Montes agrega un carménère de Apalta a su exitosa línea Alpha: una cepa difícil que Aurelio Montes padre e hijo han sabido domar.

  • 27 mayo, 2009

 

Montes agrega un carménère de Apalta a su exitosa línea Alpha: una cepa difícil que Aurelio Montes padre e hijo han sabido domar. Por Marcelo Soto.

El carménère es como un deporte extremo. Hay que saber esperar. No te perdona. Si te equivocas, mueres”, dice Aurelio Montes hijo, durante la presentación de Montes Alpha Carménère 2007, la chica nueva en el barrio de los Alpha, una de las líneas más exitosas del vino chileno reciente. El joven enólogo se refiere al tiempo que demora la cepa en madurar, lentamente, de manera de evitar esos tonos vegetales molestos, a pimiento verde, que exhibe la uva cuando se cosechó antes de su estado óptimo.

“Estados Unidos ha empezado a pedir carménère y pensamos que era el momento oportuno de lanzarnos”, agrega Aurelio padre, explicando por qué tardaron tanto en agregar la variedad a una etiqueta reconocida como Alpha que hasta ahora incluía cabernet sauvignon, syrah, chardonnay, merlot y pinot noir. ¿Y sauvignon blanc ,cuándo? “No por ahora. La gente no está dispuesta a pagar 20 dólares así como así por un blanco chileno”, contesta el fundador de la viña, con pragmatismo.

Estamos en los viñedos de Apalta de Montes, en el corazón de Colchagua, y el vino, por supuesto, es generoso en fruta madura, sobre todo moras y frutillas; y en especias como pimienta verde. En fin, un tinto sabroso, donde el 10% de cabernet sauvignon aporta la acidez que falta (un aspecto en que los carménère suelen defraudar).

Porque, claro, no todo tiene que ser golosura y se necesita algo de chispa para alegrar el conjunto. La madera, doce meses en barrica francesa, se nota bien trabajada y aporta la grasa justa para hacer de este vino un hit. “Va a ser un tinto que le va a gustar a mucha gente, se puede disfrutar harto con comidas”, me dice Héctor Vergara, el master sommelier, y aquí, junto a las laderas de Apalta, con un sol brillante y una brisa que alivia la tarde, no puedo sino encontrarle toda la razón.