Viajamos a los Alpes Austriacos, específicamente al centro invernal de Soren, para participar del BMW Driving Experience en su variante Snow Training, donde expertos instructores de la casa bávara enseñan las habilidades necesarias para controlar en nieve un auto de extremo performance como el BMW M4 Competition.

  • 14 febrero, 2020

Mientras la tormenta Ciara asolaba el norte de Europa, un grupo de SUVs (o Sport Activity Vehicle, como le denominan en BMW), avanza desde Munich, en Alemania rumbo a Austria. ¿El objetivo? el pequeño pueblo alpino de Soren, en Austria, donde se realiza una de las experiencia que la marca bávara ofrece a sus clientes de todo el mundo: el BMW Winter Experience, un curso a cargo de expertos instructores que enseñan las habilidades básicas para obtener total control de uno de los deportivos de la marca: el BMW M4 Competizione.

El auto es la variante más radical y deportiva del atractivo coupé M4, que ya nace como un deportivo de alto performance. En su variante Competition, agrega algo más de poder y unos reglajes deportivos que mejoran su performance. De esta manera, llega a 450 caballos de fuerza, con un torque de 550 Nm, que provienen de su brioso motor de seis cilindros en línea para 3 litros de desplazamiento. Fue el instrumento para conocer las técnicas de manejo avanzadas en nieve, muy útiles tanto en el Tirol austriaco como en el invierno chileno.

La primera parte de la prueba consiste en una suerte de acostumbramiento al auto y a las condiciones de la pista que BMW construyó en las afueras de Soren para sus clientes que toman el curso. Mediante un suave slalom, los participantes comienzan a habituarse a la potencia, y características del M4 Competition. Equipados con neumáticos Michelin para nieve, con pequeñas tachas que aumentan su capacidad de tracción, son el calzado ideal para la conducción de alta potencia en estas condiciones.

Tras una etapa suave, las exigencias comienzan a aumentar al ritmo del ronco motor de seis cilindros. El slalom se toma a mayor velocidad y se cambia a modo MDM (M Dynamic), que permite derrapes controlados lo que permite desplegar mayor poder y mayor diversión.

Tras un slalom bastante más veloz, llega el turno del verdadero desafío: drifting sobre nieve. El Drift es la técnica de conducción donde el derrape es central, una suerte de caos controlado que permite deslizarse -gracias a la técnicas entregadas en el curso- manteniendo la dirección sobre un círculo en la nieve. Probablemente lo más difícil de la prueba ya que se debe confiar tanto en la aceleración del auto, y olvidar el sentido común ya que son las ruedas de tracción a alta velocidad las que controlan el sentido del movimiento, y las ruedas direccionales muchas deben ir en contra de dónde queríamos ir.

Tras las fuertes emociones del drifting, la clase termina con un circuito final donde se ponen a prueba todas las habilidades adquiridas: una amplia curva con drifing, luego un veloz slalom que pone a prueba la velocidad en el volante y la capacidad de controlar la aceleración para no perder el ritmo. Una experiencia única, a bordo de unos de los autos más extremos de la gama BMW. Los clientes de la marca pueden adquirir estos cursos, para más información pueden acercarse a BMW Chile.