Debates organizados por distintas instituciones, incluso con participación de los trabajadores, demostraron que la discusión sobre el futuro de Codelco está sobre la mesa.

  • 25 junio, 2008

 

Debates organizados por distintas instituciones, incluso con participación de los trabajadores, demostraron que la discusión sobre el futuro de Codelco está sobre la mesa.

El debate sobre lo que hay que hacer con Codelco, tema central de nuestra edición anterior, avanzó rápidamente en las últimas dos semanas. No hay proyectos concretos, pero sí discusiones sobre la mesa y posiciones que, si bien difieren en lo específico, concuerdan en la necesidad de cambiar el modelo bajo el cual la estatal opera en la actualidad.

Dos seminarios, uno organizado por la Universidad Adolfo Ibáñez y Cesco y otro desarrollado por la Universidad de Chile y KPMG, reunieron en torno al tema a expertos, economistas, políticos, autoridades de gobierno y ejecutivos del sector. Como conclusiones, aunque con matices, se pueden mencionar: la idea de reformular el gobierno corporativo de la compañía, eliminar el aporte directo que hace a las Fuerzas Armadas y examinar la apertura bursátil.

Entre los expositores en ambas instancias estuvieron el presidente ejecutivo de la estatal, José Pablo Arellano; el ministro de Minería, Santiago González; el economista Leonardo Suárez; el director ejecutivo del Instituto Libertad y Desarrollo, Cristián Larroulet; el presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre, Raimundo Espinoza; el decano de la facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Felipe Morandé; la senadora Evelyn Matthei y el ex ministro del Trabajo Ricardo Solari, entre otros.

Casi todos concordaron en la idea de realizar cambios al gobierno corporativo de la estatal, en la línea de hacerlo más independiente de los gobiernos de turno; que se dedique full time a dirigir la compañía y que entre sus atribuciones esté el nombrar o remover al presidente ejecutivo. Matthei, eso sí, recalcó que la Alianza no apoyará el proyecto que el gobierno ingresó al Congreso por considerarlo insuficiente en sus planteamientos. De ahí que varios de los panelistas coincidieran en la necesidad de avanzar vía consensos.

Donde sí hubo unanimidad fue en lo referente a la Ley Reservada del Cobre, partiendo por Arellano, quien comentó que para ello se requiere la definición de una nueva ley. En la actualidad, como explicó Larroulet, a la empresa no le resulta fácil crecer en el exterior y buscar alianzas o hacer distintos tipos de negocios, pues la contraparte no está dispuesta a que de lo que la estatal finalmente reciba, una parte vaya directo a las Fuerzas Armadas.

Sobre la apertura bursátil, los más osados plantearon la necesidad de sacar al mercado un tercio de la propiedad y que ella sea puesta en la bolsa local y en el extranjero, con un fuerte componente de las AFP. Los más cerrados a esta idea son los trabajadores, que dijeron no estar dispuestos a ceder en sus planteamientos. La apertura en bolsa transparentaría las decisiones detrás de la compañía y haría crecer muchas veces su valor actual. Suárez dijo que la compañía hoy tiene un valor aproximado, considerando sus resultados financieros, en torno a los 80 mil millones de dólares; pero la cifra fácilmente podría expandirse en los próximos dos años, considerando que el precio del metal continuará alto. Otras estimaciones, como la de Felipe Morandé, hablan más bien de una valorización actual en torno a los 40 mil millones de dólares.