Un completo informe 2011 del sector inmobiliario. Las tendencias en casas, oficinas y edificios. Arquitectos top eligen sus mejores trabajos. El auge de los hoteles boutique. Los números de la industria. El desafío urbano y el concepto de calidad de vida.

 

  • 28 junio, 2011

 

Un completo informe 2011 del sector inmobiliario. Las tendencias en casas, oficinas y edificios. Arquitectos top eligen sus mejores trabajos. El auge de los hoteles boutique. Los números de la industria. El desafío urbano y el concepto de calidad de vida.

 

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Calidad de vida, la meta crucial

 

 

Ofrecer un producto que promete una mejora en las condiciones en que se desenvuelven las personas y que va más allá de un diseño sofisticado. Un producto que se ajuste a las necesidades de un cliente cada vez más informado y que pide más en una superficie que se va estrechando. Ese es el desafío que marca la pauta en el sector inmobiliario. Las empresas lo saben y se las ingenian para responder a esta exigente demanda. Por Natalia Saavedra Stange.

 

Estrés, calles congestionadas por falta de vías y exceso de autos. Altos índices de polución, inseguridad, problemas de pobreza y una marcada desigualdad entre un barrio y otro son algunos de los síntomas que presentan las grandes ciudades. Señales que hablan de una planificación urbana que se quedó corta hace décadas y que sirven para entender qué es lo que una persona no quiere tener cuando se habla de una mejor calidad de vida. Son falencias que para algunos académicos debieran ser resueltas por organismos públicos, pero que hoy las inmobiliarias buscan compensar con proyectos que apuntan a los nuevos intereses de los clientes. Según el urbanista Félix De Amesti –gerente de Urbe–, el desafío es “pasar del concepto de calidad urbana a un concepto de estilo de vida, que usa parámetros y soluciones que pueden ser diversos para distintos grupos y que valora aspectos como los puntos de encuentro y de recreación”.

Estamos hablando de conceptos urbanos integrales, que cumplen con ciertas bases para una mejor calidad de vida, con el entorno, la conectividad y la infraestructura como ejes principales. Y las inmobiliarias han captado el mensaje. Según cuenta Michael Keutmann, gerente de Sur monte, “al vivir en un mundo globalizado, los clientes están cada vez más informados de las tendencias y vanguardias de otros países. Por eso, exigen un producto cada vez más personalizado”. Apuntando a esas ideas es que las distintas inmobiliarias han diseñado nuevos proyectos que intentan adecuarse a la ciudad o, bien, optan por partir de cero y planificar nuevas localidades extra muros.

Necesidades flexibles

Piedra Roja
Laguna Cóndores de Socovesa en San Bernardo
La Serena Golf

La industria de la construcción en Chile es uno de los motores de una economía que se puso de pie con fuerza tras la crisis global y del terremoto de febrero del año pasado. El PIB en 2011 podría crecer un 7%, según el Banco Central. Los chilenos ganan más dinero que hace décadas y tienen claro que la vivienda es una inversión prioritaria.

La oferta es amplia y para todos los gustos. Surmonte ha visualizado un importante nicho en aquellas personas que viven solas o en pareja. Según comenta Keutmann, esto se debe a que “el núcleo familiar ha ido cambiando: hay más solteros, las personas se están casando más tarde y por lo mismo, la forma de vivir es diferente”. A este perfil de clientes, las inmobiliarias le están ofreciendo departamentos de uno o dos ambientes, con interiores flexibles donde puedan modificar los muros en caso que la familia crezca. Departamentos con muebles modernos y espacios abiertos, en los cuales la cocina y el escritorio pasan a ser un mismo lugar.

Quienes viven en este tipo de departamentos generalmente los usan sólo para dormir, pues la mayor parte del día la pasan fuera de la casa. Con esos antecedentes, varias empresas se han preocupado de buscar barrios ad hoc a ese perfil para levantar sus proyectos: por ejemplo, que cuenten con áreas verdes y tengan acceso a entretención a pocos pasos, como es el caso de Providencia.

Por otro lado, están los proyectos destinados a la familia, que mayoritariamente se están construyendo en la periferia de Santiago puesto que ofrecen ahí un entorno con más lugares de esparcimiento. Algunos de ellos pueden ser los asociados a Crystal Lagoons, que ya están en Chicureo, Padre Hurtado y San Bernardo –además de La Serena- y que tienen como gran atractivo la instalación de unas lagunas cristalinas que han revolucionado al sector inmobiliario. Según Joaquín Konow, gerente de Desarrollo de esa empresa, son “un elemento diferenciador que simplemente elimina a la competencia, porque con casas del mismo precio, ofrecen una laguna que cambia el estilo de vida de las personas”. Eduardo Klein, gerente comercial de la firma, agrega que “han permitido a quienes buscan una calidad de vida superior encontrar algo increíble: poder tener vida de playa en la ciudad. Niños que ya no llegarán del colegio solamente a jugar en la calle, a encerrarse en la casa o a ver TV, sino que tendrán la posibilidad de hacer todo tipo de deportes náuticos como kayak, vela o windsurf”.

Al hablar de otras propuestas con un abanico de posibilidades de esparcimiento, se incluyen amplias áreas verdes, canchas deportivas y espacios recreativos, como es el caso de Marbella Chile. Según el gerente general de este complejo en la V Región, Marcelo Bachelet, la idea de este conjunto de casas con cancha de golf y club house, “es importada de países como México y España, donde la Costa del Sol despegó pasando de villorrios de pescadores a potentes centros turísticos que ponen énfasis en el paisajismo (20 mil m2 en promedio), en el mejoramiento de la infraestructura (accesos, señaléticas, luminarias y mobiliario urbano), en la seguridad integral, los servicios generales y las construcciones bioclimáticas. Además, está la incorporación de piscinas templadas con energía solar, tratamientos de las aguas servidas y áreas verdes con riego tecnificado, que apuntan a un uso eficiente de la energía”.

Proyectos que, al igual que La Serena Golf, potencian sus áreas de venta ofreciendo campos de golf, terrenos para practicar actividades outdoors, restoranes, piscinas, exteriores, bares y salones. Todo al alcance de la mano, en barrios que se consolidan como lugares para vivir tranquilos y que según Jaime Avilés, gerente zonal de La Serena Golf, aseguran “un buen clima habitacional, bellos paisajes y destacan variables como la disminución de la delincuencia y la armonía de la ciudad”.

Barrio universitario en Curauma
Proyecto Parque Damián de Surmonte
Pocuro Evolución, Surmonte

Más que un barrio, una ciudad

Actualmente existen megaproyectos que permiten explicar qué es un concepto urbano integral. Uno de ellos es Curauma, que se define como la primera ciudad planificada, autónoma e integral de Chile. Hoy tiene 23.000 habitantes que se reparten entre más de 6.500 viviendas vendidas y que se espera llegue a albergar de 150.000 a 200.000 habitantes en un plazo mínimo de 15 años. Otro ejemplo es el proyecto residencial Piedra Roja, en Chicureo, vinculado a Inmobiliaria Manquehue.

Ambos apuntan a cubrir algunas de las variables más importantes de calidad de vida. Cristián Colacci, gerente de Desarrollo de Ciudad Curauma, comenta que ésta fue diseñada como “una ciudad transversal, con un casco de urbanización robusto, inversiones sanitarias elevadas, áreas comerciales y de servicios, que incluyen supermercados. Además de contar con desarrollos habitacionales, ahí se han establecido colegios, jardines infantiles, el campus Curauma de la Universidad Católica de Valparaíso y, próximamente, un barrio universitario integrado por otras casa de estudios”. A todo lo anterior se suma una laguna, su principal atractivo natural y sede de los próximos Juegos Odesur 2014. En términos de conectividad, el proyecto tiene como gran atributo que es contiguo a la reserva nacional Lago Peñuelas, a los balnearios de Quintay y Tunquén, además de las playas de Viña del Mar y Concón.

En el caso de Piedra Roja, cuenta Juan Enrique Nestler, gerente comercial de Inmobiliaria Manquehue, el enfoque que se quiere dar es el de “un proyecto que se inserta en la ciudad como un nuevo barrio con condominios cerrados, vida sana, jardines, espacios públicos, conservación del medio ambiente y una laguna navegable de 80 mil metros cuadrados”. En tanto, Cristián Cominetti, gerente general de Piedra Roja, añade que este barrio fue diseñado pensando en una “conectividad extraordinaria a través de modernas autopistas que llevan en sólo diez minutos a Vitacura y La Dehesa. Además, en todo al proceso de planificación proyectamos ampliaciones de calles de una vía por lado en caso de que se saturen las pistas ya existentes”.

Indicador de calidad de vida ayuda a planificar
En mayo pasado, la Cámara Chilena de la Construcción y la Universidad Católica dieron a conocer el primer Indicador de Calidad de Vida Urbana (ICVU) de comunas, ciudades y áreas metropolitanas chilenas. A diferencia de otros estudios, tanto nacionales como internacionales, se diferenció por ser de carácter cuantitativo y no perceptivo. Pilar Giménez, coodinadora territorial de la gerencia de Estudios de la CChC, explica que se elaboró sobre la base de seis ámbitos: condición laboral, ambiente de negocios, condiciones socioculturales, conectividad y movilidad, salud y medio ambiente y, por último, vivienda y entorno. Estos ámbitos, añade, permiten detectar las falencias de cada sector “y así poder generar propuestas que permitan que la industria de la construcción se desarrolle en la mejor forma posible, porque cuando se desarrolla la construcción, el país está bien”.

Arturo Orellana, coordinador del Núcleo de Estudios Metropolitanos Urbanos de la UC, agrega que “lo interesante del acompañamiento de este estudio de la Cámara fue reconocer que finalmente la proyección de largo plazo y del negocio inmobiliario propiamente tal requiere de una mirada más integral del territorio. Por lo tanto, puedes dotar un proyecto inmobiliario con un desarrollo de vivienda y de espacios comunes, pero finalmente ese emplazamiento inmobiliario requiere tener conectividad con el sistema de transporte y con el espacio público. Es decir, necesita generar condiciones de ciudad para no saturar ciertos sectores y darle un perfil homogéneo a la ciudad”.

Camilo Arriagada, profesor asociado de la Universidad de Chile a cargo de cátedras de Ciudades y Población, agrega que lo que “debemos reflexionar es cómo Santiago sale varios lugares más abajo que muchas ciudades costeras medias y resulta que, a nivel de comunas, concentra la segunda o tercera de mejor calidad de vida en Chile (Vitacura, Las Condes y Lo Barnechea). Esto es muestra del grado de concentración y desigualdad a que tiene Chile urbano, no sólo en ingresos sino que en factores de calidad de vida”.

Desde este punto de vista, la primera responsabilidad respecto a la calidad de vida de las ciudades debería ser responsabilidad del Estado. Y para eso, dice Pilar Giménez, “faltan políticas de planificación que hablen sobre cómo intervenir y transformar la ciudad”.

El petitorio a Piñera
Durante la Semana de la Construcción 2011, realizada en mayo, el gremio del sector entregó al presidente Sebastián Piñera un documento que contiene un duro diagnóstico: la ausencia de una Política Nacional de Desarrollo Urbano (PNDU) ha desencadenado una serie de problemas que impiden el desarrollo equilibrado de los territorios y a la vez entraban el desarrollo del país. Según la Cámara Chilena de la Construcción, se requiere una nueva PNDU, cuyo foco debe estar en las personas y en su capacidad de elegir libremente dónde y cómo quieren vivir. Aquí algunas claves del documento Fundamenta, Bases para una Política Nacional de Desarrollo Urbano:

• Planificación por condiciones:
proponen un modelo en el cual “el territorio se entiende posible de ser desarrollado, siempre y cuando se cumpla con una serie de condiciones o exigencias, orientadas a que los proyectos internalicen sus externalidades”, las cuales deben ser “medidas caso a caso en forma objetiva y transparente. Estas condiciones serán más estrictas en la medida que el territorio tenga algún grado de protección oficial”.

Generación de espacio físico: en este punto, el documento plantea tomar cuatros aspectos básico: “disponibilidad del suelo asegurada para un horizonte de al menos 20 años, tratamiento no discriminatorio del territorio, traspaso de suelo físico a manos privadas -salvo restricciones excepcionales-, y desarrollo con visión moderna del borde costero”.

• Manejo de externalidades: el texto plantea que los proyectos deben ponderar todos los impactos directos que generan en el territorio, así como incluir instrumentos de planificación territorial con capacidad de adaptarse a dinámicas. También debe haber una responsabilidad del Estado en los costos de la decisión de conservar patrimonio natural y construido, entre otros factores.

• Participación ciudadana en la planificación y certeza jurídica en los proyectos y para los ciudadanos.

• Competitividad del país: ventajas competitivas para vivir, visitar o hacer negocios, y una calidad de vida con adecuados estándares de servicio, equipamientos y medioambientales.

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Mi mejor trabajo

 

Les pedimos a las cabezas de cuatro destacadas oficinas de arquitectos chilenos que eligieran una de sus obras: la que mayor significado tuviera para ellos, ya fuere por el resultado final como por su compromiso emocional.

Obviamente, ninguno quería optar por una sola, pues eso implicaba dejar de lado a otras de sus hijas… Pero lo hicieron. Aquí, Mirene Elton y Mauricio Léniz; Mathías Klotz, Ernesto Barreda y Cristián Boza muestran sus dolorosas elecciones. Por Vivian Berdicheski S.; fotos, Verónica Ortíz.

 

Mathías Klotz
Casa Colonos

“Elegí este lugar porque es mi casa, donde vivo, trabajo y disfruto a mis hijos y a mis amigos. Esto significa un importante desafío, ya que fácilmente puede convertirse en un círculo vicioso. Se requiere de límites y reglas claras, además de amistad y amor por el equipo y el trabajo.

A la obra, construida hace 46 años por Ignacio Covarrubias, le he realizado algunas transformaciones, pero siempre manteniendo los criterios originales de la casa. Ha sido interesante ir descubriendo y explotando algunas claves del arquitecto para utilizarlas como guías de diseño, según mis requerimientos. No he pretendido con esto trabajar como si fuera Covarrubias, pero sí respetar su trabajo y hacer que las nuevas plantas sean complementarias de la original.

Uno de los espacios que más me encantan son los distintos jardines de la casa. Son, tal vez, mi mayor logro, ya que pasé de una casa con un jardín bidimensional a una con cuatro distintos niveles de jardín, que van desde el subterráneo hasta el techo de mi habitación”.

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Cristián Boza

Edificio Corp Group

“De partida me llenó de satisfacción porque no fue un encargo, sino que mi oficina junto a Jorge Iglesis, a quien invitamos, ganó el concurso para hacer este edificio. Es una obra emblemática que, de alguna manera, se transformó en un hito del sector porque su arquitectura dialoga con condicionantes macrográficas y de entorno muy exigentes. El edificio responde a todas estas condiciones, con gigantescas loggias o grandes balcones, los cuales emergen como intervenciones en la gran masa vítrea del edificio de 25 pisos. Cada uno de estos balcones está orientado a distintos puntos de la capital, como el cerro Manquehue, la cordillera, el Parque Araucano, el centro de Santiago y otro que indica el acceso al edificio. Esto implicó una decisión de diseño que le dio una característica muy singular a la obra, que fue inaugurada en 2006 y que ocupa toda la esquina de Rosario Norte con Presidente Riesco. Cada balcón contendrá a futuro sendas esculturas.

El acceso es también muy interesante: tiene varias connotaciones singulares, como una suerte de elementos curvos verticales para bajar al nivel inferior. El edificio nace de una plaza hundida, donde se ubicará la futura sala de arte. Además tiene una particularidad: una rampa mecánica y un cuadro maravilloso del artista venezolano Jesús Soto, que complementa muy bien con el diseño”.

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Mirene Elton y Mauricio Léniz
Galería de Arte Patricia Ready

“Nos representa, este trabajo que realizamos para esta galería, inaugurada en 2010. Aquí se dio una respuesta coherente y atemporal, en función de las necesidades del programa y del lugar: una superficie de terreno de más de dos mil metros cuadrados en la esquina de Espoz con Narciso Goycolea.

Hemos querido dar al arte el lugar de silencio propicio para su contemplación, pero abierto a la ciudad. La búsqueda del equilibrio entre este silencio y esta abertura ha sido el desafío arquitectónico que dio forma al proyecto. Además, diseñar un edificio que estuviera al servicio de la exposición y de la observación de obras de arte nos resultó muy motivante.

Se destacan el trabajo de la iluminación natural y un sistema de iluminación artificial a cargo de María Ignacia Risopatrón, que permite gran flexibilidad en función de los distintos requerimientos de los artistas y de sus obras.

También, por tratarse de un encargo muy poco frecuente en Chile, con unos clientes muy comprometidos y unos socios de lujo –Luis Izquierdo y Antonia Lehmann–, el resultado final nos dejó felices”.

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Ernesto Barreda
Grand Hyatt

“Hacer el hotel Hyatt fue muy interesante para la oficina y en especial para mí, porque estuve muy involucrado desde el inicio hasta el final del proyecto. Cuando llegaron los empresarios de la cadena a plantearnos realizar un hotel de lujo con una arquitectura muy particular, nos entusiasmó a todos. Ellos tenían una idea y el inversionista jefe, que vino dos veces a Chile, era un señor de Arabia.

Encuentro espectacular el cilindro central que conforma el hall de colosales dimensiones (100 metros de altura y 20 metros de diámetro) que concentra la actividad incesante del hotel. El edificio de forma cilíndrica, apoyado en dos alas laterales, emerge como un cohete, perfilándose en la silueta inconfundible de la construcción. La cúpula de cristal, en la cual remata toda la arquitectura, devuelve brillos y reflejos de la ciudad durante el día y en la noche funciona como un faro luminoso.

Con 55 mil metros cuadrados, dividido en 314 habitaciones distribuidas en 19 niveles, el edificio de hormigón armado aparece fuerte, poderoso, estable a la vista del espectador externo y nos transporta a imágenes de cuentos futuristas y fantásticos. Por algo fue muy comentado para su inauguración, en 1992”.

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Lo último, lo nuevo, lo top

¿Qué está pasando en el mercado inmobiliario? Las tendencias incluyen exclusivos departamentos en un hotel o en edificios de lujo por sobre 25 mil UF; el auge de las oficinas B+, de menor dimensión pero de altos estándares; las viviendas 100 % eléctricas que permiten ahorrar energía y la apuesta de los fondos de inversión por polos ascendentes de desarrollo en Santiago. Las regiones tampoco se quedan atrás. Por Vivian Berdicheski S.

Edificios B+

Aparecieron hace dos años y hoy son un boom. Según la consultora CB Richard Ellis, se construyen actualmente 14 proyectos de este tipo en Santiago, lo cual significa una superficie de 136 mil m2. Es decir, tres veces mayor que la ya construida. Los edificios de oficinas clase B+ tienen estándares de un edificio de clase A+ (como Titanium o Isidora 3000) pero, a diferencia de éstos, son de pequeño formato: no se elevan sobre los 14 pisos y poseen plantas libres de entre 300 y 800 m2, que se pueden subdividir hasta en cuatro oficinas. Los B+ tienen una altura de hasta 2,60 metros por piso y se caracterizan por su diseño moderno, con muros cortina, ascensores de alta velocidad, sistemas de eficiencia energética y climatización centralizada. Se ubican principalmente en el eje Costanera-Andrés Bello, entre las calles Almirante Pastene y Bucarest, en Providencia. Otro sector que muestra un movimiento interesante es el eje Alonso de Córdova, en las cercanías de Los Militares, además de la Ciudad Empresarial.

Para Carlos Antúnez, presidente de CB Richard Ellis Chile, “este tipo de proyectos comenzó a aparecer en Santiago a mediados de 2009, coincidiendo con la época en que dejó de haber oferta de edificios clase A+ en venta por unidades. Estos edificios han ofrecido una opción para las empresas que quieren ser propietarias de los espacios que ocupan, ya que en su gran mayoría los edificios clase A+ han sido comprados por fondos de inversión o compañías de seguros, y sólo se ofrecen para arriendo”.

¿Público objetivo? Compañías que buscan un alto estándar de construcción, con tecnología de vanguardia. Principalmente son consultoras, estudios de abogados y agencias de publicidad. La demanda es tal que la mayoría se vende en verde.

El edificio B+ diseñado por Abraham Senerman presenta un alto estándar de construcción, con tecnología de vanguardia.


Súper lujo

Mirador Santa Anita, diseñado por el arquitecto Jorge Figueroa, es uno de los proyectos más exclusivos de Santiago.

Más que departamentos de alto nivel, parecen sacados de una película: incluyen piezas de pánico con teléfonos, puertas blindadas, cámaras por todos lados, habitación principal con dos baños y dos walk in closets con camillas para masajes, piscina temperada y terrazas que puede llegar hasta los 280 metros cuadrados.

Estos edificios premium –que pueden costar entre 25 mil y 52 mil UF– apuntan a un nicho muy pequeño, con alto poder adquisitivo y requerimientos específicos de comodidad. Ricardo Sota, director general para Latinoamérica de Tinsa Chile, explica que “es un mercado bastante reducido en términos de volumen, que no supera el 1 o 2% en términos de unidades en Santiago. Para este año, por ejemplo, no hay más de 100 departamentos y sólo cinco proyectos en ejecución; principalmente, en Lo Barnechea, Vitacura y Las Condes. El público objetivo es ABC1; en su mayoría, empresarios. Se trata de un mercado acotado, por eso no hay sobrestock. Cuando parte la construcción, generalmente un 60% ya está vendido o cuenta con potenciales compradores. Y los que quedan se van de inmediato. Este público busca exclusividad y pocos vecinos, que son algunas de las características que exige este tipo de proyectos”.

El top es Mirador Santa Anita, que consta de seis edificios en un terreno de 6,5 hectáreas. Cuatro están completamente vendidos, uno se entrega a fin de año y el otro, a principios de 2012. Los departamentos tienen entre 400 y 600 m2, más terrazas desde los 140 m2. Para su arquitecto, Jorge Figueroa, sus principales características son “la hiperconectividad, la orientación nororiente de todos los departamentos y la vista al valle de La Dehesa y la cordillera. Esto es lujo aquí, en Londres y en París. Es gente que tiene pocos hijos en casa, valora la innovación, la vanguardia y quieren estar en la punta del iceberg. Es lo más avanzado en cuanto a tecnología, seguridad y terminaciones. Todo, pensando en el más alto nivel”.

Vida de hotel

W Santiago The Residences suma el lujo de un gran departamento con la comodidad de un hotel.

Como ya sucede en las capitales del mundo, en Santiago desde hace un par de años comenzó a despegar una exclusiva tendencia: vivir en hoteles. Pero no hablamos de habitaciones, sino de departamentos especialmente construidos. El último de este tipo es el W Santiago The Residences, en Isidora 3000. Estos departamentos tienen una propuesta de diseño contemporánea y cuentan con servicios como helipuerto, chef, cavas de vino y salas de degustación privadas. Además, sus habitantes pueden disfrutan la atención personalizada de un equipo de trabajo (W talents) que los asiste 24 horas. El W cuenta con 43 departamentos más tres penthouses, emplazados entre los pisos 12 y 19. “Los precios de las residencias parten desde 7.225 UF y hasta la fecha se ha vendido el 40%. La mayoría de los propietarios son extranjeros que tienen algún tipo de nexo con Chile, ya sea familiar o comercial, y chilenos que residen en provincias. En general, son personas que viven solas y con un estilo de vida marcadamente cosmopolita”, comenta Andrés Carvallo, de P&G propiedades.

El primer proyecto de este tipo fue Boulevard Suites, en los pisos superiores del hotel Marriott, que hoy funciona como apart hotel: son 62 departamentos de cinco tipo, cuyas dimensiones varían entre los 65 y los 170 m2.

Grandes inversiones, nuevos polos

Nestlé instaló recientemente sus oficinas en el
Sector de San Damián.

En los últimos años, varios fondos de inversión y compañías de seguros han puesto el ojo –y la plata– en el desarrollo inmobiliario. Esto ha originado un cambio estructural en la propiedad de los bienes raíces comerciales, aumentando la cantidad de edifi cios en arriendo. El segmento mantiene un alto potencial de crecimiento. “Para formarse una idea, los fondos de pensiones en Chile destinan menos de 1% a fondos con subyacente inmobiliario, y lo usual en mercados desarrollados es sobre el 8%”, señala Fernando Sánchez, presidente de Independencia.

Un reciente sondeo entre inversionistas chilenos (realizado por Franklin Templeton Investment, asociado a LarrainVial) arrojó que un 31% de los entrevistados apuesta a que los activos inmobiliarios serán los que mostrarán los mayores retornos en el mercado local.

Para Sánchez, “los nuevos polos de desarrollo dependen de la disponibilidad de terrenos y de las facilidades de acceso: dentro de este contexto emergen el sector de San Damián; la nueva etapa de Huechuraba, con una segunda ola de desarrollo en Ciudad Empresarial; la reconversión del centro histórico y polos ascendentes gracias a la expansión del Metro, lo cual siempre constituye una oportunidad para desarrollar nuevas áreas”.

En la misma línea, Marcos Kaplún, director de Kayco International Group, explica: “el desarrollo del mercado de oficinas en Santiago es muy fuerte, especialmente en los sectores de El Golf, Nueva Las Condes, Providencia y Santiago Centro, ya que en cada zona se habla de un mínimo de 15 proyectos. En cuanto a nuevos focos de desarrollo en el mercado de oficinas, están Lo Barnechea, Huechuraba y Ñuñoa. Como una apuesta más a futuro, la reconversión puede venir en terrenos cercanos a la avenida Norte-Sur y en terrenos al sur de la Alameda”.

La apuesta regional

La Serena: auge inmobiliario en una ciudad ideal para vivir, veranear y estudiar.

El dinamismo del sector inmobiliario también se ha notado fuera de la capital. Lejos de ser espectadores periféricos, cientos de proyectos se levantan especialmente en las áreas turísticas, a buena distancia de los problemas de congestión de Santiago. Un ejemplo es la IV Región, que ha manifestado un crecimiento sistemático en materia habitacional y, en particular, en el mercado de segunda vivienda en Coquimbo y en La Serena.

Ambas ciudades “se han convertido en poco tiempo en lugares óptimos para vivir, vacacionar e incluso estudiar una carrera. Esto último, gracias a nuevos establecimientos de educación superior que ofrecen diversas alternativas para los jóvenes, principalmente del norte del país: un aspecto relevante para el sector, por cuanto ha estimulado un mayor interés de compra e inversión de la segunda vivienda”, dice Hugo Santuber, presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción delegación La Serena.

El año pasado se construyeron en la zona 2.500 viviendas, entre casas y departamentos, y las proyecciones apuntan a que en los próximos 10 años se levantarán 30.000 unidades. La oferta actual en La Serena es variada e incluye proyectos orientados principalmente a departamentos, con precios de entre 1.200 y 16.000 UF en las concurridas avenidas del Mar, Pacífico, Costanera y playas cercanas. También hay proyectos de primera vivienda, incluyendo sobre las 6.000 UF.

Además, resulta notable el desarrollo inmobiliario en el Gran Valparaíso, desde Concón al puerto, donde se construyeron 2.370 viviendas el año pasado, y en ciudades del norte, como Antofagasta e Iquique.

100% eléctricos

Cada vez son más las viviendas que cubren todas sus necesidades de energía a través de la electricidad.

El concepto full electric no es nuevo. En Europa, Canadá y EEUU se ha desarrollado con notables benefi cios. En Chile, desde 2002 el mercado inmobiliario ofrece viviendas de este tipo, que se caracterizan por el uso de energía no contaminante, que no consume oxígeno al interior del hogar, y un equipamiento de alta tecnología y efi ciencia, con un ahorro efectivo en las cuentas. Todo, gracias a la electricidad.

Las ventajas de los departamentos 100% eléctricos son que operan sobre la base de una energía limpia, que no produce combustión, elimina la contaminación intradomiciliaria, aumenta la efi ciencia y concentra todos los servicios básicos en una sola cuenta. Según un estudio encargado por Chilectra a la Universidad de Harvard, los hogares que utilizan electricidad presentan 17% menos de concentración de material particulado fino respecto de las viviendas que utilizan gas natural; un 26% menos de las que utilizan gas licuado; y un 52% menos de las que utilizan kerosene.

A marzo de 2011, la participación de full electric en el mercado de departamentos nuevos alcanza un 58%, según el control que aplica Chilectra mes a mes, tomando en cuenta la cantidad de empalmes eléctricos para la construcción de edifi cios nuevos. En total, en Santiago existen alrededor de 260 edifi cios, con más de 43 mil departamentos, con esta tecnología.

Para Paola Visintini, gerenta de Comunicación de Chilectra, el sistema “está principalmente posicionado en edifi cios pensados para jóvenes y adultos jóvenes que cuentan con una línea superior de equipamiento eléctrico. Es un segmento que responde a nuevas conductas, intereses y expectativas de las personas en temas relacionados con salud, seguridad, confort, calidad de vida y respeto por el medio ambiente”.

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Los números de un auge

La construcción está tirando con fuerza el carro de toda la economía. Y se nota. Por doquier en el país, edificios y casas nuevas se están levantando, mientras prosiguen las tareas de reconstrucción en la zona más afectada por el terremoto de febrero del año pasado. El indicador de actividad sectorial exhibe sólidas expansiones y la contratación de mano de obra ha sido fundamental en la histórica creación de empleo en el último tiempo. El buen panorama, no obstante, enfrenta riesgos como una mayor inflación y tasas de interés en aumento, que potencialmente podrían llevar a sacar el pie del acelerador.

 

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A escala humana

Siguiendo el estilo de las capitales más importantes del mundo, nuevos actores se están haciendo cómplices del auge turístico que vive Santiago. Se trata de los hoteles boutique, que se han convertido en focos de vanguardia. La mayoría de ellos se ha instalado en edificios antiguos, remodelados delicadamente para que no pierdan su sello. La idea es que sean espacios urbanos, estratégicamente ubicados, con carácter acogedor y altos estándares. Por Vivian Berdicheski S.

Un oasis

Rodeado de restaurantes, bancos, librerías y cafés, el Hotel Orly es considerado pionero en este tipo de locales en Santiago. Según la gerente de esta casona de estilo francés, Pía Alvarez, el sello está en la atención personalizada. “Al ser más pequeño, este hotel acoge de manera distinta a los pasajeros: uno se involucra más con su vida y ellos se sienten más en casa. Por eso, muchos de nuestro turistas, que en un 90% son europeos y estadounidenses, regresan”.

El hotel de tres estrellas cuenta con 28 habitaciones y nueve departamentos para tres personas.

www.orlyhotel.com

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El petit

Quiere ser un remanso de paz en medio de la ajetreada vida santiaguina. El Meridiano Sur –en el corazón de Providencia– apunta a “generar una atmósfera serena, amigable y no invasiva, donde el pasajero podrá descansar luego de su recorrido por la capital”, cuenta Carolina Yávar, su dueña.

En un principio quiso instalar un bed & breakfast. Sin embargo, la idea fue evolucionando hasta que en 2008, cuando abrió sus puertas, la residencia ya se había convertido en un hotel boutique.

Su nombre está inspirado en nuestra geografía, larga y colindante con el polo Sur. Y así, sintetiza Carolina, desde el proyecto arquitectónico –que realzó una casa típica chilena de tres niveles– hasta su decoración con toques de artesanía autóctonos, la idea es que el visitante se empape de la identidad nacional.

Cuenta sólo con siete habitaciones; cinco de ellas dobles y dos individuales, además de un amplio loft para cinco personas, con sala de estar, kitchenette y vista al cerro San Cristóbal.

www.meridianosur.cl

     

El urbano

Podría decirse que es el icono de los hoteles boutique de Santiago. De la mano del australiano Mark Cigana y del inglés Will Martin, The Autrey abrió sus puertas el año pasado, convirtiéndose en un glamoroso punto de encuentro social a los pies del cerro San Cristóbal. La casa –remodelada por los arquitectos Alejandro Valdés y Cristóbal Amunátegui– tiene historia: la levantó a principios del siglo XX el parlamentario radical Domingo Durán Morales y fue escenario de largas reuniones políticas de la época.

Destacado por diversas publicaciones extranjeras, como The New York Times, el hotel tiene reservas hasta mayo de 2012. Según su manager, Cynthia Kharoufeh, “el sello es la atención personalizada. Hacemos lo posible para que el huésped viva la experiencia soñada y utilizamos todas nuestras capacidades para que se vaya feliz”.

www.theaubrey.com

El premium

Caminando por la calle Orrego Luco, el empresario Alejandro Ergas y su señora se detuvieron al ver esta casona de estilo francés que se usaba para oficinas. Maravillados, se decidieron a comprarla y la transformaron en un hotel cinco estrellas. Se llama Le Rêve: sueño, en francés.

Con 28 habitaciones y tres suites, la casa, declarada inmueble de conservación histórica, se remodeló inspirándose en los pequeños hoteles de París. Así, combina la arquitectura francesa con las comodidades de la modernidad.

www.lerevehotel.cl

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