Muchos de los productos chilenos que se exportan a China no se conocen con el mismo nombre en el país asiático. Las compañías locales se ven a menudo obligadas a traducirlas al idioma local a fin de que los consumidores de ese país puedan recordar y distinguir los productos en su lengua.

  • 26 enero, 2012

Muchos de los productos chilenos que se exportan a China no se conocen con el mismo nombre en el país asiático. Las compañías locales se ven a menudo obligadas a traducirlas al idioma local a fin de que los consumidores de ese país puedan recordar y distinguir los productos en su lengua. Esto supone un nuevo desafío a los exportadores: proteger las marcas traducidas. Para eso, Sargent & Krahn está desde hace algún tiempo trabajando con corresponsales chinos para monitorear y proteger la propiedad marcaria de los productos que se venden en el gigante asiático.

Y la recomendación del estudio a sus clientes, es que utilicen equivalentes en representación gráfica y fonética a la hora de cambiar los nombres al chino.

“Presentar marcas en sus equivalentes chinos resultó particularmente necesario en el área vitivinícola, puesto que a partir de abril de 2010 se comenzó a exigir a los vinos exportados a China una etiqueta con los nombres en caracteres chinos de las marcas comercializadas. Con ello se incrementó el número de consultas, lo que nos motivó a abocarnos y potenciar la protección de los derechos marcarios de las empresas nacionales en ese país”, explica Alfredo Montaner, socio de Sargent & Krahn.