Quién diría que a partir de la mítica cartera acolchada de Chanel, la famosa casa francesa de alta costura, se podría revolucionar al mundo de las bellas artes. Y lo hizo, con una exposición itinerante. Todo un acierto.

  • 3 noviembre, 2008


Quién diría que a partir de la mítica cartera acolchada de Chanel, la famosa casa francesa de alta costura, se podría revolucionar al mundo de las bellas artes. Y lo hizo, con una exposición itinerante. Todo un acierto.

 

Quién diría que a partir de la mítica cartera acolchada de Chanel, la famosa casa francesa de alta costura, se podría revolucionar al mundo de las bellas artes. Y lo hizo, con una exposición itinerante. Todo un acierto. Por María Jesús Carvallo

Está claro que cada vez es más difícil sorprender a todos con una puesta en escena. El panorama no es fácil, la carrera por un buen montaje y por obras que llamen la atención se ha trasformado en una verdadera maratón, y los artistas han tenido que aprender a usar todos los recursos imaginables, e incluso más, para cautivar al público con sus creaciones.

Cuando se creía que ya no había más por ver ni que nada era lo suficientemente espectacular, apareció una revolucionaria instalación que ha dejado a todo el mundo con la boca abierta. Y la verdad es que no es para menos. Se trata de Mobile Art, el primer museo itinerante que recorre distintas ciudades del mundo dando a conocer creaciones contemporáneas. Y cuando hablamos de itinerante es en serio: un gran pabellón de 700 metros cuadrados que parece una nave espacial y que tiene por misión instalarse en las mejores capitales del planeta. Nada más ni nada menos.

Si antes estábamos acostumbrados a que los mismos artistas viajaran con sus cuadros por el mundo, ahora es la construcción, el museo completo, el que se traslada como un nómade buscando nuevos territorios. Simplemente genial y algo que hasta ahora nadie se había atrevido a hacer.

Es increíble la evolución que han tenido las artes a través del tiempo, porque si en otras épocas Velásquez, Picasso o el mismo Monet dejaban a todos impactados sólo con las piezas mismas, hoy es necesario mucho más para lograr una mínima emoción. Es fundamental preocuparse del montaje y de que el lugar de exposición cuente con los estándares necesarios, porque al final todo en su conjunto hacen la obra final. Y este museo claramente cumple con estos requisitos, y aún más.

Mobile Art nació hace unos dos años, cuando el director creativo de Chanel, Karl Lagerfeld, encargó a la arquitecta Zaha Hadid que se inspirara en la mítica cartera acolchada de esa marca para hacer un proyecto que pretendía cambiar la historia. Después de echar a andar su imaginación, esta ganadora del Pritzker Prize logró el objetivo: un pabellón retráctil desmontable, conformado por 300 paneles que se ensamblan y que por dentro está lleno de laberintos y curvas que hacen aún más entretenida la muestra.

Pero esto no es todo, porque la exposición que presenta también es destacada. Conformada por 20 artistas de distintos continentes: Asia, Europa y América del Norte, fabricaron lo suyo a partir de un paseo por la casa de Mademoiselle Chanel y de los talleres donde se hacen los bolsos. El resultado: una revolucionaria escena visual, espacial y estética que incluye todas las disciplinas imaginables, desde escultura, hasta video, música, fotografía y más. Es como una película en tres dimensiones que el público recorre a su gusto, junto a un iPod que le entregan en la entrada, con una banda sonora especialmente hecha para la ocasión y que invita a vivir esta “experiencia única”.

Después de pasar por Hong Kong y Tokio, ahora acaba de desembarcar en Nueva York. El lugar elegido fue Central Park y hace ya varios días que todas las entradas están absolutamente vendidas. Después del 9 de noviembre, el tour seguirá por Europa, y lo único que está claro es que se espera que llegue a París en enero del 2010. Simplemente, un gran aplauso para esta impresionante iniciativa de arte.