Nada más agradable que aprovechar el buen tiempo y comer al aire libre, en alguna acogedora terraza. Con esto en mente salimos a recorrer la ciudad y estas son las que más nos gustaron.

  • 26 septiembre, 2018

Villa Real: una pausa liviana

Desde los tiempos en que el vecino Teatro Oriente funcionaba como cine y sus espectadores lo repletaban tras la función de matiné, uno asocia al Villa Real con la hora del té. De hecho, tienen un servicio de “onces” con distintas combinaciones de café, infusiones, sándwiches y más. Sin embargo, ahora nos interesa destacar lo placentero que resulta almorzar en su terraza que conecta las calles Pedro de Valdivia con Orrego Luco, pero que está bien resguardada por las construcciones vecinas que la flanquean. No estamos aquí frente a un restaurante de alta cocina ni de un comedor popular, sino de un recinto sencillo que logra su mejor expresión en preparaciones livianas como la ensalada caprese, varios tipos de ensalada César, sus carnes a la plancha, crepes y omelettes. Aquí también valen la pena sus empanadas de queso y las cremas de verdura que van cambiando diariamente. Tienen patente de alcoholes, así que es posible almorzar con una copa de vino o incluso partir todo con un bastante aceptable pisco sour. Todo esto con precios acotados y en una locación que a uno lo hace olvidar el agitado ritmo de los días laborales en Providencia por un rato.

Pedro de Valdivia 079, teléfono 222317243, Providencia.

 

Castillo Forestal: en el parque

Arrancarse a la hora de almuerzo a un parque y comer algo entre la sombra de los árboles y observando los verdes prados es siempre una agradable opción para cortar el día. En el restaurante del Castillo Forestal se puede disfrutar de ese entorno sin necesidad de montar un pícnic. Esto, porque este local se encuentra emplazado dentro del Parque Forestal. Gracias a sus amplias terrazas uno puede almorzar cómodamente pero con una inmejorable vista. ¿Qué se come acá? Una buena variedad de preparaciones en clave francesa. Puede ser un queso camembert horneado, alguna terrina o tártaro, variedad de quiches, pescados y carnes (ojo con su exquisito Boeuf Bourguignon). Además, ofrecen varios sándwiches –también de inspiración francesa– y poseen una buena carta de vinos, espumantes, cervezas e incluso algo de coctelería. En resumen, el lugar preciso para almorzar con tiempo, porque nada mejor que extender la sobremesa rodeado de árboles.

 

Cardenal José María Caro 390, teléfono 226641544, Santiago.

 

Europeo: casi en la calle

Con veredas anchas, árboles frondosos y poco ruido de autos, la avenida Alonso de Córdova –sobre todo de calle Vitacura hacia el norte– debe ser una de las mejores áreas de la ciudad para sentarse a comer algo al aire libre. Lamentablemente, no todos los restaurantes de este sector tienen una terraza exterior y –mejor aún– bien pegada a la calle. En el restaurante Europeo sí pasa esto, porque dentro de una serie de cambios que el chef Francisco Mandiola junto a sus socios vienen haciendo al local desde que lo tomaron hace casi dos años destaca una recién inaugurada terraza en su jardín. Y lo bueno es que es posible almorzar ahí en días de semana por un menú fijo que no pasa de los diez mil pesos, y con opciones de entradas como choritos al vapor con papas, sopas o ensaladas; además de platos de fondo como pescado del día en diferentes preparaciones, una contundente hamburguesa casera o una muy original plateada con “mac & cheese”. Todo esto se puede disfrutar al aire libre, mirando la gente pasar.

Alonso de Córdova 2417, teléfono 222083603, Vitacura.

 

Divertimento: a pie de cerro

Uno de los principales atractivos de este restaurante –además de su comida, obviamente– es su terraza exterior que abre hacia fines de agosto o principios de septiembre, dependiendo de la temperatura, y se mantiene operativa hasta fines del mes de abril. Hay que agregar que el Divertimento está emplazado justo a los pies del cerro San Cristóbal, por la entrada de Pedro de Valdivia Norte del Parque Metropolitano. El entorno natural es espectacular, además de tener a mano atractivos como el teleférico, juegos infantiles y circuitos de senderismo. ¿Y la comida? Muy buena, por lo mismo, los almuerzos de terraza son verdaderamente soñados. Aquí no hay que perderse: especialidades como el pebre de cochayuyo y palta –servido con sopaipillas–, la lengua en escabeche o sus famosas empanadas de queso. Para seguir pueden ser fondos tradicionales como cazuela, plateada o costillar al horno. Además, tienen una buena selección de pastas caseras. ¿Algo más? Pedirse la tarde libre y disfrutar de un bajativo mientras cae el sol.

Avenida El Cerro s/n, teléfono 29754600, Providencia.

 

Mulato: para vivir Lastarria

Debe ser uno de los barrios de Santiago con más tránsito en sus veredas. Todos los días circulan por esa zona residentes, trabajadores, visitantes ocasionales y muchos –pero muchos– turistas extranjeros. Con la llegada del buen tiempo, almorzar al aire libre se transforma más que en una alterativa, casi en una obligación para disfrutar el barrio a plenitud. Para este propósito, uno de los mejores lugares es el restaurante Mulato, que tiene una buena cantidad de mesas instaladas sobre la parte peatonal de José Victorino Lastarria y también algunas al interior de la Plaza Mulato Gil de Castro. Es decir, en pleno corazón del barrio. Y otra cosa buena de este lugar es que, a la hora de almuerzo, existe un menú que ronda los ocho mil pesos y que va cambiando en función de los productos disponibles en el mercado que encuentra su chef Cristián Correa. De esta forma es posible elegir entradas como arrollado huaso con papas, tomate relleno o una sopa de verduras. De fondo, se pueden encontrar opciones como albóndigas con charquicán, escalopas con chuchoca, jurel al horno y más. Es decir, platos de inspiración criolla pero con algún toque más moderno. Se puede acompañar con bebidas o vino por copa y también está la opción de tentarse con un postre de la carta. 

José Victorino Lastarria 307, teléfono 226384931, Santiago.