Con el ojo empresarial en el ADN, ahora es Adela Ibáñez, hermana de Pedro Ibáñez, quien se lanzó con su propio negocio. Después de nueve años, finalmente se atrevió a concretar el que siempre supo era el destino de esa antigua casona en Valparaíso: Zero Hotel, un hotel boutique. Tras un año de remodelación en […]

  • 18 mayo, 2007

Con el ojo empresarial en el ADN, ahora es Adela Ibáñez, hermana de Pedro Ibáñez, quien se lanzó con su propio negocio. Después de nueve años, finalmente se atrevió a concretar el que siempre supo era el destino de esa antigua casona en Valparaíso: Zero Hotel, un hotel boutique. Tras un año de remodelación en manos del arquitecto Francisco Alemparte, la construcción de 1860 se transformó en un fino Bed & Breakfast de solo nueve habitaciones.

Los huéspedes tienen la opción de tomar desayuno en un comedor vidriado, tipo winter garden, con una vista absolutamente grandiosa de la bahía, puerto y cerros de Valparaíso. Y quien está a cargo del negocio es nada menos que su hijo Jorge Camus, ingeniero comercial de la Católica de 24 años de edad.