El crítico español Ignacio Echevarría ha recopilado algunas de las mejores entrevistas de la legendaria The Paris Review. Una experiencia tan movida como suculenta.

  • 14 diciembre, 2007

El crítico español Ignacio Echevarría ha recopilado algunas de las mejores entrevistas de la legendaria The Paris Review. Una experiencia tan movida como suculenta. Por Marcelo Soto.

Dicen que George Plimpton, aquel inolvidable dandy-escritor-actor-aristócrata empobrecido que dirigió la revista Paris Review en sus mejores años, tuvo una genial idea una noche caminando por Montparnasse en 1952. No tenía un peso para financiar el nuevo magazine del que acababa de apropiarse y el problema era ¿cómo conseguir grandes nombres en la tapa sin gastar una fortuna?

Simple: haciendo largas entrevistas a los escritores famosos, largas entrevistas donde ellos podrían hablar de las cosas que quisieran, la clase de temas que nunca les preguntaban en otros periódicos. De ese modo podrían poner a Hemingway o a Faulkner o a Simenon en la portada sin pagarles las decenas de miles de dólares que tales firmas cobraban por un cuento o un artículo.

Con ese origen algo miserable Paris Review llevó el género de la entrevista a la categoría de bella arte, como dicen algunos. A lo que habría que agregar aquella sospechosa frase de Robert Musil que sostiene que “la belleza capitalista” del formato pregunta-respuesta “reside en que el entrevistado hace todo el trabajo espiritual y no recibe nada por él, mientras el entrevistador no hace en realidad nada pero percibe sus honorarios por ello”.

Probablemente Musil, que trabajó como crítico teatral, nunca haya hecho una entrevista en su vida. Y si la hizo, debe haber sido antes de la invención de la grabadora portátil. Porque como sabe cualquier reportero, hay pocas cosas más odiosas, más dignas de fastidio, que transcribir una larga conversación desde una cinta al papel.

El asunto, para ir abreviando, es que Paris Review se convirtió en un modelo de periodismo y sus entrevistas hasta el día de hoy son veneradas como ejemplo de profundidad e inteligencia. El crítico español Ignacio Echevarría ha recopilado una quincena de ellas en el libro The Paris Review: Entrevistas, que incluye insuperables confesiones de gente como Bellow, Roth, Céline, Cheever, Puig, Rushdie y Naipaul, entre otros.

El volumen, con un prólogo y notas de la calidad excepcional a la que nos tiene acostumbrados Echevarría en los libros que edita, es una joyita de principio a fin, con frases inauditas como la de Evelyn Waugh cuando dice que Faulkner “me parece malísimo”. Otra historia es comprender que el arte de la entrevista no se encuentra en las preguntas sino en las respuestas. Y en esa diferencia radica el infierno y el paraíso del periodista.