Esta región geográfica, que por años vio partir a millones de ciudadanos fuera de sus fronteras, ingresar ilegalmente a Estados Unidos y cruzar el océano Pacífico hacia Europa, hoy vive otra realidad: América Latina se ha convertido en un puerto de entrada, el nuevo destino de los inmigrantes, afirma un artículo de The Economist. Si bien son […]

  • 8 abril, 2013

América Latina. Foto Flickr

Esta región geográfica, que por años vio partir a millones de ciudadanos fuera de sus fronteras, ingresar ilegalmente a Estados Unidos y cruzar el océano Pacífico hacia Europa, hoy vive otra realidad: América Latina se ha convertido en un puerto de entrada, el nuevo destino de los inmigrantes, afirma un artículo de The Economist.

Si bien son alrededor de 12 millones los mexicanos que se han establecido en Estados Unidos en las últimas décadas, la cifra neta de ese grupo de personas que actualmente deja su país por ir a cumplir “el sueño americano” en tierra estadounidense ha caído a cerca de cero.

En España, en tanto, donde más de la mitad de los jóvenes no encuentra empleo, el número de personas que emigran hacia América Latina se ha triplicado en cinco años.

Una situación similar ocurre en Portugal, cuya economía ha visto encogerse en cuatro de los últimos cinco años. Por ende, muchos portugueses han llegado a Brasil en busca de trabajo. De hecho, según los datos oficiales, Brasil actualmente recibe más inmigrantes de Estados Unidos y Europa que de otras naciones latinoamericanas.

Según Manpower, una firma de reclutamiento, el 71% de los empleadores brasileños tienen problemas en llenar sus vacantes. La economía de Brasil ha creado 12,5 millones de nuevos puestos de trabajo en los últimos ocho años. Esta rapidez ocasiona que muchas veces el talento local no posea la experiencia necesaria para cierto cargo.

La publicación inglesa advierte que América Latina podría a largo plazo solucionar este problema si consigue mejorar la calidad de la educación de sus países, cuyos colegios dejan mucho que desear. De hecho, los estudiantes de México presentan el mismo desempeño que los de naciones más pobres como Tailandia y Rumania, mientras que los de Brasil registran resultados incluso peores.

Revise el artículo completo en The Economist.