Desde 1818, Brooks Brothers se ha convertido en un ícono legendario que mantiene un firme compromiso con un servicio excepcional que entrega calidad, estilo y valor.

  • 13 septiembre, 2018

Inspirados en los 200 años de la marca, Brooks Brothers ideó luego de una discusión sobre valores compartidos de herencia, artesanía y calidad, el concepto que se basa en la emblemática oveja de oro, el símbolo histórico de los comerciantes de lana estadounidenses.

El líder en vestuario masculino de lujo celebra sus dos siglos enfatizando en su historia y legado, al mismo tiempo que han decidido brillar con estilo, sin dejar de lado la clase que lo caracteriza.

Con la ayuda de la compañía arquitectónica Squire and Partners, han confeccionado una gran oveja dorada, a partir de ochocientas “ovejitas” que cuelgan de hilos dorados combinados, cuya construcción precisa ilustra el característico logo de la marca: la oveja.

Celebrar dos siglos de trayectoria no es tarea fácil. Por lo general, solo lo hacen los edificios, las instituciones, las naciones y algunas, muy pocas, empresas. Una de ellas es Brooks Brothers, la firma de moda que nació en 1818 en Nueva York, una ciudad muy distinta a la que vemos hoy en día, pero que ya entonces daba cabida a un innovador modelo de negocio: prendas fabricadas listas para llevar. Sin esperas, sin medidas, ni largos procesos de sastrería a medida. Con sus 200 años, la marca se enorgullece de mantener las mismas tradiciones para hombres y mujeres de cada generación.

Desde 1818, la compañía norteamericana se ha convertido en un ícono legendario que mantiene un firme compromiso con un servicio excepcional, calidad, estilo y valor. Por todo lo anterior, la oveja dorada llega a Chile para ir visitando las distintas vitrinas de sus tiendas en Santiago, recordándoles a las personas este inconfundible sello que promete estilo y elegancia.