Tras la aprobación de la reforma tributaria en la Cámara de Diputados, la presidenta de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), Alejandra Mustakis, reivindica la necesidad de llegar a acuerdos para lograr construir país. Dice que el rol final del gremio que dirige es hacer de Chile el mejor lugar para emprender a 2030, adelanta que ahora viene la batalla para lograr cero impuestos en los primeros cinco años para los que parten y asegura que su liderazgo no está en juego tras la renuncia de cuatro directores del gremio.
Foto: Verónica Ortíz

  • 29 agosto, 2019

Fue un golpe inesperado. En junio pasado, cuatro de los diez directores de la Asech (Asociación de Emprendedores de Chile) presentaron su renuncia a la mesa. Alejandra Mustakis no lo vio venir. Dice que fue sorpresivo, que eso fue lo más doloroso, además de la forma. Algunos de los renunciados criticaron su estilo, profesionalismo y liderazgo a la cabeza del gremio.

La Asech prefirió guardar silencio y no salir a responder a las críticas. Ahora, es primera vez que Alejandra Mustakis se refiere al conflicto, pero fiel a su estilo de no polemizar y buscar acuerdos, prefiere no entrar en detalles. Dice que hubo diferencias de opinión y en la forma de hacer las cosas. “Para mí fue más complejo porque siempre he creído en llegar a acuerdos y me hubiera gustado que así fuera. Hay que pasar el proceso y vivirlo, y a mí me sirvió mucho para entender que no siempre se llega a acuerdos, y que también hay derecho a irse y está bien. El tema es cómo uno se va, la forma”, dice.

-¿No fue la correcta, a tu juicio?

-No es como yo lo habría hecho. Yo creo todo lo contrario, en la unión, en lo positivo, en ver lo bueno de las personas, no en la crítica, siento que de eso ya tenemos demasiado, en todos lados. Creo que eso destruye al país, y lo que quiere empujar la Asech es cómo construimos y cómo hacemos un país más cariñoso, más unido, donde no sea todo pegarte y pelearte.

En sus ocho años de vida, la Asech se ha transformado en uno de los gremios más influyentes de Chile. Ya acumula varios logros como empresas en un día, la ley de pago a 30 días y ahora la reforma tributaria que se aprobó la semana pasada en la Cámara de Diputados, donde lograron como gremio subir a 75 mil UF el tope de ventas para que una pyme pueda optar a beneficios tributarios y que puedan tener contabilidad simplificada. Ahora, adelanta Mustakis, van por más.

Reintegración

-¿Están contentos con cómo avanza la reforma tributaria para los emprendedores?

-Estamos muy contentos. Del 26% de las pymes que se favorecen hoy día con el sistema tributario actual, vamos a pasar al 95%, que se van a ver beneficiadas con un sistema automático, que es muy importante, porque cuando uno es emprendedor tiene que estar preocupado del marketing, de la venta, de mil cosas. Por lo tanto, cualquier simplificación agrega muchísimo valor. Pero quiero ir mucho más a lo que pasó: que es llegar a acuerdos. Que se hayan juntado los gremios pymes, partiendo por la Conapyme, la Multigremial de Emprendedores y la Asech, con la DC para ponerse de acuerdo, le hace bien al país y creemos que es lo que más falta.

-¿Cómo ha sido la llegada de la Asech con los demás sectores de la oposición?

-Cuando hay que construir país están todos invitados a la mesa. Sería maravilloso que fuéramos muchos más los que nos sumáramos para ver cómo construimos.

-¿Es importante para la Asech que el corazón de la reforma, la integración, haya quedado intacto en el proyecto?

-El proyecto era uno, era completo, y sabíamos que incluía la reintegración, y lo que queríamos era que el proyecto saliera adelante.

-¿Pero para ustedes era importante la integración?

-Todo lo que haga que haya más empresas que funcionen y que puedan a su vez invertir en otros, obviamente también es parte de lo que piensa la Asech. Somos un gremio de empresas pequeñas y chicas, por lo tanto, siempre vamos a luchar por lo que les hace bien a los chicos. Sin embargo, creemos que también le hace bien al país que exista la reintegración y que esto sea un proyecto completo.

Impuesto cero

-¿Cuáles son los próximos desafíos que se plantean para la Asech ahora que la reforma tributaria ya está avanzada?

-Nos interesa hacer un cambio cultural. Hacer un país más unido, tener sueños en conjunto, lograr acuerdos. Creemos que el emprendimiento saca lo mejor de las personas y que les hace bien a los países. Queremos romper paradigmas y hacer de Chile el mejor país para emprender de aquí a 2030. Ya somos el mejor de la región. También nos juntamos con Endeavor y vamos a invitar a un montón de otros actores para armar mesas temáticas de distintas áreas y sacar ideas de política pública e ideas disruptivas para lograr ese sueño.

-¿Qué cosas concretas van a empujar?

-Van desde cooperativas a microempresas, pasando por venture capital, educación, entre otros. Tiene que ver con que todos participemos y traer al emprendedor a proponer. Y otra de las banderas de Asech, así como fue el proyecto de pago a 30 días, es que vamos a pedir que en los primeros años de partida de un emprendedor, no tengan que pagar impuesto a la renta.

-¿Eso no va a entrar a la reforma tributaria?

-No, no creo que pueda entrar ahora. Tendría que ser por el lado, pero es una propuesta porque las partidas son muy difíciles. A los cinco años uno ya está pasando el valle de la muerte, y se acaba de hacer una ley en Colombia para que sea cero impuestos a siete años. Nosotros creemos que cinco está bien. Quizás habría que poner un límite de venta. Mil veces uno tiene utilidad, pero no tiene caja. Creemos que es una gran ayuda y queremos empujar ese tema.

-¿Por qué no lo metieron en la reforma tributaria?

-Porque la reforma tributaria se complicó tanto… Para nosotros, lo más importante es que en este tema estemos todos en consenso. Y creemos que ahora esto se puede ver aparte y tiene que ver más con una ley de emprendimiento, más que necesariamente con una reforma tributaria. Además, está la suerte de que en el gobierno están súper disponibles de que hagamos cosas, creemos que estamos en un buen minuto para hacer propuestas.

-¿Cuándo planean presentar esta propuesta de cinco años cero impuestos?

-Queremos empujarlo durante este año.

-¿Tienen estimado cuánto dejaría de recaudar el fisco por esta medida?

-Esta medida está pensada para emprendedores en sus etapas iniciales, cuando en general las empresas no ganan dinero. Lo estamos cuantificando en estos momentos y estamos convencidos de que en el mediano plazo el impacto debiera ser positivo. Si bien hay una exención de impuestos por un lado, calculamos que inicialmente esa exención será menor. Y por otro lado, esta medida también contribuirá a fomentar la formalización, por lo tanto, más contribuyentes estarán pagando impuestos en el mediano plazo.

-¿Qué otras cosas más van a entrar dentro de la Ley de Emprendimiento?

-También creemos que la portabilidad bancaria es una de las propuestas interesantes de presentar, sin embargo, de las mesas van a salir muchas más ideas disruptivas. Las tecnologías traen un montón de oportunidades, pero también muchos desafíos: muchísimas personas van a perder sus trabajos, empleos tradicionales van a desaparecer, hay estudios que dicen que el 50% podría desaparecer en 2025 o 2030. Las empresas grandes se van a achicar, porque andan muy lento en esta época. Por lo tanto, solo las pymes y los emprendedores serán los generadores de empleo y de valor, y tenemos que trabajar por eso.

Empleo y flexibilidad

-¿Cuál es la opinión de la Asech sobre la reducción de la jornada laboral a 40 o 41 horas?

-El otro día, en una reunión, nos juntamos con varios gremios pymes, con sindicatos, con la CPC y todas sus ramas, donde se tocó este tema, y la verdad es que es mucho más complejo. La flexibilidad, que las personas puedan trabajar por metas, por proyectos. Hoy día hay mucho más que abordar que las horas.

-¿Se pierde el foco del debate cuando este queda sujeto a las horas?

-Es que hay tanto más de qué hablar. Hay muchas personas hoy día que tienen más que un empleo, muchos que son emprendedores, pero a la vez tienen un trabajo fijo. Para un emprendedor a veces es mejor contratar a una persona solo por ciertas horas. Siempre caemos en el grueso del empresario grande.

-Hoy el sector empresarial está bien alerta por varios proyectos: sala cuna, menos horas laborales y el costo que involucra la reforma previsional. ¿Les preocupa que eventualmente si se aprueban todas estas cosas, los emprendedores van a tener un costo mayor?

-Todo lo que implique que un chico o una pyme pueda quebrar nos afecta, pero hay algunas cosas en las que uno tiene que ceder. Personalmente creo que la sala cuna universal es importante. Como gremio vamos a estar en las mesas para que las pymes no pierdan empleo y no sean menos rentables. Pero también estamos construyendo país y es importante ponernos exigencias en ser mejores. Pero si hacemos todo esto de una vez, no va a quedar empleo en Chile, no va a quedar. Si pones todas estas reformas, pones el 4%, bajas las horas laborales y le pones sala cuna, a una empresa chica le sumas 20% o 30% el costo. Tendría que subir el precio de su producto a 37% y no sé si con eso puede competir y que no traigan el mismo producto de China y lograr que sea una pyme productiva. El ser súper realista con los números es vital y sobre todo ver el conjunto de cosas porque se hace una por acá, otra por allá y no estamos nivelando ni viendo cuáles son más importantes.

El quiebre

Cuando a mediados de junio cuatro directores renunciaron a la Asech, trascendió que las principales diferencias tenían que ver con la manera de enfrentar el debate tributario. Mientras la directiva, encabezada por Alejandra Mustakis, puso como bandera de lucha la simplificación tributaria y el tope de 75 mil UF de ingresos anuales para optar a beneficios tributarios, había un grupo que sentía que la reintegración también debía incluirse entre las demandas del gremio.

-¿Fue esa la principal diferencia?

-La razón del quiebre fue la manera en que enfrentamos las distintas reformas y cuáles eran las banderas de la Asech. Pero más que hablar del quiebre en sí, que podría haber sido por eso, lo importante es cómo uno sale adelante.

-¿Las diferencias tenían también que ver con la estrategia de la Asech de aliarse con Conapyme y la Multigremial de Emprendedores?

-Hablo por mí, por la Sole (Ovando), por Felipe (Contreras) y por el directorio en su conjunto: estamos felices con la Conapyme, con la Multigremial y con el acuerdo con la DC.

-Pero había un grupo que parece no estaba tan feliz…

-Están todos invitados a la mesa a trabajar en conjunto y en eso estamos. Estamos más fuertes y más unidos que nunca. Creo que pasamos un proceso difícil, de mucho aprendizaje y nos sirve para tratar de hacer mil veces mejor las cosas porque así uno aprende. Siempre vamos a tener problemas, lo importante es cómo uno los pasa.

-¿Sientes que estuvo en duda tu liderazgo?

-A veces no se entiende cómo se están llevando los liderazgos. En la Asech, que sean dos mujeres empujando la idea del encuentro, la colaboración, el cariño, quizás no a todo el mundo le acomoda. O es muy novedoso. Son otras formas.

-¿Qué es lo que más te dolió cuando pasó todo esto?

-La sorpresa y la forma. Uno habría esperado una forma distinta.

-¿Qué te pareció la forma?

-Es todo en lo que yo no creo.

-¿Recoges algo de las críticas que hicieron los directores salientes?

-Creo que tenemos mil cosas que aprender. Somos un gremio que ha crecido súper rápido y donde no tenemos todos los recursos del mundo. Pienso también que los directores vienen a apoyar eso, a apoyar el liderazgo ejecutivo, a acompañar y no a decir cómo se hacen las cosas. Yo no soy una persona que no escuche, ni mucho menos, soy una persona que siempre quiere mejorar. Y como sé que no tengo todas las habilidades, tengo muy poquitas, busco a los mejores en cada una de las áreas que nos puedan ayudar, siempre.

-¿Crees que la Asech ha perdido fuerza después de lo ocurrido?

-Te prometo que creo que la Asech está mejor que nunca. El haber podido pasar esta dificultad, nos hizo un gremio más grande. Todo el apoyo que hemos recibido ha sido increíble.

-¿Está superado el impasse?

-Nosotros lo vemos en el pasado totalmente.

-¿Has vuelto a conversar con los directores que se fueron?

-No, yo les deseo lo mejor. Que les vaya bien. Son gente muy capaz y ojalá logren cosas grandes, como lo han hecho otras veces.

-¿Por qué decidieron quedarse callados en el minuto de los ataques en vez de salir a defenderse?

-Porque las cosas se demuestran con hechos, avanzando. Tenemos la misión en la Asech de construir un país con más cariño, de más unión, donde no nos criticamos, donde aplaudimos a quienes están haciendo cosas. Ese es nuestro rol y es todo en lo que creemos, y nos hemos regido en todo lo que creemos.

-¿Sientes que en algún minuto pecaste un poco de ingenua?

-Lo único que puedo decir es que siempre me he basado en la confianza y en el cariño, esa es mi manera de ser y, bueno, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Creo que cuando uno está disponible para hacer cosas, también está disponible para que te critiquen. No siempre es fácil, pero me quedo con el camino y las ganas de colaborar.