Una nueva Familia, sin parentescos ni lazos de sangre, sale al ruedo de la publicidad con una sola idea en mente: es posible trabajar sintiéndose como en casa y, de paso, alcanzar el éxito.

  • 26 noviembre, 2008

 

Una nueva Familia, sin parentescos ni lazos de sangre, sale al ruedo de la publicidad con una sola idea en mente: es posible trabajar sintiéndose como en casa y, de paso, alcanzar el éxito.

“Tenemos una propuesta que no podrás rechazar”. La recordada frase de El Padrino es el punto de partida para una nueva agencia de publicidad, una en la que la atmósfera de trabajo es tan distendida que se parece a un almuerzo de domingo en la casa de los abuelos.

La Familia es la nueva apuesta del empresario Roberto Fantuzzi y del ex gerente general del grupo de empresas Iván Zamorano, Ernesto Osses, quienes creen que en los sectores emergentes –los grupos socioeconómicos C3 y D, las regiones, las mujeres y los jóvenes– hay un nicho con mucho potencial.

Los lazos que los juntaron se tejieron casualmente. Osses ejercía el cargo de vicepresidente de Pymes de Telefónica cuando conoció a Fantuzzi y juntos lanzaron el libro 188 formas de hacer negocios, de la mano de Miguel Angel Barahona, con quien el primero había trabajado en el recordado comercial “Yo amo a Ballero”. Los tres hicieron migas y con el tiempo les hizo “click” lanzarse juntos con un negocio. Como los tres tenían habilidades comunicacionales, la cosa estaba más que clara…

Después de definir bien hacia dónde iba el emprendimiento, había que elegir un lugar donde establecerse. Un viejo loft de calle Compañía era perfecto, porque estaba justo en el epicentro del segmento que querían explorar. Así, los tres arreglaron la casa a su pinta, asignándole a cada espacio un significado. Así por ejemplo, en la mesa de reuniones hay un manubrio de bicicleta que se va pasando de acuerdo a quien lleve la discusión.

Una vez localizados, la trenza se terminó de armar con la incorporación a la sociedad de Paolo Osses como director general de cuentas y Marcelo Riveros, en la dirección de marketing estratégico.

“Ha sido una experiencia mágica, con un vértigo increíble. Todos los que estamos acá, a excepción de Roberto, no habíamos hecho algo solos, por lo tanto su experiencia y sabiduría de emprendedor ha sido potente. El es nuestro Padrino”, cuenta Ernesto Osses, gerente general de la agencia, que comenzó a sonar fuerte gracias al comercial “La Reina del Te”, para The T Company, y el primer lugar que lograron en el 13º Concurso Anual de Memorias de SA, con su cliente Vespucio Norte.

El Padrino y sus aliados vibran con el concepto que dio forma a la agencia y tienen ritos sagrados, como ir todos a almorzar a Los Buenos Muchachos cuando captan un nuevo cliente o celebrar los cumpleaños en el Venecia de Pío Nono. De esta forma, dicen, logran un ambiente familiar que les permite conectarse con su nicho de negocios. “Acá, todos trabajan 100% para La Familia. Roberto siempre nos dice que una cosa es ser inversionista y otra empresario, de modo que todos nos jugamos por los trabajadores, los clientes y por estar dentro de la trinchera”, explica.

El 2009 se ve prometedor. Esperan crecer 100% y aprovechar las oportunidades que les ofrece la crisis; ya que, como cuenta Osses, en estos escenarios las empresas quieren buena publicidad a un menor costo. “No va a ser fácil, pero este año tampoco lo fue, porque partimos de cero”, remata uno de los miembros de esta singular familia.