Son más de 7.000 hondureños los que marchan desde el 13 de octubre rumbo a Estados Unidos. Luego de recorrer casi 800 kilómetros en diez días de caminata, el inmenso grupo de inmigrantes realizó una parada en la localidad de Huixtla, ubicada en la selva mexicana de Chiapas, para juntar fuerzas antes de proseguir. El […]

  • 25 octubre, 2018

Son más de 7.000 hondureños los que marchan desde el 13 de octubre rumbo a Estados Unidos. Luego de recorrer casi 800 kilómetros en diez días de caminata, el inmenso grupo de inmigrantes realizó una parada en la localidad de Huixtla, ubicada en la selva mexicana de Chiapas, para juntar fuerzas antes de proseguir. El descanso también tiene que ver con el luto por el deceso de un joven de 25 años que murió al caer de un camión el día lunes. Las razones por las que miles de hondureños dejan su país tienen que ver con una economía golpeada por la inflación y la violencia desatada por parte de grupos pandilleros. Mientras en México fueron bien recibidos y alimentados por los habitantes de Huixtla, todo indica que no ocurrirá lo mismo si logran llegar hasta la frontera de Estados Unidos, de la cual todavía les separan 3.000 kilómetros. Donald Trump ha advertido que recortará la ayuda económica otorgada a Guatemala, Honduras y El Salvador, por no haber sido capaces de detener el flujo de la inmensa caravana. Mientras el mandatario estadounidense observa enfurecido cómo avanza esta multitud y alerta a sus patrullas fronterizas ante esta “emergencia nacional”, su vicepresidente, Mike Pence, ha responsabilizado al régimen de Nicolás Maduro de haber financiado esta masiva movilización.