Santa Olga, el pueblo maderero que se transformó en epicentro de la destrucción tras los incendios del verano de 2017, vuelve a armarse. Y lo hace con un colegio que pretende marcar pauta en políticas públicas de educación, basado en tutorías e infraestructura de vanguardia de la mano de Desafío Levantemos Chile, Educación 2020 y Correa 3.

  • 15 marzo, 2018
Fotos: Verónica Ortíz