Hoy se cumplen 24 años de la partida de uno de los cantantes más revolucionarios de la época y uno de los más recordados hasta el día de hoy. Líder de unas de las bandas emblemas de la música mundial, Freddie Mercury sigue siendo un ícono para muchos, aunque muy pocos saben que tras la […]

  • 24 noviembre, 2015

mercury

Hoy se cumplen 24 años de la partida de uno de los cantantes más revolucionarios de la época y uno de los más recordados hasta el día de hoy. Líder de unas de las bandas emblemas de la música mundial, Freddie Mercury sigue siendo un ícono para muchos, aunque muy pocos saben que tras la imagen salvaje, provocativa y bisexual del líder de Queen, había un pasado religioso y una tierna relación familiar.

“Freddie mantenía una estricta separación entre su trabajo, su hogar y su vida”, explicó hace pocas semanas la señora Jer Bulsara, de 90 años, en una entrevista con el Daily Telegraph.

Jer Bulsara es la madre de Farrokh Bulsara, conocido mundialmente como Freddie Mercury. Él jamás habló de su bisexualidad en casa, ni siquiera con ella, ni cuando estuvo muy enfermo. “Evitaba ciertos temas para protegernos”, dice Jer.

La familia Bulsara son parsis, seguidores de Zoroastro, al que se considera primer profeta de la historia. Allí creció Freddie, hijo mayor de Jer y Bomi Bulsara, un funcionario indio de la Administración colonial británica, desplazado a la isla de Zanzíbar, en la actual Tanzania, por motivos laborales.

La personalidad exuberante de Mercury no encajaba excesivamente bien en el conservadurismo del culto. Tras estudiar desde los ocho años en internados británicos de la India, fundó su primer grupo con 12. Cuando tenía 15, Tanzania se declaró independiente y la familia Bursala se trasladó a Reino Unido.

freddie y mama

Mientras buscaba el éxito con sus bandas de juventud, Mercury vendía ropa de segunda mano en el mercadillo de Kensington, despachaba el catering del aeropuerto de Heathrow o ejercía de mozo de almacén. “Mi marido y yo pensamos que era una fase y confiábamos en que pronto entraría en razón y regresaría a estudiar cosas serias. Nunca ocurrió”.

Decía la señora Bulsara que la omnipresencia de la música y la imagen de su hijo le habían ayudado a soportar su ausencia. De hecho, fue una de las estrellas del rock fallecidas que aparecieron en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres. “También salió John Lennon, pero aplaudieron mucho más a mi Freddie”, recordaba la madre del cantante.

Con solo 45 años, Freddie fue uno de los primeros famosos en morir por el sida, en un momento en que la enfermedad todavía era considerada por muchos un castigo a los homosexuales.

Actualmente, cada 3 de septiembre se celebra el Freddie For a Day, una jornada anual en la que los participantes se visten como una de las múltiples caracterizaciones del divo para recaudar fondos para el Mercury Phoenix Trust Aids Charity. Del poder de convocatoria de esta organización da cuenta que a la gala que este año se organizó en el hotel Savoy de Londres asistió la princesa Eugenia de York.

Revise el artículo completo en El País.