Paralelamente, diversos movimientos han aflorado y la idea de que un tercero pueda tomar las riendas y poner en marcha el cambio no se descarta. Ahora solo falta conocer el resultado del fallo.