Son lejos la pareja más controversial e icónica que ha pasado por la historia del arte contemporáneo. Han sido la inspiración de películas, libros, y muchas revistas y diarios han dedicado varias páginas en su honor. Algunos hablan de la Fridamanía y darían lo que fuera por tener una de sus obras. De hecho, su […]

  • 27 noviembre, 2008

Son lejos la pareja más controversial e icónica que ha pasado por la historia del arte contemporáneo. Han sido la inspiración de películas, libros, y muchas revistas y diarios han dedicado varias páginas en su honor.

Algunos hablan de la Fridamanía y darían lo que fuera por tener una de sus obras. De hecho, su casa en México –que ahora está convertida en un museo, “la Casa Azul”– es parada obligada de turistas y locales que no quieren dejar de conocer este monumento histórico.

Frida Kahlo y Diego Rivera fueron pareja, se casaron, se separaron, se odiaron pero también siempre se amaron. Tuvieron una vida complicada, pero todas esas emociones fueron las que transmitieron en cada uno de sus trabajos a lo largo de sus carreras.

Hoy los chilenos tenemos el privilegio de contar con una gran exposición que se organizó en su honor. Se trata de la puesta en escena más grande que se haya montado en el mundo en torno a estos artistas y, claramente, la exhibición más esperada del año aquí en Santiago. Bajo el nombre Frida y Diego: vidas compartidas, es un recorrido por las distintas etapas de sus trayectorias, más de 300 piezas entre pinturas, murales, dibujos, fotografías, objetos precolombinos y cartas que reflejan sus vidas, sus emociones, sus momentos felices y también los tristes, sus personalidades y sus pensamientos. Entre las pinturas más emblemáticas de Kahlo está El accidente –que nunca antes había sido exhibido–, El camión y también sus conocidos autorretratos, como Las Dos Fridas realizado tras su divorcio en 1940. Y de Rivera, Vendedora de alcatraces y El arquitecto, además de una selección de su colección privada con piezas prehispánicas y objetos de arte popular. También se suma una serie de fotos biográfi cas que dan cuenta a esta pareja en distintos momentos de sus vidas, sobre todo en el tiempo de plena actividad social.

Bajo la curatoría del nieto de Rivera, Juan Coronel Rivera, el motivo de esta presentación es conmemorar el centenario del nacimiento de Frida y los cincuenta años del fallecimiento de Diego, un pequeño homenaje que Chile le hace a estos genios.

Abierta al público hasta el 28 de febrero de 2009 en el Centro Cultural Palacio de la Moneda.