Locales conectados es una iniciativa de la Fundación Urbanismo Social y el Laboratorio de Innovación Social de la UC que busca que los recursos destinados en ayuda a personas vulnerables sean gastados en almacenes de barrios y así reactivar la economía local. El primer paso: un piloto en Renca.

  • 8 junio, 2020

Al igual que diferentes organizaciones, la Fundación Urbanismo Social repartía cajas de alimentos y giftcard de grandes supermercados en la comuna de Renca para colaborar con el hambre producto de la pandemia. Pero en el camino se dieron cuenta de la falta de apoyo a la economía de barrio. Entonces se acercaron al Laboratorio de innovación Social de la UC (CoLab UC) -liderado por el ingeniero comercial Sebastián Gatica- y juntos dieron vida al proyecto Locales conectados.

Hasta el momento se trata de un plan piloto que involucra a las instituciones y la Municipalidad de Renca, y consiste en la entrega de un voucher digital de 40 mil pesos a familias vulnerables para gastar solamente en almacenes, farmacias y verdulerías de barrio de pequeña escala. Partieron con dos locales y cinco familias. “Queremos que haya dignidad en la ayuda a la persona, que pueda elegir lo que quiere y a quién le compra, y ponerlos a ellos como parte de la solución y no solo como beneficiarios”, dice Pilar Goycoolea, directora de la Fundación Urbanismo Social. El almacenero puede leer un código que entrega el beneficiario a través de una aplicación movil o de un mensaje de texto en caso de no contar con internet.

Lo primero que hicieron fue buscar colaboradores -como Algramo y BancoEstado- que tienen fuerte presencia en las comunas involucradas. “El nivel de agobio de los alcaldes es altísimo, están con todo el equipo humano en terreno entregando cajas, y también hay temas de salud, de adultos mayores, economías, hasta esperar un mes era mucho tiempo, tenía que ser ahora”, dice Goycoolea.

Para lograr ejecutar esto de manera correcta, tienen 3 grandes áreas en su equipo. Un call center preocupado de las personas quienes reciben el beneficio, otro grupo está encargado de convocar a los almaceneros y otro grupo debe llegar a acuerdos con municipios, gobiernos regionales, empresas, entre otros. En total son treinta personas.

Proyección en pandemia

Por el momento están operando en Renca y en un par de días comenzarán en Santiago Centro, comuna donde la Fundación ya ha hecho trabajos de vivienda social. Otras comunas que están vistas son Peñalolén, Independencia y Recoleta y animados por la descentralización también comenzarán un piloto en Antofagasta y en Bio Bio.

En tres meses esperan estar funcionando de manera óptima, aunque según Sebastián Gatica irán paso a paso y no adelantarán nada hasta tener los soportes y la tecnología necesaria.

El precio que tiene contratar esta plataforma de logística es de un 5% del monto total. Quienes pagan serían municipalidades, gobiernos regionales, empresas privadas entre otras. Este 5% contrasta, según Goycoolea, con los sistemas de repartición de cajas que van desde un 15% a un 20%. “Si vamos creciendo, probablemente nuestro porcentaje de cobro se vaya reduciendo cada vez más. Hay que agregar además que esto es sin fines de lucro, y todo lo recaudado será reinvertido en esto para seguir creciendo y llegar a más partes de Chile”, aclara.

Cuando la pandemia termine, la idea es que esto siga funcionando para potenciar la economía local. “Que este gasto que se hace en logística, recursos humanos, eso vaya directo a las familias y los vea a ellos como agentes de cambio y no que están de brazos cruzados esperando ayuda”, dice Sebastián Gatica.

Esto sería un comienzo para digitalizar a los almaceneros que les traería beneficios tanto en la situación actual como en la normalidad y de a poco ir generando cohesión social “y salir cómo juntos, como barrio de esta situación”, agrega.