Por Juan Diego Montalva Fue una especie de retiro espiritual. Hasta el hotel Sheraton llegaron el 30 de abril pasado los más altos ejecutivos de Canal 13 para trabajar con el equipo de realities de la estación. El foco de la reunión fue, según uno de los asistentes, analizar en detalle qué está pasando con […]

  • 16 mayo, 2014

Por Juan Diego Montalva

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Fue una especie de retiro espiritual. Hasta el hotel Sheraton llegaron el 30 de abril pasado los más altos ejecutivos de Canal 13 para trabajar con el equipo de realities de la estación. El foco de la reunión fue, según uno de los asistentes, analizar en detalle qué está pasando con el formato que desde hace un año no logra repuntar y cuya última apuesta, Generaciones Cruzadas, promedia sólo 10,8 puntos de rating. Pero también analizar qué otros programas de entretenimiento podrán sumarse a sus pantallas.

Fueron el director ejecutivo del canal, Luis Hernán Browne, junto al nuevo gerente de Programación, Alexis Zamora, los encargados de encabezar el encuentro. Una práctica que desde mediados de abril vienen repitiendo con diversos equipos, con el fin de potenciar los procesos creativos. En estas reuniones, ambos han enfatizado la necesidad de crear “contenidos que aportan”, según confidencian quienes han participado de estas instancias.

Son los nuevos aires que corren en el 13 luego de los convulsionados meses que vinieron tras la salida del actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, de la presidencia de la estación en agosto del año pasado.

La gestión de Eyzaguirre fue calificada al interior del 13 como excelente en términos económicos y de rating. Bajo su mandato el canal mantuvo el primer lugar del people meter en 2012 y 2013, pero problemas en el manejo de contenidos terminaron por minar su permanencia en el cargo. Y desataron ocho meses de inestabilidad y alta rotación que recién el 9 de abril pasado terminaron con la designación de Browne como director ejecutivo y gerente general del canal de Andrónico Luksic.

“Esto no es un tema sólo de números, aquí estás muy expuesto, hay que manejar grupos humanos grandes, egos gigantes y detalles tan disímiles como la parilla de programación, resolver la polémica con un participante del reality o cuidar la manera cómo cubres el incendio de Valparaíso. Todo esto ocurre los siete días de la semana y desde que los chilenos se despiertan hasta que se acuestan, no es fácil”, señala un ejecutivo de televisión, quien sabe bien que el negocio es cíclico y que permanecer en los primeros lugares de sintonía no es simple. Sin ir más lejos, si en los mejores tiempos del reality Mundos Opuestos el 13 lideró indiscutidamente el rating, hoy se ubica en cuarto lugar con 7 puntos promedio.

 

GOLPE AL ORGANIGRAMA

Los últimos meses fueron confusos en Inés Matte Urrejola. Primero, en octubre del año pasado el director de Programación Patricio Hernández decidió partir como director ejecutivo a Mega. Una salida que fue vista por el mercado como un golpe del canal de Bethia.

Luego, en enero, Rodrigo Terré, el ejecutivo de mayor confianza de Andrónico Luksic y quien había asumido la presidencia tras la salida de Eyzaguirre, decidió cambiar de cargo a director ejecutivo, David Belmar, y dejarlo como director de Programación para asumir él mismo a cargo de la gerencia general y la dirección ejecutiva.

Tras esto, sacó a Belmar del canal a fines de febrero y comenzó la búsqueda de nuevos ejecutivos para encabezar la nueva etapa de la estación. A principios de abril se tomó la decisión y se optó por un ejecutivo de sus mismas filas: Luis Hernán Browne, quien hasta ese entonces ocupaba la dirección comercial del 13.

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Con los nuevos nombramientos, las aguas parecen estar aquietándose después de la tormenta. Un proceso que, en todo caso, es visto como normal en la industria.

“La cantidad de cambios experimentados por Canal 13 estos meses es algo típico en esta industria, no entiendo por qué tanto nerviosismo si tuvieron dos años de líderes indiscutidos. Esto es sólo un proceso de instalación de las nuevas autoridades, no más que eso”, señala un alto ejecutivo de la competencia que minimiza los meses de incertidumbre que ha vivido la estación.

 

LA MANO DE BROWNE

Browne llegó al 13 en 2010 luego de haber estado más de 20 años en TVN. Fue uno de los cerca de 10 altos ejecutivos que levantó Luksic tras la entrada al negocio de la televisión. Aún así, en un principio su nombramiento fue visto con extrañeza por el resto de la industria. Browne es considerado un hombre de bajo perfil y más vinculado a números que a contenidos y cambios organizacionales.

Sin embargo, en las pocas semanas que lleva al mando de la estación ha dejado claro que no sólo las cifras serán lo suyo. La misma semana que se instaló como director ejecutivo y gerente general, pidió la renuncia de dos altos ejecutivos (los directores de Nuevos Negocios y de Gestión y Planeamiento, Julián Herman y Alejandro Carboni, respectivamente) y entró de lleno en el tema programación, anunciando personalmente la compra de los derechos del famoso y costoso programa The Voice a NBC.

El comunicado de prensa que notificó la designación de Browne el 8 de abril pasado, también informó la instalación de un comité de programación integrado por Alejandra Hinojosa (gerente de Desarrollo), Francisco Espinoza (gerente de Planificación), Alejandra Pérez (gerente de Contenidos y Comunicaciones) y Cristián Bofill (director de Prensa). Y esa misma semana, Browne decidió dar otra señal de fuerza: nombró a Zamora en Programación, alguien que conoce de televisión. Trabajó con Gonzalo Bertrán, el director de Viva el lunes y fue productor ejecutivo de estelares como Vértigo, Mi nombre es y Atrapa los millones.

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Con este último nombramiento, el nuevo director ejecutivo dejó claro que el comité de programación será un ente asesor y que el diseño de la parrilla programática pasaría a ser responsabilidad del gerente de Programación y del director ejecutivo, evitando así confusión o duplicidad de tareas.

Es en este plano de definiciones donde también se enmarcan las últimas declaraciones de Browne en la prensa. Sus dichos respecto a que el directorio de la estación velará por “los objetivos de mediano y largo plazo”, fueron leídos como una clara señal de alejar a los directores de la gestión del día a día de la estación. Tanto en la industria como en el canal interpretaron esta movida como el fin del ciclo inaugurado por René Cortázar, quien ejerció un rol de presidente ejecutivo muy vinculado al día a día de la operación, figura que luego fue perpetuada por Nicolás Eyzaguirre.

Es en este escenario que se entiende que Luksic nombrara en la presidencia del directorio a una mujer de confianza: la periodista Carolina García de la Huerta, quien no tendrá su centro de operaciones en el canal, porque desde abril ocupa la gerencia de Asuntos Corporativos y Comunicaciones de Quiñenco.

En el 13 señalan que éstos serían los últimos cambios que realizará Andrónico Luksic a nivel gerencial, y que con ellos pretende iniciar una nueva etapa, más estable, que logre reencantar a los equipos y permita sacara a la estación del cuarto lugar de sintonía en que está actualmente. Un sello que es propio del estilo de gestión del empresario, quien no duda en dar golpes de timón con el fin de sacar a sus empresas de etapas de estancamiento o crisis.

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Todo con miras a concretar la salida a bolsa del canal que fue aprobada por la SVS en octubre del año pasado y con la cual esperan recaudar 20 mil millones de pesos para financiar el plan de inversiones.

El renovado escenario también terminó por sepultar un rumor que corrió fuerte desde mediados del año pasado tras el episodio Eyzaguirre: que Luksic estaría un poco arrepentido de haber entrado al negocio de la televisión y que no descartaba la posibilidad de vender su participación en la estación. La reorganización de las últimas semanas al interior del canal, y que incluye la incorporación de gente cercana, es vista como una señal inequívoca de que el empresario quiere permanecer en el negocio y que está decidido a sortear este momento de inestabilidad para recuperar el terreno perdido. •••

 

Novedades en la pantalla

En el 13 aseguran que todos los cambios en la organización estarán seguidos de novedades en la pantalla. La visión hacia el segundo semestre es optimista. Una de las principales cartas con que enfrentarán la nueva etapa será el Mundial de Fútbol Brasil 2014. El canal transmitirá 40 partidos entre junio y julio próximos, incluidos todos los de la Selección Nacional, además de la programación especial para cubrir la Copa del Mundo.

En el plano de la entretención, las sorpresas vendrán de la mano de un nuevo estelar y de la implementación del programa de concursos The Voice, una competencia de cantantes en la cual los jurados califican a los concursantes sin mirarlos para garantizar objetividad. Una apuesta con la que Browne quiere marcar su sello “porque muestra una meritocracia real”, como destacó el ejecutivo en una entrevista a El Mercurio.

También está considerado para el segundo semestre un nuevo ciclo de la serie Los 80, el programa de entretención Mi nombre es y estrenar una teleserie vespertina (Chipe libre) y otra en el horario nocturno (Mi querido dilema).

A nivel del área informativa, el canal ha ratificado en diversas ocasiones la decisión de mantener la apuesta del ex director del diario La Tercera, Cristián Bofill, de realizar un noticiero de calidad y relevante que fortalezca la marca Teletrece.

En prensa destacan la preocupación por consolidar el área de investigación, para la que trajeron a Corina Bolivar a hacerse cargo del segmento Reporteros que se transmite en el noticiero. También fortalecieron el programa Contacto con la llegada de la periodista especializada María Octavia Rivas y el propio Cristián Bofill está a cargo de monitorear las investigaciones que prepara el programa para transmitir la segunda mitad del año.

Otro proyecto que destacan en el canal es el trabajo de prensa para mejorar su página de web. Con el objetivo de interiorizarse de casos exitosos a nivel mundial, Bofill viajó con su editor de internet, Andrés Azócar, a Londres en abril pasado para conocer la experiencia de la BBC y otros medios, como el diario The Guardian, considerado uno de los medios líderes en la web.