El atractivo inmobiliario de la zona oriente está impulsando ofertas de grupos por hacerse de paños e iniciar la construcción de nuevos proyectos, sobre todo de oficinas. En este contexto el sector de Nueva Las Condes es uno de los más atractivos, aunque no esté exento de polémicas, como la que enfrenta el Ejército con […]

  • 5 octubre, 2007

El atractivo inmobiliario de la zona oriente está impulsando ofertas de grupos por hacerse de paños e iniciar la construcción de nuevos proyectos, sobre todo de oficinas. En este contexto el sector de Nueva Las Condes es uno de los más atractivos, aunque no esté exento de polémicas, como la que enfrenta el Ejército con un grupo de pobladores de la Villa San Luis.

¿Cuál es el punto de fricción? Que los vecinos habrían recibido ofertas de una constructora interesada en levantar un proyecto en la zona de Presidente Riesco, poco antes de Manquehue, pero las cosas no han avanzado ya que el Ejército no ha dado señas de querer vender la otra parte del terreno (donde hoy se ubican una serie de edificios abandonados desde hace años) y que la constructora estima esencial para su proyecto.

Mientras esta situación está en compás de espera, en Nueva Las Condes hay varios otros proyectos en carpeta. Entre ellos está el gran boulevard cultural, gastronómico y de entretención que planea la inmobiliaria Sinergia y cuyo costo superaría los 400 millones de dólares y que contempla además la construcción de un par de edificios, uno de ellos el corporativo de una importante firma que transa en bolsa.

Un poco más alejados, pero no menos atractivos son los terrenos de Christoph Schiess y Francisco Javier Errázuriz, dueños de la manzana surponiente de la intersección Kennedy- Manquehue. Sobre ellos se han desatado toda clase de rumores. Como la venta de una parte a la inmobiliaria Paz, lo que sin embargo está en stand by, según esta última.