La fundación nació en febrero de 2019 y se enfoca en temas de seguridad, defensa y relaciones internacionales. Es una de las áreas prioritarias para el ex socio de D&S, quien puso en revisión el paragua de donaciones que solía realizar.

  • 23 junio, 2020

El miércoles pasado a las 6 de la tarde se conectaron por Zoom alrededor de cien personas en una tertulia de carácter reservado con Óscar Naranjo. El general retirado de la Policía Nacional de Colombia conversó sobre el narcotráfico durante alrededor de una hora con el periodista Juan Pablo Toro, director ejecutivo de AthenaLab, y luego se abrieron las preguntas. Entre los conectados figuraban algunos parlamentarios y autoridades actuales y antiguas, como los ex ministros del Interior Andrés Chadwick, Jorge Burgos y Rodrigo Hinzpeter.

El conversatorio fue parte del ciclo de encuentros de La Otra Mirada, la ONG vinculada a Nicolás Ibáñez que organiza seminarios con invitados extranjeros que exponen de contingencia, tales como el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani y la economista Deirdre McCloskey. “Chile puede estar a un paso de pasar al sicariato, a los secuestros, y a una corrupción mayor”, es lo que se comentó en el núcleo de Ibáñez. Por eso, pensaron invitar esta vez a exponer a algún expresidente colombiano. Al conversarlo con Toro -quien desde febrero del año pasado está a cargo de la nueva fundación del empresario enfocada en temas de seguridad, defensa y relaciones internacionales- surgió el nombre del general, a quien el periodista conocía personalmente: vivió durante cinco años en Colombia y luego en México, mientras trabajaba de corresponsal y luego editor en la agencia de noticias AP. Es la primera vez que ambas instituciones hacen una alianza. Y según cuentan en el entorno del ex controlador de D&S son sus prioridades en el área filantrópica.

Richard Kouyoumdjian.

La diosa griega

NIS venía desde hace al menos dos años dándole vueltas a la idea de constituir desde la sociedad civil un centro de estudios que abordara temas de defensa. Le planteó la inquietud a Richard Kouyoumdjian, a quien ubicaba por amigos que tenían en común. “Los dos somos oficiales de la Reserva Naval”, asegura el gerente general de Indumotora quien acababa de finalizar un máster en guerra moderna en el King’s College de Londres, donde hizo su tesis sobre la utilidad de la Armada chilena como un caso de estudio de marina de tamaño mediano. “Estaba ayudando a mis amigos marinos en la narrativa y el relato cuando Nicolás me pidió que lo ayudara a organizar este tema”, dice Kouyoumdjian. La idea inicial era focalizarlo solo en defensa, pero en una conversación con el almirante retirado de la Armada de EEUU, James Stavridis, cuando vino en un viaje a Chile, éste les dijo “si van a hacer defensa tienen que hacerlo con relaciones internacionales”.

El paso siguiente fue contactar al periodista Juan Pablo Toro, que se desempeñaba como editor internacional de El Mercurio, para liderar la entidad. En sus 20 años de carrera había estado desde la Antártica, hasta la selva de Colombia, los centros tecnológicos en Singapur, la Cancillería francesa, China, en la frontera mexicana con EEUU, etc. “Eso me da una reflexión amplia de lo que vemos hoy”, dice el periodista.

“Cuando nos planteamos qué armar, barajamos la alternativa de un centro de estudios. Pero hay varios, prestigiosos y con trayectoria, y en Chile están instalados básicamente en las universidades. Queríamos que nuestra reflexión fuera de mucha utilidad: si el tema es hacia dónde dirigir la política exterior, hagamos una encuesta que considere cuáles con los intereses, las amenazas, hablemos con expertos, etc. Por eso decidimos finalmente hacer diagnósticos y a la vez ser propositivos”, explica Toro.

En febrero de 2019 AthenaLab comenzó a operar formalmente. El nombre viene por sugerencia del senador independiente Kenneth Pugh -cercano a Nicolás Ibáñez- por la diosa de la estrategia griega; y Lab para testear, innovar. Se instalaron en una oficina en El Golf 40. Allí trabajan -hasta antes de la pandemia- el ex oficial del Ejército John Griffiths, la cientista política Fernanda Muñoz, y Toro. El directorio en tanto, lo conforma Ibáñez; Kouyoumdjian (vicepresidente); Armando Holzapfel, quien está a cargo del brazo filantrópico de NIS a través de Chile Más Hoy; y el abogado Carlos Russi.

El lema del organismo es “Orgullosos de nuestro pasado, focalizados en nuestro futuro”.

Juan Pablo Toro

De chincol a jote

“Primero, queremos influir en las políticas publicas: ahí esta lo que publicamos. Tenemos interacción con autoridades que nos contactan, o les mandamos nuestros documentos que son públicos, les hacemos seguimientos. Pero no hacemos trabajo parlamentario”, explica el director ejecutivo. Segundo, añade, para influir en el debate “estamos en los medios de comunicación”; tercero, trabajan en la formación de gente en estos temas. “Hay poca formación en seguridad y defensa mas allá de las academias militares. En RRII las universidades tienen cursos, pero no en tema de seguridad”, asegura.

La puesta en marcha del proyecto coincidió con el estallido social y la pandemia. “No es un escenario ideal”, dice Toro, “pero a pesar de los costos que traen ambos conflictos en vidas, el deterioro de las confianzas y los daños materiales, justamente los temas que veníamos trabajando se han ido posicionando. Y ha habido un timing que sin quererlo coincidió: propusimos una reforma al sistema de inteligencia en agosto de 2019. Ahora hay una reflexión y debate de eso. También planteamos cómo se quiere seguir proyectando Chile al mundo, es hora de avanzar en otras áreas. Y la pandemia viene a sacudir el orden internacional que ya estaba complicado y acelerar la transformación en Chile”.

El “do tank”, como les gusta llamarse, colabora con distintos organismos internacionales, como el Real Instituto Elcano, de España, y el Grupo McCrystal, de Washington.

Hasta ahora el financiamiento proviene 100% de Ibáñez -lo que a juicio del vicepresidente les da independencia-, pero la idea es abrirse a nuevas donaciones para ser una plataforma que se sostenga en el tiempo.

“Queremos romper el status quo en un área donde no pasaba mucho y donde participan muy pocos actores. En defensa solo se mete el Ministerio y las FFAA, y en RRII hay diplomáticos pero no estrategas”, dice Kouyoumdjian. Y agrega: “Nosotros podemos disparar de chincol a jote y no tenemos que movernos por fondos concursables, lo que es importante en esta materia porque si tienes monopolio de demandas terminas desarrollando la agenda que ellos quieren. Y agendas hay. La gracia de AthenaLab es que es el único médico de la ciudad que atiende este tipo de consultas”.

En revisión

En el entorno de Ibáñez dicen que el empresario está reevaluando su filantropía. De hecho, el año pasado cerró la Fundación Oportunidad Mayor -enfocada en la tercera edad- y hace algunos días dejó la presidencia del directorio de la Fundación Para el Progreso, luego de disminuir fuertemente su aporte al think tank. Axel Kaiser fue designado en su reemplazo.

Que Chile ha cambiado tres veces en un año (por el estallido y la pandemia) es lo que se conversa entre sus colaboradores. Y por eso, el empresario está analizando cuáles son sus prioridades hoy y dónde hay mas oportunidades. “Como todos en este momento, esta repriorizando, porque los recursos son escasos”, dice una persona que lo conoce de cerca, quien garantiza que AthenaLab seguirá existiendo.