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  • 18 abril, 2008

 

• INMOBILIARIAS LISTAS PARA EL GONTRAGOLPE • LOS RETOS URBANISTICOS DE SANTIAGO
• INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN EL MERCADO DE LAS OFICINAS • SE VIENE LA CONSTRUCCION SUSTENTABLE
• LOS CASINOS Y EL SHOCK INMOBILIARIO
EN REGIONES
• CONSTRUCCION EN EL MUNDO: TIEMPO DE RECORDS
• SE IMPONEN LOS EDIFICIOS FAMILIARES

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Mercado inmobiliario 2008

Contra viento y marea


 

 

En un escenario que claramente no es el más favorable, el mercado inmobiliario parece estar enfrentando bien los embates, gracias a que los niveles de demanda siguen siendo altos. Claro que la demora en los permisos, la escasez de suelo urbano y la reciente reducción de la franquicia tributaria se asoman como grandes dolores de cabeza. Cinco de los actores más relevantes de la industria nos cuentan cómo ven el panorama tras bambalinas. Por Carmen Paz Calvo.

 

 

No están con el pie en el freno, pero tampoco pisan el acelerador. Y es que, pese a que a fines del año pasado todo parecía indicar que 2008 no sería muy auspicioso para el mercado inmobiliario, lo cierto es que las cifras del primer trimestre son, por decir lo menos, alentadoras. De hecho, y aun cuando las estimaciones de crecimiento en ventas para el sector –según la Cámara Chilena de la Construcción– serían del orden del 2,8%, las grandes empresas del rubro proyectan alzas de 10, 20 y hasta 30 por ciento.

¿Cómo? Muy simple: mientras mayor y más diversificada sea la cartera de proyectos, menor será el impacto que sufren frente a potenciales vaivenes del mercado; además, por lo atomizado de éste –las compañías con mayor participación apenas superan el 6%–, incluso frente a crecimientos planos del sector se puede igualmente crecer como empresa.

Por otra parte, es en estas épocas cuando las inmobiliarias aprovechan –entre otras cosas– de buscar y comprar “paños baratos”; es decir, terrenos donde a futuro puedan emplazar algún proyecto y que, dada la coyuntura, suelen ofrecerse a precios más convenientes.

Claro está, no cualquiera puede darse esos lujos en tiempos de apretura; pero sí, las empresas que tienen más espaldas y que, seguramente, llevan años de circo. Saben bien que hay momentos en que la situación del mercado las castiga un poco, pero queluego viene la otra parte del ciclo, esa donde les toca bailar con la linda otra vez… Mención aparte merecen
los actores circunstanciales, esos que llegan atraídos por la bonanza del negocio y que suelen arrancar cuando el panorama declina, consolidando a los competidores de más trayectoria.

Cabe destacar que otras variables relevantes siguen también con un comportamiento positivo. Entre ellas, las tasas de interés –que se mantienen convenientes– y el stock disponible que –más allá de los temores por la masiva incorporación de nuevos proyectos– parece estar ajustándose bien a los niveles de demanda.

De estos y otros temas conversamos con cinco de los actores más relevantes de la industria, quienes nos contaron cómo ven el presente y futuro de su sector, con la perspectiva que les da el ser los principales protagonistas de esta historia.

 

 

 

Cristián Hartwig, Inmobiliaria Socovesa
NO A LAS BURBUJAS INMOBILIARIAS

 

Según sostiene el gerente general de Socovesa, el crecimiento proyectado para el sector este año, en torno al 3%, es coherente con un crecimiento de 4% a 4,5% a nivel país. “Lo importante, independiente de si se crece o no, es que los volúmenes siguen siendo altos, por lo que no es algo demasiado preocupante. Ahora bien, desde la óptica de las grandes empresas, y como los márgenes no son demasiado generosos, muchos operadores probablemente se van a ir retirando, con lo cual seguirá produciéndose un cierto grado de concentración”, pronostica.

su juicio, una de las fortalezas que actualmente presenta el sector es que en Chile los precios de los terrenos y propiedades se han mantenido estables durante los últimos años, gracias a lo cual no existe la sensación de estar frente a una burbuja inmobiliaria que en cualquier momento podría romperse, como en el caso de otros países. “Además, las tasas de interés siguen siendo bajas y el tema de la ley del IVA de alguna manera hace que sea más conveniente comprar ahora que después”, asegura.

Precisamente, en relación a la reducción de la franquicia tributaria, el ejecutivo advierte que en los sectores más altos, donde existe la posibilidad de construirse una vivienda, probablemente se buscarán mecanismos para evitar el pago del impuesto. Y que en el resto del mercado –en donde los efectos se empezarán a observar después de 2010, que será cuando entre en vigencia la modificación–, el impacto se manifestará inevitablemente en el empleo. “Como las casas van a subir 7% u 8%, se van a comprar 7% u 8% menos de casas –ya sea en metros totales o en unidades vendidas–, y eso va a producir una baja en los niveles de empleo”.

Pese a no estar de acuerdo con lo que algunos postulan respecto de la escasez de suelo urbano disponible en Santiago, sí cree que son necesarias ciertas modificaciones a los planos reguladores, en función de las nuevas necesidades de las personas. “El gran desarrollo del mercado de los departamentos no se debe a una escasez de suelo ni al alza en el precio de éste, sino a un cambio demográfico, porque las familias son más chicas y mucha gente vive sola. Es cosa de ver también cómo antes los parques estaban vacíos y ahora, en cambio, se ven llenos de gente; hay un cambio cultural que no es distinto a lo que ha ocurrido en países más avanzados. La ciudad debería tener un ritmo de expansión que respondiera a lo que los ciudadanos quieren, y no necesariamente a lo que a las autoridades se les ocurra”, enfatiza.

En lo referente a la experiencia vivida por la compañía durante 2007, año en que su empresa se abrió a la bolsa y adquirió la totalidad de Almagro, Hartwig sostiene que luego de haber concretado con éxito esos grandes desafíos, los esfuerzos hoy se enfocan a consolidar lo obtenido. “En estos momentos estamos tratando de administrar lo que tenemos, lo cual ha resultado una tarea razonablemente fácil, pero no despreciable”.

 

 

 

Ricardo Paz, Inmobiliaria Paz Corp
UNA NUEVA CATEGORIA EN CONSUMIDORES

 

De acuerdo con Ricardo Paz, director de Paz Corp, si bien existe una sensación en el ambiente “medio depresiva” por parte del empresariado en general, el panorama inmobiliario se ve mejor de lo que muchos piensan. “Las variables macroeconómicas que más impactan a nuestro sector –empleo y tasas de interés– están bien. Respecto a la incertidumbre de que tanto se habla, creo que esta crisis mundial es bastante financiera, y si pensamos hasta dónde puede afectar al consumidor chileno, yo creo que bien poco”.

Por otra parte, el ejecutivo destaca las fuertes dinámicas demográficas que se han registrado en el último tiempo, cuando los segmentos C1, C2 y C3 vienen creciendo a tasas importantes, con gente joven que quiere comprar su primera vivienda y un tamaño familiar que se va reduciendo, lo cual genera también una mayor demanda.

“Es interesante analizar lo que el mercado está pidiendo, que claramente son más departamentos que casas, en una proporción de 70% versus 30%”, anota Paz. Ello, a su juicio, obedece a un cambio generacional bastante considerable.

Si bien los desarrolladores de casas suelen decir que hay escasez de terrenos, yo creo que el tema es más complejo que eso. El consumidor de hoy en día es más joven, busca cercanía a los lugares de trabajo y de entretención, prefi ere salir fuera el fi n de semana y es mucho más tecnologizado. Creo que hay que entender e interpretar bien al mercado, porque el comprador ya no es el mismo de hace diez años. Incluso, los mismos dramas del Transantiago favorecen que la ciudad se concentre más en los centros urbanos”, subraya.

Según su visión de la industria en general, ésta se encuentra en una etapa de consolidación: hay menos players, pero de mayor tamaño, y empresas que se han abierto a la bolsa con acceso al mercado de capitales –como es el caso de Paz Corp desde 2006–, que enfrentan el negocio de una manera mucho más profesional y orientada a los consumidores. “Esta es una industria con un gran potencial de crecimiento y mucho camino por recorrer. En regiones, por ejemplo, existen muchas oportunidades, en las que se replica un poco lo que se hizo en Santiago, con algunos años de desfase”, asevera.

Precisamente, y en relación a lo anterior, la posibilidad de incursionar en el mercado extranjero está sonando fuerte en el sector, a lo que Paz advierte que siempre hay que tener en cuenta que se trata de un negocio muy localista. “La internacionalización es un proceso que requiere un análisis muy cuidadoso. Perú, por ejemplo, resulta interesante si se considera que es un país que está creciendo al 8%, donde durante muchos años no se hizo nada, que tiene un ritmo de crecimiento demográfico muy fuerte y que cuenta con buenos mecanismos de financiamiento para las personas. Sin embargo, en este negocio se requiere conocer muy bien cuáles son los mejores sectores y comprender a cabalidad la cultura, la idiosincrasia. Nosotros hemos estudiado el mercado peruano, pero todavía no tomamos una decisión definitiva”, puntualiza.

 

 

Joaquín Brahm, Inmobiliaria Manquehue
SEÑALES AUSPICIOSAS, PESE A TODO

 

Pese a las turbulencias del mercado internacional, Joaquín Brahm, gerente general de Inmobiliaria Manquehue, visualiza positivamente la posición del sector inmobiliario chileno. “De no acentuarse esta crisis, las señales de los tres primeros meses son razonablemente auspiciosas. Tal vez, en el contexto de las expectativas de inestabilidad, uno podría haber esperado que se resintiera la demanda, pero ésta ha sido muy parecida a la del año pasado”, sostiene.

Por otra parte, y respecto de las oportunidades que hoy ofrece el mercado, el ejecutivo asegura que las fusiones y adquisiciones que se han producido, además de las aperturas de bolsa y los aumentos de capital, llegaron para quedarse y debieran seguir ocurriendo en los próximos años.

Y si bien en Manquehue se había hablado de una apertura en el segundo semestre de este año, Brahm advierte que es un proyecto que se llevará a cabo “sí o sí”, aunque todavía no tienen clara la fecha exacta. “Las circunstancias de la economía no hacen aconsejable hacerlo este año. Nosotros ya presentamos nuestros antecedentes a la Superintendencia, y cuando consideremos que el mercado está apto para la apertura haremos el aumento de capital”.

En relación a lo anterior, el ejecutivo también destaca que quienes visualizan este negocio como una apuesta a largo plazo aprovechan estos momentos para “desarrollar”; esto es, comprar un terreno, conceptualizar un proyecto y luego aprobarlo, para así darle inicio cuando el ciclo vuelva a mejorar.

Donde definitivamente ve un panorama más oscuro es en el ámbito de los permisos de edificación. “En Chile los permisos están cada vez más complicados, tanto por la normativa engorrosa como porque las direcciones de obras, y el ministerio no responden a las velocidades que uno a veces requiere”.

De igual manera, la escasez de suelo disponible aparece como un freno al desarrollo. “La existencia de las Zoduc ha permitido aumentos de tierra y de oferta inmobiliaria, que han mantenido a raya los precios; fundamentalmente, en el barrio alto. Sin embargo, y aunque es un dato que Santiago necesita 1.000 hectáreas al año, igual exi te la mentalidad de que la ciudad no puede crecer, es mal visto. Se habla de que al extender los límites se ocupan tierras cultivables, pero las ciudades en Chile ocupan hoy menos del 1% de esos terrenos. Creo que se trata de una posición demagógica; si no se quiere que las ciudades crezcan habría que impedir que aumentara la población”, sentencia.

En cuanto a la reducción de la franquicia tributaria, Brahm es enfático al sostener que se trata de una señal muy mala e inoportuna. “El Estado no requiere más recursos, lo que se requiere es que este país camine. Es un error pretender una redistribución a través de un impuesto al interior de un sector. En último caso, el tope de 225 UF debería haber sido para todas las casas, porque habrá mil maneras de evadir el tributo, fomentando la informalidad. Además, considero que es una falta de olfato respecto de cuándo se deben hacer las cosas”.

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Felipe Simonetti, Simonetti Inmobiliaria

SE PROFESIONALIZA EL MERCADO

 

Para el director corporativo de Simonetti Inmobiliaria, al analizar el mercado inmobiliario es necesario tener en cuenta tres variables: tasa de interés, stock disponible y expectativas de la gente. “La tasa de interés sigue siendo una herramienta positiva para el financiamiento de los compradores. Por otro lado, si bien es difícil hablar de sobrestock, hoy en día se ha incorporado un número importante de viviendas terminadas que, sin lugar a dudas, engrosará la oferta habitacional; en este sentido, hay que hacer una distinción entre quienes estamos en la industria inmobiliaria –que llevamos años en esto y hemos navegado en tiempos buenos y malos– y quienes están en el negocio inmobiliario –que son operadores que entran y salen fácilmente, y que están dispuestos a liquidar precios, generando un grado de distorsión en el mercado–. Respecto de las expectativas, considero que hay un bombardeo de información que está mermando y afectando las decisiones de compra de las personas”, asevera.

En relación a las fortalezas de la industria, Simonetti señala que “hoy existen muy buenos actores, que se han dedicado a construir buenos proyectos, a crear barrios, dando trabajo a una gran cantidad de personas y buscando la estabilidad de sus actividades”.

En ese sentido, y gracias al alto grado de profesionalización que han adquirido, el ejecutivo asegura que las inmobiliarias ya no sólo están enfocadas a Santiago y regiones, sino también a proyectos fuera de Chile. “Las fronteras se han ido abriendo y algunos países otorgan grandes facilidades a la inversión extranjera; nosotros, por ejemplo, tenemos un plan estratégico para incursionar a futuro en Perú, Colombia y Ecuador”, destaca.

Menos optimista es respecto de lo que visualiza como una de las grandes dificultades de la industria: el continuo cambio de las normas. “Permanentemente, y aun cuando cumplimos irrestrictamente todas y cada una de las reglas que se nos han planteado, nos encontramos con que éstas cambian unilateralmente. Yo puedo entender que las modifi caciones de planos reguladores respondan sanamente a un ordenamiento de ciertas comunas que han tenido crecimientos explosivos, pero de igual manera hoy nos pasa que las principales instituciones que debieran facilitar la labor de la industria sólo ponen trabas. Tenemos proyectos que, literalmente, suman y suman velas de cumpleaños, porque vamos a los municipios les cantamos cumpleaños feliz y nos vamos hasta el próximo año, a ver si hay noticias. Esta industria, que es la segunda fuente de mayor contratación de mano de obra en el país, que mayor inyección de actividad genera, hoy día se ve azotada por elementos que retrasan la actividad”, dictamina.

En lo netamente corporativo, dice estar orgulloso con la reciente incorporación de Juan Cúneo a la compañía y asegura que en Simonetti Inmobiliaria tienen un plan definido para ir a la bolsa, pese a que éste no sería el momento más adecuado.

 

 

Patricio Muñoz, Inmobiliaria Enaco
POR UNA POLÍTICA URBANA EN SERIO

 

Para el vicepresidente ejecutivo de Inmobiliaria Enaco y presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, Patricio Muñoz, el mercado chileno se encuentra en un ciclo en el que las rentabilidades son bajas en relación al riesgo que se asume, debido al gran número de competidores en escena. Por ello, destaca que la cada vez mayor incorporación de nuevos actores ha producido escasez de mano de obra califi cada, elevando los costos de producción. “La gente capacitada está mucho mejor pagada que hace cinco años, lo que, sumado al aumento en el valor de los insumos, ha elevado los costos de manera significativa. Sin embargo, dado el alto nivel de competencia, esto no ha sido traspasado a precios”.

Sobre la conformación de la industria y los cambios que ésta ha experimentado, el ejecutivo sostiene que, a diferencia de lo que ocurría algunas décadas atrás, cuando las empresas nacían y morían con el mismo dueño, hoy el panorama se ve muy distinto. “Cada vez hay más empresas de larga trayectoria y conocimiento del mercado; se han creado sociedades anónimas abiertas y, producto de lo atomizado del mercado, han ocurrido fusiones que tienen cierta lógica. Se asocian empresas especialistas en departamentos con otras especialistas en casas, y así se complementan”.

Y si bien Enaco ha incursionardo en el mercado extranjero, Muñoz tiene ciertas aprensiones y no lo ve en ningún caso como la “panacea” para los inmobiliarios chilenos. “Este es un negocio donde el conocimiento del mercado local es importante; la internacionalización no es fácil y siempre hay complicaciones. Nosotros hemos emprendido proyectos en Perú, pero se trata de un mercado pequeño, con menos desarrollo en los créditos hipotecarios, con normas distintas y con difi cultades en la disponibilidad de suelo. En este sector son muy bajas las barreras de entrada, y si los chilenos creemos que vamos a descubrir la pólvora allá, nos podemos encontrar con la sorpresa de que muchos peruanos lo están haciendo igual o mejor”.

Entre las debilidades que presenta la industria, el ejecutivo menciona la cada vez más escasa disponibilidad de suelo. “Si hace quince años el 50% de lo que se vendía en Santiago eran casas, y ahora esto llega sólo al 30%, es porque la escasez de terreno ha obligado a ello. En todo caso, esta ecuación, a futuro, también va a cambiar, porque con los límites urbanos inamovibles de la ciudad ya se está observando una escasez para construir edificios. Si no se toma la política urbana en serio, seguirán ocurriendo aberraciones urbanísticas como las parcelas de agrado alrededor de Santiago”, advierte.

A su juicio, el crecimiento de la población, la disminución del tamaño de las familias y el aumento de los ingresos son los principales factores que inciden en la mayor demanda de viviendas. “¿Dónde vivirá la gente si las ciudades ya llegaron a los límites urbanos?… ¿de allegados? No, todos los chilenos tienen derecho a la vivienda, no sólo los actuales propietarios; pero a estos últimos no les conviene, ya que al mantenerse los límites sube el valor de sus propiedades”, subraya.

 

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Urbanismo

La queja pasó de moda


 

 

 

Las revistas especializadas ya no se concentran tanto en denunciar las fallas de nuestra ciudad sino en sus aspectos más queribles. Personajes de toda índole aparecen eligiendo parques y edificios favoritos. Al parecer, el optimismo gana terreno y algo de ello se contagió a rquitectos y urbanistas que, sin embargo, tienen sus reparos frente al programa del gobierno para celebrar el Bicentenario. Por Catalina Darraidou.

 

Increíble, pero la idea de escribir algo feliz de Santiago nos resultó más fácil de lo previsto: “vivimos en una ciudad privilegiada”, dice de corazón el arquitecto Pablo Allard, director del Observatorio de Ciudades de la UC. Y añade: “somos una ciudad de seis millones de habitantes que a lo más llegará a ocho millones de aquí a 30 años; no como Ciudad de México, Buenos Aires o Sao Paulo, que son muchísimo más grandes y por lo tanto casi inmanejables. Santiago es lo suficientemente grande como para traer a Ennio Morricone y pedir dos funciones pero, a la vez, una ciudad abarcable, llena de oportunidades, donde las cosas funcionan, y relativamente bien conectada. Tenemos un clima ideal, estamos a distancias cortas del mar, de la cordillera y de zonas diversas hacia el norte y hacia el sur, y constituimos una sociedad que ha sido calificada como la mejor plataforma latinoamericana para hacer negocios (…) Lo que tenemos que hacer es capitalizar estas ventajas y resolver algunos problemas que, históricamente, hemos ido generando y arrastrando”. Y vaya, si uno lo piensa bien, Allard tiene harta razón en lo que dice. Lo que pasa es que por años lo que marcó las percepciones de esta metrópolis fue una suerte de mala prensa.

 
En el sector Oriente, con
600 mil habitantes, hay
20 metros cuadrados de
áreas verdes por persona.
En el sector Sur,
donde viven un millón y
medio, hay 2 metros cuadraros
por persona.

Y agreguemos que Allard coincide con muchos arquitectos, urbanistas y con muchos santiaguinos, en cuanto a que los principales defectos de esta ciudad son la dispersión y la marcada segregación socio-territorial, junto con la contaminación y la congestión urbana.

Pero en esto, la historia se remonta a Pedro de Valdivia, que nos puso en un hoyo; a las dramáticas migraciones que se produjeron desde los campos en los años 60; a políticas de vivienda social que, buscando soluciones para los sectores más pobres, terminaron creando barrios periféricos que agudizaron la desintegración y los niveles de iolencia y sobrecargaron los sistemas de transporte. Se suman a ello planes reguladores que no asumieron los desperfectos del mercado del suelo y sólo consiguieron llevar todavía más lejos los suburbios y un Estado que históricamente no ha sabido distribuir de forma justa los
bienes públicos.

Allard apunta contra esta inequidad: “en el sector Oriente de Santiago, con 600 mil habitantes, hay 20 metros cuadrados de áreas verdes por persona. En el sector Sur, donde viven un millón y medio, hay 2 metros cuadraros por persona. La Organización Mundial de la Salud recomienda 8 metros de parque por habitante”. Y agrega: “desgraciadamente, la capacidad de reacción por parte de los gobiernos ha sido más lenta que la de los privados, que entonces han aparecido con fenómenos como los malls. El Plaza Vespucio, por ejemplo, se instaló en una esquina por donde pasa diariamente un millón de chilenos que tienen que cruzar media ciudad para ir a trabajar y que, peor aun, en sus propios barrios no tienen jardines, ni parques ni canchas de deportes. El mall abrió un food garden y se llenó, luego estrenó el multicine más grande de América latina y fue un éxito total; después, una sala de la SCD para música y cultura y, nuevamente, se repletó. Puso canchas arriba del estacionamiento del supermercado y se llenaron; llegaron el Duoc con campus universitario, luego la clínica… en fin, todo aquello que el sector público no contempló lo están ofreciendo los privados; de una manera estéticamente discutible, pero lo están poniendo”, explica el arquitecto, reivindicando a empresarios e inmobiliarias que suelen ser los más atacados cuando se alega por el crecimiento poco armónico de la ciudad.

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Lo esperanzador, según Allard, es que ya se ha tomado conciencia de los distintos experimentos, se han dilucidado los errores y se ha entrado a una etapa de revisión para, efectivamente, empezar a encauzar un desarrollo sustentable y un mejoramiento de la calidad de vida. “Se están estudiando medidas un poco extremas, como la que pretende que cualquier proyecto inmobiliario destine un 5% de sus metros cuadrados a vivienda social, pero también otras más sensatas, como la separación del subsidio a la vivienda del subsidio al suelo, y la que ha congelado los permisos para construir en el centro de Santiago
mientras se estudian formas de que la densificación respete los edificios patrimoniales y mantenga ciertos niveles de calidad de construcción y de integración con el entorno”.

Como esta nueva etapa de corrección en la planificación urbana ha coincidido además con nuestros 200 años de vida, se ha aprovechado para idear y etiquetar una serie de proyectos “bicentenarios” que encarnan planes de desarrollo urbano en la línea de lograr una mayor integración y de disminuir los problemas de contaminación y congestión.

El secretario ejecutivo de Obras Bicentenario, Omer Novoa, explica que este organismo gubernamental –que coordina e impulsa los proyectos– ha establecido lineamientos que tienen más que ver con infraestructura y creación de plataformas para el trabajo de los privados que con construcciones emblemáticas, como ocurrió en el Centenario con edifi cios como el Museo de Bellas Artes y la Biblioteca Nacional, entre otros. “El énfasis se ha puesto en mejorar el tema de la conectividad y en la recuperación y revitalización de sectores subutilizados o que no han conseguido integrarse bien a la ciudad”.

Los expertos coinciden
en que es una injusticia
culpar a los privados
de los problemas
urbanísticos de
Santiago. Ellos cumplen
su rol empresarial de la
mejor manera posible,
dentro de un marco
dado que muchas veces
adolece de defectos.

En ese marco están las extensiones del Metro, la ampliación del aeropuerto Arturo Merino Benítez, las autopistas y, supuestamente, el Transantiago. Respecto de los proyectos destinados a lograr una mayor integración y crear nuevos espacios públicos, destacan por su importancia la recuperación del Anillo Interior Metropolitano (lo que se llamaba el “anillo de fierro”, pues constituía la circunvalación por donde pasaba el ferrocarril) con obras como un parque inundable en un sector del Zanjón de La Aguada, y la Ciudad Parque Bicentenario, en el antiguo aeródromo Cerrillos: “este proyecto de crear una ciudad en torno a un parque de 50 hectáreas, con viviendas de distintos tamaños y precios, encarna el ideal que se está buscando: ciudades menos segregadas socioeconómicamente. Además, es un ejemplo claro de coordinación del gobierno con el sector privado”, explica Novoa.

El emblemático proyecto, sin embargo, ha generado varias críticas a nivel de arquitectos y urbanistas: “no es otra cosa que el Estado haciendo de gestor inmobiliario a costa de un aeropuerto que ya estamos echando de menos luego del último accidente de Tobalaba”, opina Mathias Klotz, decano de la facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad Diego Portales.

Pero no es el único que hace reparos. “Jamás he sido amigo de las ciudades dentro de ciudades. Estas ocasionan rupturas en los sistemas que cohesionan las distintas partes de una ciudad, pero habrá que ver si lo escrito supera a lo hecho”, considera el arquitecto Felipe Assadi.

Su colega Sebastián Gray agrega que esa propuesta “se planteó de una manera típicamente precipitada y politizada, despojando a la ciudad de un imprescindible segundo aeropuerto y sin asegurar su alternativa. Pienso que es un proyecto mal concebido, impulsado por personajes que, como alcaldes o ministros, de la ciudad no entienden absolutamente nada ni tienen la voluntad de escuchar a la ciudadanía o de asesorarse con expertos”, alega. Echa de menos la proyección de alguna obra más importante y simbólica para el aniversario patrio de 2010: “me apena la ausencia de proyectos verdaderamente emblemáticos, con significación nacional, con franco carácter de celebración y memoria histórica. No será esta la ocasión para una imponente Torre de Telecomunicaciones, de esas con mirador público, un zoológico de vanguardia, un Acuario Nacional, fuentes monumentales o espectaculares obras de arte público. Nada espléndido, nada fantástico, ninguna muestra de la real magnificencia del Estado, ningún indicio del orgullo bicentenario traducido en algún bien merecido derroche de lujo y buen gusto”.

Gray considera que las autoridades de gobierno debieran perderle el susto a que propuestas de este tipo se confundan con insensibilidad social: “El sector público debe disponer de todos los recursos posibles, atraer a los mejores profesionales y separar las ambiciones políticas de los proyectos de país. Los legisladores, por su parte, deberían prepararse intelectualmente para estar a la altura de los desafíos y representar a sus bases más que a intereses de otras esferas”.

Coincidiendo con los otros entrevistados, el arquitecto no está de acuerdo en culpar a los empresarios por los problemas de nuestra ciudad: “salvo casos de inusual altruísmo, el sector privado hará siempre el mejor negocio posible, y está en su derecho; de manera que toda la responsabilidad acerca de los problemas territoriales, sociales y ambientales recae exclusivamente en la competencia del sector público y en la inteligencia de los legisladores”, concluye.
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Los arquitectos hablan

 

 

 

PABLO ALLARD
Arquitecto, director del Observatorio de Ciudades UC
_________________________________________


-¿Qué haría de Santiago una ciudad más querible?

-Un sistema de transporte público de tal calidad que nos permita bajarnos de los autos y, finalmente, solucionar los problemas de congestión ambiental; de reencontrarnos en la calle y recuperar la vida citadina.

-¿Cuáles considera son los proyectos Bicentenario más urgentes para Santiago?
-El programa de barrios, que es nacional, aunque la mayoría es para recuperar sectores de la capital; el proyecto Parque de la Aguada, en el cual estoy involucrado, y que a través de una zona de áreas verdes inundable va a solucionar un problema de aguas lluvia y contribuirá a la calidad de vida de esa zona; y el proyecto Parque Sur, que busca crear subcentros en el sector de Santa Rosa, para revitalizar el sector”.

 

 


OMER NOVOA

Arquitecto, secretario ejecutivo de Obra Bicentenario
_________________________________________

-¿Qué haría de Santiago una ciudad más querible?
-La recuperación de los espacios públicos a partir de modelos de integración ciudadana. No hablo sólo de parques con arbolitos, sino de inculcar a través de la formación escolar, por ejemplo, una preocupación por la ciudad que se traduzca en una participación activa respecto de lo que se hace con ella.

-¿Cuáles considera son los proyectos Bicentenario más urgentes para Santiago?
-Además de la solución del Transantiago, creo que el Centro Cultural Gabriela Mistral saldaría una deuda histórica a la memoria de lo que significó ese edificio.

 

 

 

FELIPE ASSADI
Arquitecto, director de Arquitectura Universidad Andrés Bello
_______________________________________________

-¿Qué haría de Santiago una ciudad más querible?
-Desgastarse por el espacio público. Invertir en espacio público es lo único que garantiza no sólo una plusvalía a los terrenos aledaños y a las propiedades, sino que los barrios se consoliden y la ciudad setransforme en un soporte estable de actividades, y no sólo en un momento pasajero de la vida de la gente.

-¿Cuáles considera son los proyectos Bicentenario más urgentes para Santiago?
-Hay dos proyectos que me interesan y que tienen que ver con el agua en la ciudad como oportunidad urbana, no sólo en cuanto al saneamiento de las aguas contaminadas, sino a su colocación en el listado de espacios públicos de gran alcance. Uno es el Zanjón de la Aguada, el colector de aguas lluvia y la transformación del parque, y el otro es el proyecto de transformación del río Mapocho mediante esclusas en un parque acuático que conecte transversalmente dos fragmentos de la ciudad y, a la vez, la orienta longitudinalmente, mediante grandes piscinas de agua saneada.

 

 


SEBASTIAN GRAY

Arquitecto y profesor PUC
______________________


-¿Qué haría de Santiago una ciudad más querible?

-La condición fundamental para que la ciudadanía quiera a su ciudad es identificarse con ella, ser responsable de ella, estar orgullosa de ella: de su paisaje, su belleza arquitectónica, sus magníficos parques y arborización, su historia bien conservada; de lo entretenido de sus veredas, de lo efi ciente de sus servicios e infraestructura. Santiago está a siglos luz de todo ello, y creo que se debe principalmente a que, frente a sus vertiginosas transformaciones, ningún ciudadano siente tener la más mínima influencia en la toma de decisiones que afectan al destino de su ciudad. Siempre otros deciden por él y pasan por encima de él. Por urgencia y economía, la estructura administrativa chilena evita incorporar efectivamente a la ciudadanía en los debates y procesos de diseño de la ciudad, que termina siendo un ente abstracto y ajeno.

-¿Cuáles considera son los proyectos Bicentenario más urgentes para Santiago?
-En Santiago hay algunos proyectos de gran envergadura entre los que destacan el parque inundable de La Aguada, el parque del Portal Bicentenario y el Centro Cultural Gabriela Mistral (ex Diego Portales), aunque sospecho que no estarán completados a tiempo para las celebraciones.

 

 


MATHIAS KLOTZ
Arquitecto, decano de la facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad Diego Portales
_____________________________________________________________________


-¿Qué haría de Santiago una ciudad más querible?

-El poder recorrerla en bicicleta sin riesgo vital en cada esquina.

-¿Cuáles considera son los proyectos Bicentenario más urgentes para Santiago?
-Un sistema estructural, integrado y real de parques y ciclovías tan efi ciente como la red de autopistas que se ha implementado; y la transformación del río Mapocho en un eje estructurador de Santiago a través de un plan maestro capaz de dar coherencia y consistencia a una ciudad que está fragmentada en infi nitas comunas, regidas generalmente como pequeños feudos por pequeños príncipes. Creo que si se implementa algo así, temas como los de segregación, congestión y contaminación no serán resueltos, pero sin duda se producirá un alivio y una integración social en nuestra comunidad, tan peligrosamente clasista.

 

 

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Detalles que marcan la diferencia


 

 

 

Si tuviéramos que resumirlo en una consigna, ésta sería “cualquiera no da lo mismo”. Y es que a la hora de ambientar una casa o un cuarto de baño, son esos pequeños detalles los que marcarán la gran diferencia. Con exclusivas propuestas y diseños de renombre internacional –Sieger Design, Phillippe Starck y Eoos Design, entre otros– Budnik ofrece una amplia y vanguardista gama de opciones; ideal para esos espacios únicos que buscan atrapar todas las miradas. A continuación echamos un vistazo a algunas de ellas…

 

 

 

Ying-Yang: vanitorio sobre cubierta
marca Kohler, de origen estadounidense. Inspirados en las curvas internas delas conchas marinas y el símbolo de las dos fuerzas opuestas de la filosofía china, estos lavamanos entregan armonía a cualquier sala de baño.

Set Baño/Ducha Massaud: grifería alemana marca Hangrohe. El diseñador francés Jean MarieMassaud creó esta fascinante colección, inspirada en la naturaleza. Puede apreciarse una unión de formas orgánicas y geométricas, con una estética natural y moderno diseño.
Vanitorio Ciottolo Platinum: vanitorio sobre cubierta marca Duravit, de origen alemán. Creado por Sieger Design, Duravit establece una nueva categoría en el alto diseño de las salas de baño.

 


Oslo Blanco y Negro: cerámica española marca Inalco, que con creaciones actuales e innovadoras entrega soluciones vanguardistas.

Akoya Extreme: piso de madera sólida marca Model, de origen canadiense. Una nueva generación de acabado que permite una resistencia extrema y exclusivos colores. La durabilidad natural de la madera, unida a la terminación de superficie Extreme®, la convierte en una alternativa ideal para espacios comerciales.

Duravit Geberit: Con los sistemas Geberit, las tuberías, la cisterna y las conexiones no quedan a la vista. Y para una descarga elegante, los pulsadores se presentan en diferentes estilos, opciones de descarga, colores y acabados, para complementar todo tipo de diseños.

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La revolución de las oficinas


 

 

Lento, pero seguro, Chile se acopla a la tendencia mundial que apunta al ahorro de energía y a las tecnologías inteligentes en el segmento de las oficinas. Eso, en un contexto en el cual el mercado espera ansioso los 223 mil m2 que se entregarán este año. Por Luz Edwards.

 

 

La baja experimentada por el mercado de oficinas en 2004 es parte del pasado. En 2005 la curva cambió de sentido, y los números auguran que al menos hasta 2010 el sector seguirá creciendo y gozando de muy buena salud.

Según la consultora Colliers Internacional, la alta demanda por este tipo de espacios es sostenida y se está dando junto con un alza de los precios de los arriendos, que se sustenta en la escasez de metros cuadrados disponibles. Un ejemplo es que ya en diciembre de 2007 los dos proyectos que entrarían al mercado en el primer trimestre, Burgos y Matta, estaban en su mayoría colocados. Por esto mismo, se prevé que los proyectos de gran calibre en construcción en la zona de “Sanhattan”, no son descabellados.

En 2008 se entregarán 223 mil m2 de oficinas de primer nivel, de acuerdo a cifras de la consultora Mackenzie Hill, superando ampliamente los 163 mil m2 de 2007. Estos son los edificios llamados Clase A y A+ por las municipalidades, y tienen estándares de calidad mínimos, como sistemas de climatización, escalas presurizadas y sistemas avanzados de seguridad. En 2007, Las Condes concentró el 67,6% de los nuevos m2, de acuerdo a GPS Property.

 

Oficinas SCL

Titanium

Costanera Center

 

Un buen estándar

 

A nivel de tecnologías de seguridad, velocidad de ascensores, climatización y automatización de maquinarias y alarmas, existe un estándar de nivel internacional en prácticamente todos los edificios de oficinas de los últimos años. Así lo cree el arquitecto Luis Izquierdo, de IzquierdoLehmann.

La opinión es compartida por otros expertos como Marco Antonio Zúñiga, de Biokey (empresa especializada en soluciones de seguridad) e ingeniero en computación de la Universidad de Chile, quien dice que en el país existe na muy buena base. El ejemplo emblemático sigue siendo el edificio Box, que funciona desde fines de 2005 en la Ciudad Empresarial y que fue pensado para profesionales emprendedores que necesitan optimizar al máximo sus recursos. En él destaca la tecnología de comunicaciones, con sistemas computacionales con secretaria y mensajería de voz comunes, además de la posibilidad de contratar en conjunto los servicios de comunicaciones como si fuera una gran empresa, lo cual baja los costos. Toda la plataforma tecnológica está a cargo de NEC e incluye un sistema biométrico de identificación basado en el reconocimiento de la huella digital.

Zúñiga cree que las tecnologías seguirán abriéndose espacio en este nicho. Pone como ejemplo las cámaras de seguridad con video analítico, en que un motor de inteligencia artificial va viendo las imágenes y activando alarmas en caso de detectar cambios. “Hay que aceptar que ha habido un cambio en el paradigma. Ahora las tecnologías tienen sistemas que optimizan los usos, que toman decisiones. El usuario ya no da la orden: pide lo que quiere, y el sistema elige cómo hacerlo de la mejor forma posible”, explica.

Otro punto común en casi todos los edificios construidos a partir de 2005 –y que seguirá ganando adeptos– es la contratación de empresas externas para el reciclaje de los desechos durante la obra; lo que, según Paola López, de Regemac (empresa dedicada a este servicio), debiera ahora dar paso a estrategias para el reciclaje de residuos una vez que el edificio empieza a funcionar.

 

 

Movimiento bajo control

 

La tecnología antisísmica es un must en los edificios de nuestro país y las construcciones actuales han resuelto el tema de forma muy eficiente. En este plano, comentaron a Capital que hay un edificio que destaca: arque Araucano, de Constructora e Inmobiliaria Del Parque S.A., el cual comenzó a operar en agosto de 2007.

La construcción está ubicada en Presidente Riesco y es el primer edificio sudamericano en usar un sistema de Amortiguadores de Masa Sintonizada (AMS). Consiste en una masa en un resorte y un amortiguador viscoso que, colocados en el sistema vibrante principal, atenúan las oscilaciones provocadas por el movimiento telúrico. En Parque Araucano estos amortiguadores operan con dos cajones colgantes de hormigón armado que se encuentran entre el último piso –el 22– y en el penúltimo, por ser la zona de mayor movimiento. En términos prácticos, este sistema reduce los desplazamientos y disminuye el arqueamiento de la estructura.

Parque Araucano
Isidora 3000

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Nuevos frentes

 

Una de las áreas en que los edificios tienen espacio para seguir innovando es el ahorro energético y la implementación de sistemas de generación de energías renovables. Se trata de la llamada arquitectura bioclimática, que se refiere a edificios diseñados y construidos de forma de reducir la demanda de energía en el acondicionamiento térmico para calefacción y refrigeración, generando menos emisiones de CO2 y otros agentes de polución atmosférica.

Es una tendencia masiva en Estados Unidos y Europa, donde existe conciencia generalizada de los efectos del cambio climático y la incidencia en ello del uso del petróleo. Miguel Bustamante, de Idiem (Instituto de Investigaciones y Ensayos de Materiales), institución dependiente de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, dice que, dada la sensibilidad de nuestro país a las fluctuaciones del petróleo y el gas, debiera haber una mayor preocupación por los temas medioambientales. Como ejemplo menciona el caso del edificio corporativo de la constructora Raúl Varela, levantado en 2000.

Ese edificio –situado en la Ciudad Empresarial– es curvo y está cubierto en un 90% con muro cortina semitransparente compuesto por termopaneles de vidrio triple, a los que se incorporaron láminas de estaño por el exterior para hacerlos más refl ectantes. “Además, el edificio cuenta con un estanque subterráneo cuya agua es tomada por bombas que la hacen llegar a serpentines instalados en la parte inferior de las losas del edificio, las que actúan como radiadores de frío hacia el piso inferior de la losa. Por fuera, tiene una cascada de agua que cumple una función ornamental durante el día, pero en la noche enfría el agua que llegará al estanque”, describe el ingeniero de Idiem.

Esto puede parecer sofi sticación, advierte, pero sucede que para que un edifi cio ahorre energía en climatización no basta el uso de termopaneles –vidrios que dejan entrar toda la luz, filtran el calor solar y son aislantes del ruido–. Gabriela Armijo, arquitecta y directora del Laboratorio de Bioclimática de la Universidad Central, lo explica: “lo más que puede filtrar de calor un termopanel es el 15% de lo que recibe. El vidrio además facilita un efecto invernadero al interior del edificio, al impedir que salga el calor emitido por la gente, la iluminación y los aparatos eléctricos”. En su opinión, la única solución es dar sombra a las ventanas. En este sentido, para Armijo un ejemplo acertado es el edifi cio de Consorcio, que –con su muro vegetal– gasta la mitad de la energía en climatización que un edificio sólo vidriado.

 

 


Ventanas a la sombra y LEED

 

De los edifi cios en construcción, Oficinas SCL, proyectado por la oficina de arquitectura Izquierdo y Lehmann para la inmobiliaria Paz, destaca en innovaciones porque conseguirá un ahorro de 25% de energía gracias a la implantación de aleros y pilares por fuera. Estos darán sombra a las ventanas, permitiendo la entrada de luz natural, pero no de radiación solar directa, que produce calor. Al ahorro cooperó también la instalación de vidrios diferenciados de acuerdo a las condiciones de cada fachada. “Hay otras soluciones, a mi juicio demagógicas, y que tienen un valor en términos de imagen corporativa. Nosotros optamos por una medida a nivel de diseño que en la práctica hará gastar menos energía en calentar o enfriar las oficinas”, explica el arquitecto Luis Izquierdo.

Hoy por hoy, los edificios postulan a una certifi cación dada por un organismo externo que garantiza un determinado cuidado del medio ambiente. En Chile, Titanium y Costanera Center son los únicos que han optado por esta vía. Ambos postulan a una certifi cación estadounidense conocida por su sigla LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) y entregada por el Consejo Norteamericano de Edifi cios Verdes, ONG sin fines de lucro. De hecho, en ese país se espera que para 2010 el 10% de las construcciones nuevas cuenten con el sello. Su objetivo es el ahorro de energía, pero se trata de un proyecto integral que contempla todas las etapas, desde la elección del terreno, hasta qué pasará cuando se demuela el edificio. La preocupación llega a abarcar detalles impensados como, por ejemplo, que un 0% de los materiales de la construcción provengan de la misma región donde se está edificando, para disminuir el combustible gastado en su transporte.

La firma Miranda y Nasi es la encargada de hacer la consultoría para la certifi cación LEED de Titanium La Portada. La arquitecta de la empresa, Bárbara Rodríguez, cuenta que en los Emiratos Arabes, por ejemplo, existen edificios que no sólo ahorran energía, sino que generan la que necesitan e, incluso más, pueden llegar a vender sus superávit al sistema. “En Chile estamos lejos de eso, pero obtener la LEED es un paso importante. Sobre todo, en casos de edificios grandes que generan un gran impacto urbano”, comenta. Agrega que esta certificación es una herramienta de mercado y que sus efectos positivos son reales. “Una vez que la ciudadanía está informada y prefi ere los edificios certificados, se produce un círculo virtuoso: las inmobiliarias deben darles en el gusto y, para ello, elegir para la construcción materiales que no aportillen el proceso”. En Estados Unidos esto ha provocado la salida del mercado de productos para terminaciones como pinturas y aislantes que históricamente emitían tóxicos volátiles, que llegan a las personas a través del aire que respiran. “El LEED es ecología en el más amplio sentido”, dice la arquitecta de Miranda y Nasi.

Titanium ya obtuvo la pre certificación LEED. Entre las características que cooperaron con esta aproximación al sello se encuentran su cercanía con redes de transporte público y las facilidades para la llegada en bicicleta, ya que cuenta con estacionamientos y camarines. También, el haber dejado un 70% del terreno a nivel de calle despejado para uso peatonal, un paisajismo que minimiza el efecto isla de calor en el vecindario, y contar con 90% de iluminación natural en las oficinas, gracias a las ventanas y plantas libres.

Otro caso destacado es el de Costanera Center, que se encuentra en una etapa de construcción anterior, y para el cual la certificación guía su construcción. Por ejemplo, en esta obra se contemplan fachadas que controlen la pérdida de calor, se incluyen el uso de materiales reciclados y reciclables, cubiertas verdes con especies autóctonas, reutilización de aguas lluvias y purificación del aire.

 

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+ grandes + altos + largos

Aunque usted no lo crea


 

 

La ambición del hombre por dejar huellas cada vez más impresionantes se refleja en las construcciones que se realizan hoy. Edificios, puentes y aeropuertos han demostrado con creces que en materia de construcción no hay límites. Por Marcela Sepúlveda.

 

 

El ranking cambia rápidamente. De hecho, mientras consignamos en estas páginas las estructuras “más” –altas, grandes, largas– que actualmente se construyen en el mundo, con toda seguridad ya hay decenas de inversionistas, oficinas de arquitectos e ingenieros ideando nuevos planes para romper records.

Nada que hacer, salvo prepararse para seguir quedando boquiabiertos.

Como sea, y no sin cierta resignación, digamos que la lista de los proyectos top que se conocen hoy –algunos ya operando, como el Terminal 3 del aeropuerto de Beijing – es la siguiente:

 


El edificio más alto

 

La polémica por la altura ha incluido debates como si se debe o no considerar en la medición la antena que suele coronar los edificios o si las torres de comunicaciones pueden entrar a competir. Para no tomar partido en un tema en que la polémica no está zanjada, subdividimos a los candidatos en tres simples categorías:

Construido y terminado: en Taipei, capital de Taiwán, se encuentra el edificio Taipei 101, que con sus 509,2 metros totales, ostenta el record del edificio habitable más alto del mundo. Su último piso, a 439 metros, es también el piso ocupado más alto. Considerando la altura con antenas, sin embargo, el edificio Sears en Chicago sigue liderando, con 527,3 metros.

En construcción: actualmente el record de la construcción más alta del mundo lo tiene el edificio Burj Dubai, precisamente en Dubai. Hace un mes se empinaba ya sobre los 605 metros, con 159 pisos completados. La altura final será de casi 835 metros – aunque algunos dicen que será algo menos– cuando se termine, en 2009. Los detalles de la construcción y altura final se han mantenido en secreto, dada la competencia frenética que existe en torno a este tema. La terraza habilitada como observatorio del Burj Dubai se ubicará a 442 metros de altura. El edificio, que se transformará en símbolo de Dubai –¿por cuánto tiempo?– tendrá 56 ascensores, departamentos (que ya están a la venta), oficinas, varias piscinas y spas.

 


El puente Hangzhou ostentará
un record de 36 kilómetros.

Al Taipei 101 le queda poco
tiempo en el top 1.

El Aeropuerto de Beijing atenderá
50 millones de pasajeros
al año.

El CityCenter en Las Vegas
es la ciudadela más grande en
construcción.

Otros imponentes edificios en construcción son la Torre de Rusia, en Moscú, que se elevaría 648 metros; y el Shanghai World Financial Center, que comenzó en 1997 pero cuya construcción fue paralizada por la crisis económica durante un par de años. Se espera que se termine a fines de este año, con una altura total de 492 metros divididos en 101 pisos.

En proyecto o en etapa de proyecto sin duda debe haber muchos más edificios que los que oficialmente se han dado a conocer. Entre éstos, los más emblemáticos son la Mile High Tower, en Jedda, Arabia Saudita, y la Korean Rail Corp Towers.
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La Mile High Towers está pensada, como su nombre lo indica, para alzarse a una milla; es decir, más de 1.600 metros, lo que casi doblaría la altura de Burj Dubai. Situado en Jedda o Yidda, importante puerto de Arabia Saudita en el Mar Rojo, el proyecto es una iniciativa personal del príncipe Al Walid bin Talal, uno de los 20 hombres más ricos del mundo. El costo del proyecto asciende a –al menos– US$10 mil millones, con lo cual el príncipe gastaría en él el equivalente a la mitad de su fortuna de US$21 mil millones. De la Mile High Tower se ha dicho que desde su altura máxima se percibirá desde el norte de Africa hasta el Océano Indico. Un gran desafío para el proyecto, que podría estar listo en 2012, será cómo enfrentar tanto los fuertes vientos que se producen a tamaña altura, así como los cambios de temperatura habituales en el desierto. El plan contempla la construcción de dos “pequeñas” torres de unos 300 metros a cada lado, unidas con la estructura principal y cuyo objetivo fundamental es dar más estabilidad.

Korean Rail Corp Towers: el gobierno local de Seúl, Corea del Sur, dio su aprobación para un plan urbanístico todavía en desarrollo conceptual, que prevé la construcción de dos estilizadas torres unidas por un puente, de 620 metros, en total. Aunque todavía no comienza la construcción y se espera que el diseño definitivo sea diferente al dado a conocer, las torres de unos 150 pisos deberían estar terminadas en 2013. El proyecto, que incluye varios otros volúmenes menores, estaría construido por la compañía estatal Korail, operadora de ferrocarriles del país asiático, y busca regenerar una antigua zona industrial en el centro de Seúl. Adicionalmente, y aunque hay poca información concreta, Kuwait tiene en carpeta un edifi cio de 1.001 metros de altura, cifra que hace referencia a Las Mil y una Noches, y que estaría emplazado como principal atracción de la nueva Ciudad de la Seda, un proyecto situado al norte del país petrolero y que pretende constituirse en una zona de libre comercio y nexo entre Europa y Asia. En la cúspide del edificio de mil metros se construirían una mezquita, una iglesia y una sinagoga, como símbolos de unidad religiosa.

 


Burj Dubai tower y sus casi 835
metros.

Crystal Island, en Moscú.

 

La ciudadela más grande en construcción es CityCenter, en Las Vegas, Nevada. Los últimos 76 acres de terreno disponible en el centro de Las Vegas se destinan actualmente a este megaproyecto, el más grande de los fi nanciados con fondos privados. En este caso, MGM Mirage. CityCenter está concebida como una plaza multiuso con tres hoteles, un casino, lujosos departamentos, restaurantes y shoppings. El costo total del proyecto, que estaría terminado el próximo año, alcanza los US$8,5 mil millones.

La más fashion es Crystal Island, en Moscú, que ocupará la península de Nagatino, en el río Moscú, aprovechando el boom que vive esta ciudad debido a la bonanza por el petróleo. Un verdadero microcosmos, Crystal Island –a sólo 7,5 km. del Kremlin– ha sido proyectada por el afamado arquitecto Norman Foster como una impresionante cúpula de cristal semejante a una enorme carpa de acero y vidrio de 450 metros de alto.

Incluirá un mix de hoteles, departamentos, oficinas, un colegio internacional para 500 alumnos, complejos deportivos y comercio que mantendrán el dinamismo durante todo el día. La eficiencia energética en una capital de veranos e inviernos extremos estará garantizada con un sistema de paneles solares, turbinas de viento y jardines de invierno.

El aeropuerto más grande y moderno: el record lo ostenta hoy el nuevo Terminal 3 del Aeropuerto de Beijing, China, preparado desde su inauguración el 29 de febrero para recibir a buena parte de los 5 millones de visitantes que espera el país por los Juegos Olímpicos. No sólo tecnológicamente es el más moderno, sino también en términos de la atención de los pasajeros, eficiencia operacional y sustentabilidad. Lo mismo que Crystal Island, fue diseñado por el equipo del arquitecto Norman Foster, quien utilizó un techo con forma de dragón para simbolizar tanto las tradiciones chinas como la magia de volar. La superfi cie total del nuevo terminal es de casi un millón de metros cuadrados, y será capaz de atender a 50 millones de viajeros en 2020. No obstante, con conexiones al transporte terrestre completamente integradas, las distancias a recorrer para los pasajeros son cortas, con pocos cambios de nivel y mínimos tiempos de espera entre conexiones. Abierto totalmente a las vistas del exterior, el flamante edificio tuvo un costo de unos US$3,8 mil millones.

El puente marítimo más largo: este 1 de mayo se inaugurará en la provincia occidental china de Zhejiang el viaducto de la Bahía de Hangshou, de 36 kilómetros de longitud y que servirá para unir las ciudades de Shanghai y Nigbo. La obra, que tuvo un costo de US$1.682 millones y se inició en 2003, reducirá en 280 kilómetros –de 400 a 120– la distancia entre ambas urbes. Se estima que unos 40 mil vehículos transitarán por sus seis carriles diariamente y deberán pagar peaje. La obra se complicó por las características del mar en la bahía, donde suele haber tormentas y tifones. Lo sostienen nada menos que 7.500 pilares y, se supone, no necesitará mantención por un siglo.