Tricolor no se piensa quedar atrás. La compañía, que es parte del holding de empresas de Fernando Larraín Peña y que hoy está siendo gestionada por su hijo Santiago Larraín Cruzat, quiere aumentar su cuota de mercado. Si alguien creyó que el negocio de las pinturas no tenía color… se equivocó medio a medio.

  • 10 agosto, 2007

Tricolor no se piensa quedar atrás. La compañía, que es parte del holding de empresas de Fernando Larraín Peña y que hoy está siendo gestionada por su hijo Santiago Larraín Cruzat, quiere aumentar su cuota de mercado. Si alguien creyó que el negocio de las pinturas no tenía color… se equivocó medio a medio. Por Javiera Moraga; foto, Verónica Ortíz.

 

Tricolor avanza a toda máquina. Y no es para menos. La compañía está a punto de cumplir 70 años de existencia y puede vanagloriarse de sus aciertos. Hoy, aunque es la empresa líder en pinturas decorativas y procesos de innovación, quiere seguir aumentando su cuota de mercado y están dispuestos a seguir trabajando duro para conseguirlo. Esa al menos es la meta del team, compuesto por Santiago Larraín, gerente general de la compañía; Cristián Nieto, gerente comercial, y Juan Enrique Nestler, gerente de marketing.

 

Las cosas no han sido fáciles. Lo que ocurre, es que hubo un tiempo en que Tricolor (que tiene en su logo la escarapela de Chile) solo se comercializaba por los canales más tradicionales, es decir las antiguas ferreterías. Pero la realidad del país ha cambiado y el mercado se pegó un salto hacia estas mega tiendas ferreteras, como Easy y Sodimac.

 

-Hemos tratado de ir adecuándonos a los nuevos canales de distribución, tal vez porque nos quedamos un poco dormidos en los laureles. En un principio tratamos de competir con los mismos productos que teníamos, sin embargo nos dimos cuenta que lo mejor era tomar el liderazgo en la innovación de productos –explica Santiago Larraín.

 

Precisamente, la innovación ha sido el motor de la compañía y el punto de partida para volver a potenciar sus marcas:

 

-Teníamos que evitar que Tricolor, una marca de 70 años, corriera el riesgo de transformarse en algo anticuado. Así fue como nos volcamos a la innovación, en circunstancias que el resto del mercado estaba en un espiral de bajar los precios. Hicimos alianzas estratégicas con proveedores de primera línea mundial y buscamos junto a ellos los avances más modernos en materia de pinturas en el mundo. Fue así como creamos Tricolor Plus, el último desarrollo en pintura cien por ciento acrílica que se puede lavar y usar en cualquier superficie –añade.

 

Incluso Tricolor Plus es una pintura que comulga con el tema ecológico, ya que no tiene coalescentes, es decir los solventes que ayudan a formar la película de la pintura.

 

Al mismo tiempo, Tricolor (cuya campaña está centrada en el concepto Renuévate) está a punto de sacar al mercado productos de su línea profesional que prometen sacudir al mercado de las pinturas: un esmalte al agua sin olor, un látex que resiste lavados y un látex blanco perfecto.

 

El trabajo en equipo ha sido fundamental. Pero también lo ha sido la visión de largo plazo de la compañía. Desde hace años, por ejemplo, Tricolor se preocupa de rescatar el patrimonio, en donde se han anotado éxitos rotundos como la campaña “Pintemos Valparaíso, Pintemos el Patrimonio”, lanzada el 2005 en el puerto y en la que se pintaron cerca de 1.300 casas. Pero sus acciones en la V Región no han quedado ahí. El año pasado, los veraneantes de la zona pudieron ver como la mayoría de los basureros de Viña estaban renovados completamente por Tricolor. Y es que tampoco hay que olvidar que los cuarteles generales de la compañía están en Viña.

 

Este año Tricolor tiene un nuevo desafío patrimonial por delante. La compañía decidió donar la pintura y ayudar a la restauración de edificios emblemáticos en La Serena, en conjunto con el municipio. Un asunto que será supervisado por Perla Klawer, product manager de la compañía y única mujer en la línea ejecutiva.

 

Desde que asumió Santiago Larraín –hace seis años– la compañía se ha centrado en un posicionamiento en el sector premium, donde son líderes. La experiencia de Larraín es amplia, ya que trabajó en LarraínVial y Viña Santa Carolina (empresas del grupo familiar encabezado por su padre, Fernando Larraín Peña), lo que ha sido clave a la hora de aunar fuerzas en la empresa. El compromiso es intenso, al punto que cada nueva campaña se muestra en primer término a los trabajadores y luego se da a conocer a la opinión pública.

 

-Cuando las compañías tienen plantas regionales es bien complicado que todos tengan un objetivo común. Y con esta compañía se ha logrado –explica Cristián Nieto, orgulloso del quehacer comercial de la empresa.

 

Tricolor tiene muchos desafíos por delante y el equipo lo sabe. Por el momento, están centrados en ser líderes en innovación y entregar la mejor calidad a sus clientes, pero sobre todo a cultivar la paciencia, ya que el negocio industrial, a diferencia del financiero, es mucho más lento y de largo plazo.