Capital tuvo acceso a las últimas cifras de la Asociación de Isapres que dan cuenta de un fuerte incremento en la cantidad de pacientes con el virus: el 24% de los nuevos casos se detecta en el sector privado. La mayoría de los enfermos tiene entre 25 y 59 años y su alto costo consume el 20% de la totalidad del GES.

  • 29 noviembre, 2018

Más de mil casos por año. Desde 2012 hasta el cierre de 2017, el número de afiliados al sistema privado de salud, que recibe tratamiento por el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) no para de crecer: mientras en 2012 eran 3.439, en 2017 subieron a 8.206. En cinco años, la cifra más que se duplicó.

Capital tuvo acceso a un informe de la Asociación de Isapres que da cuenta de un fuerte incremento anual en el número de casos, en línea con la expansión registrada por la enfermedad en el país, calificada de “preocupante” por el ministro de Salud, Emilio Santelices.

Sólo en 2017, según estadísticas del Instituto de Salud Pública (ISP) se constataron 5.816 casos de VIH en todo Chile. De ese total 1.438 -el 24%- correspondió a cotizantes del sistema Isapre. El 76% restante son afiliados de Fonasa y a “una parte importante de la población no diagnosticada que se concentra en sectores más vulnerables” indica el documento.

Y los casos no hacen más que crecer. El propio ISP proyecta que el número de nuevos contagios podría acercarse a los 8 mil al cierre de este año, debido a que la tasa de expansión de la enfermedad ya supera el 10% anual.  Hoy, el Ministerio de Salud estima en 70 mil el número de personas que viven con VIH en todo el país, de los cuales sólo 40 mil está recibiendo tratamiento antirretroviral. Poco queda de los años en que Chile lideraba la lucha contra el mal en la región.

“Infección VIH: Cobertura Ges y estadísticas” se llama el documento elaborado por la gerencia de estudios de la Asociación de Isapres. Realizado con información proporcionada por cinco firmas del sector que en conjunto representan el 84% del mercado en 2017, allí se establece que el grupo más afectado es el de hombres entre 25 y 59 años de edad. No obstante, “todos los grupos poblacionales independiente de su edad y sexo siguen aumentando año a año”, alerta el  informe.

El 2 de septiembre pasado, el Ministerio de Salud lanzó su Campaña VIH/SIDA 2018, que estará disponible hasta el próximo mes a través de un spot que llama a los jóvenes a hacerse el test y a usar condón. Pero en el sector privado existe pesimismo.

El gran temor es que las personas –sobre todo jóvenes menores de 30 años- han ido perdiendo la percepción de riesgo de la enfermedad, debido a que dejó de ser mortal. Hoy, gracias a los tratamientos existentes el VIH pasó a ser un mal crónico, que permite a sus portadores poder llevar una vida completamente normal. Ello, sumado a la facilidad para acceder al tratamiento ha ido relajando los controles, a tal punto que Chile es hoy uno de los países donde las cifras de contagio superan al resto de Latinoamérica e, incluso, África.

“Esto refleja el fracaso del Estado en las políticas públicas de salud, porque la enfermedad está aumentando y no está controlada. Chile es de los pocos países donde la tasa está creciendo y esa es una situación que refleja que el Estado no ha sido capaz de desarrollar políticas adecuadas para el control primario, políticas de educación y públicas para que la gente tome conciencia de los riesgos que corre si no tiene una actitud segura en sus hábitos sexuales. Lo que importa es que se establezca conciencia de una enfermad que es prevenible”, dice el presidente de la Asociación de Isapres, Rafael Caviedes.

GASTO CRECE 16% ANUAL

El gasto del sistema privado sólo en el tratamiento antirretroviral registra un crecimiento del 16% anual impulsado especialmente por el precio de estos medicamentos. Para comparar su impacto basta saber que sólo en el sector público estos medicamentos concentran el 11% del gasto en medicinas: 58 mil millones de pesos anuales.

Un estudio publicado por el Ministerio de Salud en febrero de este año, denominado “Los 10 medicamentos que generan el mayor gasto en el sector público de Salud-Chile” estableció que la terapia para el VIH constituida por los medicamentos Tenovofir – Emtricitabina 300/200 mg; Abacavir-Lamivudina 600-300 y Raltegravir 400 mg encabeza los gastos.

Esos medicamentos son entregados gratuitamente tanto en el sistema público como privado y otro gasto que asumen las Isapre es la Cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas (CAEC) que se utiliza para tratar otras dolencias derivadas del VIH. En total, si se suman GES y CAEC, el sistema privado destina actualmente 5,1 millones de pesos anuales en tratamientos por paciente contagiado.

“Del gasto realizado por las isapres en los 80 problemas de salud GES, el VIH es la enfermedad a la que más recursos se destina: un 20% del total”, indica el informe en su parte financiera. Hoy las isapres están gastando 41.846,2 millones de pesos al año, unos 66 millones de dólares en tratamientos.

Si mientras en los años 2012-2013 cerca de 1.000 pacientes eran diagnosticados con VIH en las Isapres, en el período 2016-2017 la cifra se elevó a 1.400. Este mayor diagnóstico, “unido al acceso a tratamiento a través del plan GES (Garantías Explícitas en Salud, un conjunto de beneficios garantizados por ley) ha llevado que la prevalencia de esta enfermedad esté creciendo a una tasa promedio de 19%”

“Aquí lo importante es que el país tome conciencia de la enfermedad y las autoridades hagan las modificaciones en los procedimientos, especialmente en aquellos para detectar la enfermedad en forma temprana. Un diagnóstico temprano y oportuno favorece la puesta en marcha del tratamiento adecuado, una mejor calidad de vida para el paciente y una disminución del riesgo de contagio a otras personas”,  añadió Caviedes.

Un reciente informe de ONUSIDA estableció que 9,4 millones de personas en el mundo están infectadas con VIH y no lo saben, lo que representa una peligrosa amenaza en contra de los esfuerzos mundiales contra esta enfermedad.