Cosas buenas de la TV gringa: entienden los matinales como nadie. ¿Cosas malas? Ya no está Larry King. Por Federico Willoughby Olivos.

  • 22 febrero, 2011

 

Cosas buenas de la TV gringa: entienden los matinales como nadie. ¿Cosas malas? Ya no está Larry King. Por Federico Willoughby Olivos.

Ver la televisión estadounidense de manera regular sólo confirma lo que uno sospechaba: nuestra TV se quedó estancada; ya no en los noventa, sino en los ochenta. No estoy hablando de las sitcom o de las series de altísima producción que se dan por el cable. No, me refiero a los matinales.

O sea, mientras en este momento Canal 13 está intentando reformular por enésima ocasión la manera de competirle a Buenos días a todos, uno se pregunta si en vez de preocuparse de cómo van a vestir a Tonka no deberían estar revisando videos de Good morning America o Good day Chicago, dos matinales estadounidenses de gran nivel y alta audiencia.

Y sí, por supuesto que la recomendación viene de cerca (estoy viviendo en Chicago), pero veamos: en el matinal de Illinois no se limitan a acompañar a la señora en la casa, ni a reírse de los chistes malos que manda la voz en off (que no existe, por lo demás) ni menos a comentar la farándula que sale en los diarios. Aquí, se dedican a dar noticias que le pueden interesar a la gente, de verdad.

No por nada, uno de los pilares del programa es el tipo que da el clima. Claro, en una ciudad donde el pronóstico del tiempo es tan relevante, la sección no se queda en un pequeño segmento sino en un asunto transversal que se desarrolla durante toda la transmisión, no por uno sino por dos meteorólogos, que tienen mucho más de Aldo Schiappacasse que de Iván Torres.

Y así con el resto de los temas. Las secciones de negocios, salud y magazine no bajan el nivel. Todos los que aparecen en pantalla son expertos y a la vez simpáticos. La corresponsal en Wall Street no sólo entrega las claves económicas del día, sino que además coquetea con el tipo que hace los comentarios de finanzas. Si alguien ha visto el segmento del matinal de TVN en el que se conectan con el departamento de prensa y Mónica Pérez o Mauricio Bustamante hablan con Camiroaga, habrá notado que ese es probablemente uno de los puntos altos del programa. Bueno, los matinales gringos son así las 4 horas que duran: informados, divertidos y con ritmo. Da vergüenza compararlos con los de Chile.

El rey ha muerto
Quizás las otras dos cosas más novedosas en materia de la televisión estadounidense sean la renovación de American idol y la despedida de Larry King. Para empezar, el programa de talentos ahora incluye a Jennifer Lopez y Steve Tyler en el jurado. Por lo que se ha mostrado hasta ahora, el espacio funciona perfecto aún sin la presencia de Simon Cowell.

No puede decirse lo mismo de la nueva estrella de CNN: Piers Morgan, a quien la cadena importó desde Inglaterra para reemplazar a Larry King en la entrevista diaria. Morgan, periodista que tiene en su curriculum la particular virtud de haber sido editor de dos de los diarios más sensacionalistas del Reino Unido (News of the World y Daily Mirror), llegó al puesto después de una larga búsqueda.

Si bien lleva un par de semanas al aire, parece no estar a la altura. Sobre todo para alguien que se anuncia en las promociones como el tipo que “redefinió el arte de la entrevista”. El otro día tuvo a Ricky Gervais (creador de The office y comediante de moda en Hollywood) en el estudio y se lo perdió completamente. En el episodio siguiente apenas sobrevivió a une entrevista con Gorge Clooney (quien tampoco se la hizo fácil. A Clooney se le ocurrió hacer la entrevista por satélite y mandar a su padre a dar la cara en el estudio).

Por otro lado, anunció que jamás entrevistaría a Madonna… En fin, quizás la explicación a este mal inicio sea que el set es poco íntimo o que ya no están los suspensores de Larry o que el rey es uno solo. Lo cierto es que, si sigue así, no sería raro que Morgan termine “redefiniendo el arte de las entrevistas” en el living de su casa.