A diferencia de lo que se suele pensar, no son las grasas las principales culpables de la epidemia de obesidad en el mundo, sino los azúcares. Así lo sostiene Robert Lustig, médico estadounidense cuya cruzada lo ha llevado a enfrentarse con el gobierno y la industria de los alimentos, informa The Guardian. Según el experto, […]

  • 21 marzo, 2013
Azúcar. Foto Flickr

Azúcar. Foto Flickr

A diferencia de lo que se suele pensar, no son las grasas las principales culpables de la epidemia de obesidad en el mundo, sino los azúcares. Así lo sostiene Robert Lustig, médico estadounidense cuya cruzada lo ha llevado a enfrentarse con el gobierno y la industria de los alimentos, informa The Guardian.

Según el experto, el azúcar es adictivo y tóxico, tal como las drogas.  “Necesitamos deshabituarnos de ella; “desendulzar” nuestras vidas”, afirma.

Lustig, especializado en sobrepeso infantil, ha dedicado 16 años de su vida a la investigación de la relación del azúcar con las enfermedades y sus efectos en el sistema nervioso y el metabolismo.

En el libro “Fat Chance: The Bitter Truth About Sugar”, el doctor sostiene que la gran cantidad de azúcares presentes en la dieta occidental -muchas veces escondidas en las gaseosas y alimentos procesados- son culpables de los altos índices de obesidad en la población mundial, tal como la comida chatarra.

En uno de sus estudios, Lustig encontró que en los países cuyos habitantes tenían más acceso a los azúcares, el número de personas que padecían diabetes era más alto. De hecho, la cifra aumentó cerca de 1,1% por cada 150 calorías de azúcares disponibles al día para cada individuo.

Lustig no dice que es necesario erradicar el consumo de azúcar por completo, sino que reducirlo a una cantidad determinada para que no se vuelva tóxica en el organismo. El doctor recomienda a las mujeres consumir un máximo de seis cucharaditas de azúcar al día; en el caso de los hombres, el número asciende a nueve.

Revise el artículo completo en The Guardian.