Los planes de la forestal del grupo Angelini para retomar la máxima producción de 550.000 toneladas de celulosa en su planta de Valdivia (hoy produce 110.000 toneladas menos) tendrán que seguir esperando. Y tal vez por un largo tiempo. Hasta ahora el cruce de cartas y oficios entre Celulosa Arauco y la Corema de […]

  • 19 octubre, 2007

 

Los planes de la forestal del grupo Angelini para retomar la máxima producción de 550.000 toneladas de celulosa en su planta de Valdivia (hoy produce 110.000 toneladas menos) tendrán que seguir esperando. Y tal vez por un largo tiempo. Hasta ahora el cruce de cartas y oficios entre Celulosa Arauco y la Corema de la Región de Los Lagos no ha rendido frutos, pese a que la compañía inició su solicitud en enero pasado. Claro que en medio surgieron eventos inesperados, como las fallas en la planta Licancel (VII Región), que habrían impactado en la rapidez con que la autoridad de la X Región pudo haber despejado la solicitud.

Lo cierto es que para no acrecentar las pérdidas que ya enfrenta por la paralización de Licancel, la empresa envió en septiembre cartas a Conama y al intendente regional (que preside esa instancia) invocando el “silencio administrativo”, derecho que le posibilita dar por aprobada una petición si no ha existido resolución dentro de 6 meses. Dicho proceso fue calificado como “no aplicable” por la Corema y la firma insistió el 1º de octubre con un recurso de reposición sobre el que aún no hay novedades. El problema, según cercanos al proceso, es que las autoridades de la Región de Los Lagos no estarían interesadas en pronunciarse sobre la planta Valdivia, porque dicha unidad productiva ahora está en la jurisdicción de la nueva Región de Los Ríos. Su interés sería que la Corema que se está formando en esa región defina los lineamientos, para lo que obviamente pasará un buen tiempo, dadas las complejidades que arrastra la planta.