La expresidenta exhortó al gobierno a que trabaje con todos los sectores de la sociedad hacia soluciones que contribuyan a calmar la situación.

  • 21 octubre, 2019

La expresidenta de la República y hoy alta comisionada de los Derechos Humanos de la Organización para las Naciones Unidas (ONU), Michelle Bachelet, abordó la compleja situación política que vive el país luego de las protestas y los hechos de violencia que se vienen sucediendo desde fines de la semana pasada.

En un comunicado, la exmandataria exhortó a todos los actores políticos y a los representantes de la sociedad civil en Chile a iniciar un diálogo y evitar «la polarización de palabra o de hechos», tras la violencia y los disturbios que se han extendido en el país en los últimos días.

Según un comunicado difundido por la oficina de Bachelet, al menos ocho personas han muerto hasta la fecha, aunque esta cifra podría elevarse hasta 13, según distintas fuentes. Además, según el Instituto Nacional de Derechos Humanos, otras 44 personas han resultado heridas, nueve de ellas gravemente, y 283 personas habrían sido detenidas en el contexto de las protestas. Por su parte, el Ministerio del Interior ha informado que 1906 personas han sido detenidas en todo el país.

Según el comunicado de la ONU, la crisis en el país se desarrolló después de que la semana pasada, el presidente Sebastián Piñera decidiera subir el precio de pasaje de Metro. Como protesta, los estudiantes comenzaron a evadir el pago masivamente, ingresando a los andenes sin pagar. La situación se intensificó a partir del viernes con la quema de diversas estaciones de metro y buses y saqueos. El Gobierno entonces decretó el estado de emergencia y desplegó militares. Según despachos de prensa, a pesar de que el presidente anunció la noche del sábado la suspensión del alza de la tarifa del metro, las protestas continuaron.

«Estoy muy preocupada y triste de ver la violencia, la destrucción, los muertos y los lesionados en Chile en los últimos cinco días. Es esencial que todos los actos que han provocado lesiones y muerte, tanto por parte de las autoridades como de los manifestantes, sean sometidas a investigaciones independientes, imparciales y transparentes», expresó Bachelet.

La Alta Comisionada alertó de que el uso de una retórica inflamatoria solo servirá para agravar aún más la situación, y que se corre el riesgo de generar miedo en la población.

«Las autoridades deben actuar en estricta conformidad con los estándares internacionales de derechos humanos. Cualquier aplicación del estado de emergencia debe ser excepcional y en base a la ley. Hay acusaciones inquietantes del uso excesivo de la fuerza por parte de algunos miembros de las fuerzas de seguridad y del Ejército», dijo.

Bachelet también se encuentra alarmada por las denuncias de que a algunos detenidos se les habría denegado acceso a abogados, tal y como es su derecho, y porque otros han sido maltratados en detención.

«Además, hay denuncias de que docenas de miembros de las fuerzas de seguridad han resultado heridos», apuntó.

La alta comisionada exhortó al gobierno a que trabaje con todos los sectores de la sociedad hacia soluciones que contribuyan a calmar la situación e intentar abordar los agravios de la población en interés de la nación.

«También urjo a todos los que están planeando participar en las protestas de hoy y de los próximos días, a que lo hagan de forma pacífica.».

Bachelet instó a las autoridades a que «se aseguren de que el derecho de todas las personas a la libertad de expresión y de manifestación pacífica sean respetados».