El año catódico termina y con él nos damos el gusto de elegir lo que más nos llamó la atención. Por Federico Willoughby Olivos

  • 27 diciembre, 2010

 

El año catódico termina y con él nos damos el gusto de elegir lo que más nos llamó la atención. Por Federico Willoughby Olivos


Mejor serie: Luther

Por lejos, y también desde muy lejos, el mejor producto televisivo de este año fue Luther. La serie de la BBC One demostró, y en tan solo 6 capítulos, que cuando se trata de series policiales no hay nada que supere a los ingleses. Sin los efectos de CSI o los grandes elencos de The Law & order, y armada como una novela por entregas, es la historia de un brillante detective que comete el error de buscar justicia en un lugar donde la firma del triplicado es más importante que atrapar al criminal. Finalmente, esa búsqueda de justicia se mezcla con su propia necesidad de sentir que no está loco. Extra: Luther es interpretado por Idris Elba (uno de los protagonistas de The wire) y junto a Ruth Wilson (una de las malvadas más brillantes que nos entregó el 2010) también hacen la mejor pareja del año. En fin. Oscura, impredecible y fascinante.

Peor regreso: Friday Night Lights

A veces es necesario entender que las cosas se terminan. La última temporada de la excelente Friday night lights casi destruyó una serie que tuvo un inicio brillante y que, justamente por eso, logró salvarse por medio de acuerdos insólitos entre los estudios de televisión (las últimas 2 temporadas fueron financiadas por Direct Tv, que la mostraba de manera exclusiva a sus clientes 6 meses antes que el canal donde se emitió originalmente, NBC). Casi sin ninguno de los originales, con historias repetidas y actores que apenas tenían un registro digno. Este fue un año realmente triste para todos los que sentimos que FNL fue en su momento lo mejor que había en televisión.

Una sorpresa: Walking Dead

Basada en un connotado cómic, The walking dead capta el horror de los zombies, pero en vez de generar una historia sobre muertos vivientes arrastrándose y buscando carne, se dedica a tomar el pulso al grupo de individuos que sobrevive y que, a la fuerza, debe aprender a no matarse en el intento por salir del embrollo. El triangulo amoroso que mueve una de las líneas del argumento adquiere otro cariz cuando entiendes lo peligroso que puede ser el amor en los tiempos del cólera. En Chile se trasmite con tan sólo una semana de desfase respecto de Estados Unidos.

Un fiasco: The Event

Partió como avión (y también arriba de un avión), con un capítulo que hacía pensar que finalmente había una serie digna de imitar a Lost en sus momentos buenos. Pero nada. A los tres capítulos perdió el rumbo y todas las buenas ideas se perdieron con ideas y tramas realmente absurdas. Le tenía más fe pero terminó siendo una de las peores series estrenadas este 2010.

Mejor actor: Steve Carell (The office)

Hay pocas producciones que dependan tanto de un personaje, y esta es una de ella. Carell interpreta a Michael Scott como un jefe torpe, incompetente, y que ve la oficina que comanda como un espacio en el cual puede probar una y otra vez todas sus disfuncionalidades. El actor ya anunció que esta va ser su última temporada.

Mejor actriz: Julianna Margulies (The Good Wife)

Si alguien todavía piensa que la mejor serie femenina es Sex & the city o Desperate housewifes es que simplemente vive en el 2005. Ambientada en Chicago, The good wife se vende como un drama legal pero, en el fondo, es un acabado retrato de lo que significa ser mujer, trabajar, llevar una familia y además soportar el auge y caída del marido.