Es un hecho histórico, y el cine argentino tiene un nuevo motivo para estar orgulloso: por primera vez en que dos de las películas seleccionadas para la competencia oficial en el Festival de Cannes,

  • 15 mayo, 2008

Es un hecho histórico, y el cine argentino tiene un nuevo motivo para estar orgulloso: por primera vez en que dos de las películas seleccionadas para la competencia oficial en el Festival de Cannes, que se inauguró este miércoles, son trasandinas. Leonera, la nueva cinta de Pablo Trapero (El bonaerense) y La mujer sin cabeza, tercer largometraje de Lucrecia Martel (La ciénaga), estarán junto a lo más reciente de cineastas como Eastwood, Egoyan, Salles, Wenders, Soderbergh (con su díptico sobre el Che Guevara, con Benicio del Toro como el guerrillero), los hermanos Dardenne y el muy esperado debut como director del genial guionista Charlie Kaufman, (Synecdoche, New York, entre otros). Si a eso le sumamos otras cuatro cintas en muestras paralelas como la Quincena de los Realizadores (donde también figura la chilena Tony Manero, segunda película de Pablo Larraín tras Fuga) y la Semana de la Crítica, la cosecha al otro lado de la cordillera es simplemente notable. La más orgullosa debe ser la Martel (a la que entrevistamos en Capital hace un par de años), que vuelve por segunda vez consecutiva a la selección oficial, otra vez producida por el mismísimo Almodóvar.