A dos meses de que termine el año, comienzan a flaquear las fuerzas para enfrentar la recta final del 2008. El hotel Santa Cruz, en la Sexta Región, inauguró un spa que vale la pena conocer.

  • 3 noviembre, 2008


A dos meses de que termine el año, comienzan a flaquear las fuerzas para enfrentar la recta final del 2008. El hotel Santa Cruz, en la Sexta Región, inauguró un spa que vale la pena conocer.

 

A dos meses de que termine el año, comienzan a flaquear las fuerzas para enfrentar la recta final del 2008. El hotel Santa Cruz, en la Sexta Región, inauguró un spa que vale la pena conocer. Por Mauricio Contreras.

Apareció noviembre y muchos ya estamos pidiendo que alguien tire la toalla. Tras diez meses de trabajo asoman los primeros síntomas de desgaste y la idea es cumplir con todas las obligaciones y no llegar al año nuevo pidiendo agua. Existen varias opciones para desconectarse (paseos a la playa y al campo, no trabajar los fines de semana y salir un poco más temprano de la pega, aprovechando el bendito horario de verano), pero queremos ir más allá y recomendar un oasis en la zona huasa de Chile: el Inka Spa del Hotel Santa Cruz, recientemente inaugurado.

La factoría turística de Carlos Cardoen tenía bien cubiertos los distintos ítemes del esparcimiento y la recreación: hotelería, gastronomía, ecoturismo, cultura con su museo, el recién inaugurado casino en alianza con Enjoy y hace muy poco estrenó su spa, que ha demostrado desde inicios preocupación por los detalles en la decoración y por su variada oferta de masajes y tratamientos.

Se trata de un spa temático, con profesionales de primer nivel y las instalaciones apropiadas para dejar a un lado las tensiones y esos nudos que nos atormentan en la espalda y otras partes del cuerpo. Las cabinas de terapia presentan un ambiente invita al descanso; todo, perfectamente armonizado entre la presentación visual, los aromas, la música elegida y la luz perfecta para, durante media o una hora, lograr desconectarse del mundo.

En su amplia oferta, el Inka Spa cuenta con distintas opciones, como las exfoliaciones de naranjas, chocolate y sales marinas; también los envolvimientos corporales con elementos como el café y la uva morada. En cuanto a hidroterapia, destaca el baño de inmersión en leche por 20 minutos. Personalmente recomiendo el masaje de piedras o Rumi, que mezcla piedras calientes y frías, en recorrido por zonas afectadas, como brazos, muslos y la planta de los pies, donde actúan rápidamente.

Todo esto puede complementarse con la piscina temperada y dos jacuzzis para el hidromasaje, en medio de un entorno de campo y una tranquilidad que garantizan un buen momento, elementos mínimos para el que escapa de Santiago en busca de un refugio.

El Inka Spa del Hotel Santa Cruz Plaza es un elemento más que posiciona a este destino turístico como una gran opción de descanso y carta segura para tener en cuenta al momento de hacer una reserva por un fin de semana.