Una anécdota producida en la jornada final del VI Encuentro Santander Latinoamérica (4 al 6 de julio, en Santander, España) grafica a la perfección cuánto énfasis puso el décimo mayor grupo bancario del mundo a la hora de ilustrar el excelente estado de ánimo que tiene hacia la región. Se iniciaba la tercera jornada de […]

  • 13 julio, 2007

Una anécdota producida en la jornada final del VI Encuentro Santander Latinoamérica (4 al 6 de julio, en Santander, España) grafica a la perfección cuánto énfasis puso el décimo mayor grupo bancario del mundo a la hora de ilustrar el excelente estado de ánimo que tiene hacia la región. Se iniciaba la tercera jornada de charlas y la moderadora de ese bloque, una periodista mexicana, pide permiso para salirse del libreto. En tono coloquial dijo que lo que había oído en el encuentro era equivalente a que de pronto a su barrio de Ciudad de México llegara a vivir una regia vecina española y que ésta un día se le acercara y le dijera qué estupendo y guapo que es tu marido. “Sí, el mismo marido que ha vivido conmigo por 20 años y que ahora está chaparro, gordo y calvo”. Carcajada general.

Y es que en el encuentro tanto Francisco Luzón como el economista de la División América del Santander, José Juan Ruiz, y la mayoría de los expositores coincidieron en subrayar que la región vive hoy el mejor momento macro e institucional de los últimos 30 años. Matices más o menos, el grueso de los expositores como Enrique Iglesias, Ricardo Lagos, el ex ministro de Hacienda de Brasil Antonio Palocci, el Comisario Europeo de Economía Joaquín Almunia, y los expositores de cada uno de los países y empresas presentes (entre ellos los chilenos Lucía Santa Cruz, Eugenio Tironi y Cristián Moreno, de Santander Investment) avalaron el buen momento de la zona. Es más: dos días antes del encuentro José Juan Ruiz ya había entregado a la prensa aplastante información que explica el optimismo del Santander en la región y sus emergentes clases medias. Algunos de los datos que arrojó a la mesa: por primera vez en la historia todos los países de la región están creciendo (a 4,7% promedio, el doble que hace 30 años); por primera vez el crecimiento se explica por expansión en la demanda interna y la inversión y no por la demanda externa; por primera vez en muchísimos años el PIB observado está sobre el de tendencia; por primera vez tras 25 años (una generación) los latinoamericanos saben qué es encadenar cuatro años con crecimiento sobre 3,5%; por primera vez se completan 17 años de reducción de la pobreza.

Y todo ello con inflaciones bajas, con una deuda pública que cae respecto del PIB y dos países en estatus de acreedores netos frente al exterior (Brasil y Chile); con mejores cuentas fiscales, con una inversión externa en expansión sin que hayan mediado mayores privatizaciones, con países abiertos al mundo y con precios de sus exportaciones en óptimos niveles de precio… algo que ilustró diciendo que en España hoy un kilo de lomo de buey cuesta más (23,95 euros) que un kilo de Audi A4 (20 euros por cada uno de sus 1.340 kilos). El optimismo no se basa solo en el buen momento económico.

Los planos institucional y político también están bien encaminados. Ruiz explicó que entre fines de 2005 y 2006 se produjo la renovación presidencial a través de elecciones populares en 13 países de la región, procesos que involucraron al 83% de los ciudadanos. Agregó que a la hora de los balances, se pudo concluir que solo un 14% de los ciudadanos (Bolivia, Perú, Honduras, Ecuador, Costa Rica y Nicaragua) votaron por oposiciones. En los restantes se reeligió presidente (Brasil, Colombia, Venezuela) o coaliciones (México y Chile), privilegiando la continuidad. Finalmente, e independientemente de esas elecciones, Ruiz dijo que institucionalmente en la mayoría de los países se observan equilibrios políticos (salvo Venezuela) que exigen a los gobiernos negociar con sus propias colectividades gobernantes y la oposición la aprobación de leyes, lo que refleja pluralidad y asegura adecuados balances.