Hasta principios de esta semana la abogada Marisa Navarrete patrocinaba la defensa de siete involucrados del conocido caso Antorcha, que tiene enfrentados al Ministerio Público con Carabineros. Se trata de Alex Smith, el “profesor” que creó el programa informático “Antorcha” y “Tubicación”, softwares con los cuales Carabineros habría logrado interceptar la mensajería de los celulares […]

  • 23 febrero, 2018

Hasta principios de esta semana la abogada Marisa Navarrete patrocinaba la defensa de siete involucrados del conocido caso Antorcha, que tiene enfrentados al Ministerio Público con Carabineros. Se trata de Alex Smith, el “profesor” que creó el programa informático “Antorcha” y “Tubicación”, softwares con los cuales Carabineros habría logrado interceptar la mensajería de los celulares de los ocho comuneros mapuches, además de localizarlos, en la quema de 29 camiones de la empresa Sotraser, Operación Huracán. Marisa Navarrete también defendía a los funcionarios del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) Marvin Marín, Marcos Sanhueza y Manuel Antonio Riquelme; y a los principales jefes de la Unidad de Inteligencia Operativa Especializada de Carabineros (UIEO): el mayor Patricio Marín, el capitán Leonardo Osses y el cabo de Carabineros, Héctor Olave. De todos ellos, hasta ahora hay dos formalizados por obstrucción a la justicia: Smith y Riquelme.
La noche del martes 20 de febrero la jurista renunció a la defensa del primer grupo que integran el “profesor” Smith, además de los Labocar Marín, Sanhueza y Riquelme. “Había incompatibilidad de defensa y posturas distintas. Los argumentos de unos, pueden contradecir a otro, y ahí ¿a quién defiendo yo? Me quedé con los miembros de Inteligencia porque fueron los primeros que acudieron a mí”, indica Navarrete. Y dice, “eso sí, no hay posiciones antagónicas entre los dos grupos. En ambos casos descartamos aquello por lo que se les acusa: implantación de mensajes en los teléfonos”.
Mientras el Ministerio Público establece que estas siete personas habrían realizado supuestas maniobras de manipulación de evidencia, Navarrete insiste en que el software Antorcha “sí pudo determinar que un grupo de dirigentes mapuches tuvo contacto con Carabineros. La fiscalía no ha investigado”.
En particular, la abogada se refiere al caso del comunero Patricio Antiago, a quien informes de Carabineros vinculaban con la quema de 29 camiones registrada el 28 de agosto del año pasado en Mariquina, Región de Los Ríos. Sin embargo, el 14 de febrero, el Ministerio Público descartó que haya en marcha una indagatoria sobre el comunero.
“Podemos indicar que no existe una investigación en contra de don Patricio Antiago, porque –de acuerdo con los antecedentes que nosotros tenemos- a la misma hora de los hechos, o con una diferencia de más o menos cinco horas, (el comunero) se encontraba en su domicilio, dando cumplimiento a una medida cautelar (arresto domiciliario nocturno) en una causa distinta”, de tenencia ilegal de municiones, señaló el fiscal jefe de Mariquina, Alejandro Ríos el 14 de febrero en una audiencia realizada en el Juzgado de Garantía de San José de la Mariquina.
La abogada Marisa Navarrete insiste: “las escuchas que tenemos como prueba señalan que Antiago se comunica con el carabinero que tenía que tomarle la firma. Le dice que no va a estar en su casa ese día. El carabinero le dice ‘no te preocupes´. Antiago responde ´gracias amigo´. Con esa prueba se desvirtúa la coartada de Atiago”.
Sobre los cuestionados títulos profesionales de Smith –de analista programador de Infocap y de seguridad informática de la Universidad Mayor–, la jurista asegura “él dice que los tiene. Espero que sea cierto. Si lo demuestra, es una acusación que no afecta en el fondo al caso, pero que sí hace daño porque hace que el resto del equipo desconfíe de él. Si puede demostrar que tiene los títulos, todo el equipo puede confiar que es una persona que está diciendo la verdad”.
Eso sí, aclara, Alex Smith ahora debe buscar otro abogado, probablemente de la defensoría pública, que lo demuestre.
Marisa Navarrete, quien está emparejada con el fiscal Emiliano Arias, asegura que su relación personal con el persecutor (quien es regional de O´Higgins), no impide que actúe con dureza contra el Ministerio Público. “Siempre estoy en contra de la fiscalía. Es mi contraparte en todos los casos que patrocino. Así funciona mi trabajo, y hay que saber separar lo que es profesional de lo que no lo es”, asegura.