¿Recuerdan la fiebre que supuso la salida del juego? Fueron buenos tiempos.

  • 11 julio, 2018

En 2016, todos esperábamos con ansias la salida de Pokemon Go. Por fin, nuestro sueño de niños de ser entrenadores pokemon y ser siempre el mejor, mejor que nadie más se iba a convertir en realidad, al menos virtualmente. Se demoró un par de meses en llegar a Latinoamérica y cuando por fin fue el día, un 3 de agosto, estábamos todos eufóricos. Recuerdo que el primer pokemon que vi fue un ekans, y el primero que atrapé, un eevee y obvio que estaba muy emocionada.

Durante los días siguientes, cientos (o miles) de personas iban por las calles mirando sus teléfonos, pero ya no solo para ver las redes sociales, sino que para atrapar algún pidgey, eclosionar un huevo, girar una pokeparada o combatir en un gimnasio. Era genial salir y ver prácticamente todas las pokeparadas con pétalos gracias a los módulos cebo que alguien colocaba y que atraían a los pokemones de la zona.

Mucha gente salía de sus casas después de haber pasado mucho tiempo jugando en las consolas, porque este juego te hacía caminar para poder avanzar (valga la redundancia), y era genial. ¡Cuántas amistades se formaron gracias al juego, cuántos amores, cuántos lugares hermosos y escondidos salieron a la luz!

También había quienes hacían trampas, usaban algún hack para caminar sin caminar o para encontrar el punto exacto de ciertos pokemones, pero con cada actualización, el juego iba un paso adelante y eliminaba toda forma de engaño.

Por supuesto, a algunos no les gustó el nuevo juego y lo criticaron, pero otros defendíamos el juego, porque en realidad no le hacía daño a nadie -excepto a quienes iban distraídos y les robaban el celular o sufrían algún accidente-.

Pasó el tiempo y la emoción de los primeros días fue menguando y luego solo quedaron los verdaderos fanáticos. Personalmente, jugué mucho tiempo y lo dejé por casi seis meses, pero hace poco me vino la nostalgia y volví. El juego sigue siendo básicamente lo mismo. Avanzar, atrapar, eclosionar, luchar. Eso sí, ahora puedes tener amigos, participar en incursiones para atrapar pokemones raros o muy fuertes, y realizar pequeñas misiones que te da el profesor Willow.

Han pasado dos años desde que salió Pokemon Go y, a pesar de que muchos ya no tienen ni la aplicación, aún hay mucha gente jugando. De hecho, este fin de semana, por tres horas, había squirtles por doquier y miles de personas se juntaron en el Parque Forestal, y prácticamente todas las pokeparadas (al menos de Santiago) estaban con módulo cebo, como en los viejos tiempos. Fue realmente nostálgico.

Pokemon Go revolucionó la sociedad como pocos lo han hecho, y quizás pase un buen tiempo para que otro juego cause el mismo impacto a nivel mundial. Y quizás, cuando seamos ancianos, nuestros nietos vean algún video en el YouTube del futuro donde miles de personas se reunen en parques jugando con sus celulares, y nosotros les contemos aquel bonito tiempo en que volvimos a salir a las calles.