La renuncia de Eliana Rozas a la dirección ejecutiva de Canal 13 describe las complejidades que hoy por hoy envuelve hacer una televisión que sea rentable y que tenga línea editorial. Este ha sido por años el desafío del 13 y es el factor que, dentro de la estación y de la universidad, ha dividido […]

  • 4 mayo, 2007

La renuncia de Eliana Rozas a la dirección ejecutiva de Canal 13 describe las complejidades que hoy por hoy envuelve hacer una televisión que sea rentable y que tenga línea editorial. Este ha sido por años el desafío del 13 y es el factor que, dentro de la estación y de la universidad, ha dividido las aguas entre quienes apuestan a los contenidos y quienes, más tecnócratas, creen que el problema del canal es básicamente de gestión.

El hecho concreto –el que provoca más roces y genera más preocupaciones en el largo plazo– es que desde hace muchos años Canal 13 le ha estado saliendo muy caro cada punto de rating. Entre tres y cuatro veces lo que le cuesta al Mega y entre cuatro y cinco lo que le cuesta a Chilevisión. Si bien en la universidad y en el consejo de la corporación existe una cierta comprensión o tolerancia para estas asimetrías, el tema amenaza con descontrolarse en forma recurrente. Es precisamente eso lo que esta vez ocurrió y que se tradujo –aparte del alejamiento de Eliana Rozas– en las renuncias del profesor Fernando Coloma, a la presidencia del consejo, y de Patricio Bernedo y Sol Serrano a los asientos que ocupaban en esa instancia directiva. La crisis es de proporciones y le plantea al rector de la universidad Pedro Rosso dilemas cruciales sobre el futuro del canal.

Aun cuando la gestión de Eliana Rozas fue bien evaluada editorialmente tanto por la universidad como por la Iglesia, la tensión durante su período entre el área de contenido y el área de gestión ha sido constante y era por lo demás previsible desde que ella asumiera el cargo en mayo del 2005 y un mes después llegara al canal Sergio Cavagnaro como gerente general, en una posición que lo dejaba al mismo nivel de la directora ejecutiva. Este esquema bicéfalo de administración es el que hizo crisis y el que terminó alineando a Eliana Rozas con tres miembros del consejo (el presidente, el vicepresidente y Sol Serrano) y al resto con la línea dura de la gestión. En la experiencia actual este esquema bicéfalo de administración para las empresas de comunicaciones –y que en su tiempo partió acuñado por la prensa norteamericana, que colocaba en los diarios a un director por un lado y un gerente general por el otro– va decididamente en baja, entre otras cosas porque genera confl ictos y no determina dónde fi nalmente deben tomarse las decisiones. Los diarios estadounidenses hoy operan mayoritariamente con un publisher que reúne en sí las dos hebras del negocio o actividad.

En principio, y por los antecedentes recogidos hasta el cierre de esta edición, en especial luego que la renuncia de la directora ejecutiva se hiciera indeclinable, el rector fortalecerá la dimensión que Canal 13 tiene como empresa. Siendo así, el canal tendrá que repleantearse producciones demasiado ambiciosas como Héroes y ajustar a la baja los costos operacionales, la planta de funcionarios y remuneraciones que se consideran abultadas en el caso de muchos “rostros”. Eso, en lo menos. En lo más, la puerta queda abierta a múltiples desarrollos que van desde una venta del canal –escenario muy improbable– hasta fi guras como la asociación con otros inversionistas o el establecimiento de alianzas estratégicas con otros conglomerados.