Para todo lo que la han pelado, Youth without youth, la nueva película de Francis Coppola (y su retorno al cine, después de diez años), no resulta ni la mitad de mala de lo que se comentaba. Vista en el marco de la tremenda trayectoria de su director, la historia de un anciano lingüista […]

  • 19 marzo, 2008

 

Para todo lo que la han pelado, Youth without youth, la nueva película de Francis Coppola (y su retorno al cine, después de diez años), no resulta ni la mitad de mala de lo que se comentaba. Vista en el marco de la tremenda trayectoria de su director, la historia de un anciano lingüista que, tras ser impactado por un rayo recupera la vitalidad y el físico que tenía a los 35, es casi una miniatura, una deliciosa apostilla; como si de pronto Coppola hubiera decidido hacer “una propia y empeñosa” versión de Indiana Jones, pero sin inverosímiles escenas de acción: en la trama hay suspenso, bellas espías, una buena cuota de misticismo, un viaje a la India, nazis, largas noches en el casino y la historia amorosa de rigor. Ni idea de cuándo se estrenaría por estos lados, pero en unas semanas sale en DVD. A no perdérsela.