1) Pérdida de propósito y pasión Como cualquier relación, cuando tu carrera no tiene sentido, se ha perdido el propósito de seguir. Si te despiertas en la mañana pensando que no crees en nada, es tiempo de moverte. Tu felicidad está directamente relacionada a tu habilidad de desarrollarte y avanzar en tu carrera. No […]

  • 12 febrero, 2013
Captura de pantalla 2013-02-12 a las 10.27.36 Foto: Forbes

Captura de pantalla 2013-02-12 a las 10.27.36 Foto: Forbes

 

1) Pérdida de propósito y pasión

Como cualquier relación, cuando tu carrera no tiene sentido, se ha perdido el propósito de seguir. Si te despiertas en la mañana pensando que no crees en nada, es tiempo de moverte. Tu felicidad está directamente relacionada a tu habilidad de desarrollarte y avanzar en tu carrera. No hay que olvidar que los incentivos financieros no son sufientes.

2) Tu potencial talento no está siendo valorizado

Cuando tu talento no es valorado, es difícil estar motivado en un trabajo. Si tu jefe no confía en tus habilidades y no va a potenciar tu carrera, es poco probable mantenerse fiel a la empresa. Tú, más que nadie, debes valorar tu potencial, y si el resto no lo hace, es tiempo de moverse.

3) Tu creciminto profesional está estancado

Si tu trabajo ya no es desafiante, o eres el gran pez de una pequeña laguna signfica que te estás estancando profesionalmente y que ya nada nuevo tienes que aprender en ese lugar, por lo que, definitivamente, debes cambiarte de trabajo.

4) Ambiente laboral poco confiable

Un ambiente laboral hostil, donde la gente no es transparente, es difícil de confiar. Estos tipos de cultura de trabajo suelen volverse corruptos e impactan negativamente en tu desarrollo profesional. Es imposible que los problemas de la empresa no afecten tu trabajo o te contaminen y te impidan realizar tu labor adecuadamente.

5) Baja remuneración

Tu empleador puede remunerar tu trabajo de diversas maneras; salario, bonos, desarrollo profesional, cursos de especialización u otros beneficios. Tú mejor que nadie sabe qué es lo que más necesitas. Es bueno tener claro cuáles son las cosas que más te importan y evaluar de qué manera tu empresa las está satisfaciendo.

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