1. Mejor flexibilidad cognitiva (más facilidad para adaptarse a una circunstancia nueva o inesperada que los adultos que sólo hablan una lengua) En el estudio, los participantes tenían que completar una tarea de flexibilidad cognitiva; aunque tanto los adultos monolingües como los bilingües fueron capaces de completarla, los bilingües lo hicieron con más rapidez y […]

  • 2 julio, 2014

Diario-Occidente-idiomas

1. Mejor flexibilidad cognitiva (más facilidad para adaptarse a una circunstancia nueva o inesperada que los adultos que sólo hablan una lengua)

En el estudio, los participantes tenían que completar una tarea de flexibilidad cognitiva; aunque tanto los adultos monolingües como los bilingües fueron capaces de completarla, los bilingües lo hicieron con más rapidez y además determinadas partes de su cerebro necesitaron menos energía para llevarla a cabo.

 

2. Agilidad mental durante más tiempo (se cumple también en las personas que aprenden una segunda lengua siendo ya mayores)

En la investigación se realizaron tests de inteligencia a los participantes, hablantes nativos de inglés, cuando tenían 11 años y unas décadas después, cuando cumplieron los 70. La gente que hablaba dos o más lenguas mostró mejores capacidades cognitivas (especialmente en los tests de inteligencia general y de lectura).

 

3. Las palabras se ven de forma diferente a como lo hacen los monolingües

Gracias a la tecnología de movimiento ocular, personas bilingües pasan menos tiempo observando palabras de distintos idiomas que comparten la misma raíz morfológica, lo que sugiere que su cerebro necesita menos tiempo para procesar la palabra.

 

4. [tweetable]No hay inmunidad al Alzheimer, pero sí se desarrolla de forma más tardía[/tweetable]

En el estudio participaron 450 pacientes con Alzheimer, la mitad de los cuales habían hablado dos lenguas la mayor parte de sus vidas. Cualquiera puede padecer Alzheimer, pero las personas bilingües desarrollan esta enfermedad cuatro o cinco años más tarde que las monolingües.

 

Lee las otras tres razones en The Huffington Post.es