Sólo por el hecho de que creas que no puedes desconectar no significa que seas un individuo continuamente en tensión; tu incapacidad para relajarte probablemente tenga que ver con tus hábitos. Revisa los errores que The Huffington Post reunió y que quizás estás cometiendo, para que veas que [tweetable]siempre hay posibilidades de desconectar[/tweetable]: Estás continuamente […]

  • 15 julio, 2014

Dormir

Sólo por el hecho de que creas que no puedes desconectar no significa que seas un individuo continuamente en tensión; tu incapacidad para relajarte probablemente tenga que ver con tus hábitos. Revisa los errores que The Huffington Post reunió y que quizás estás cometiendo, para que veas que [tweetable]siempre hay posibilidades de desconectar[/tweetable]:

Estás continuamente con el teléfono
No hay quien se relaje con actualizaciones de Facebook y Twitter, notificaciones de Instagram, etc. Si quieres que tu cerebro desconecte, plantéate lo de apagar el móvil. Hay investigaciones que demuestran que miramos nuestros teléfonos cada seis minutos aproximadamente. Ha quedado comprobado que los aparatos tecnológicos actúan en contra de nuestra relajación.

Celular. Foto Flickr

No aprovechas el silencio
¿Cuándo fue la última vez que te sentaste tranquilamente en silencio absoluto? Resulta que cuando quitamos el sonido en nuestra vida, ya sea el murmullo de la televisión o incluso los ruidos de los vecinos, obtenemos muchos beneficios mentales y relajantes. El silencio es una terapia increíble e incluso puede hacer que aumente nuestra capacidad de concentración y nuestra creatividad.

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Te lees un libro en la tableta
Si estás en la cama intentando absorber algún momento de calma a través de la literatura antes de dormir —pero lo estás haciendo con la pantalla iluminada de tu iPad—, quizás deberías pensártelo dos veces. Existen estudios que demuestran que la luz azul que emiten las pantallas puede afectar a nuestro sueño, lo cual convierte al relajante hábito de la lectura en una pesadilla.

Foto Business Insider_google-is-reportedly-working-with-htc-on-a-new-tablet

Te preocupas demasiado por relajarte
Cuanto más piensas en algo, más nervioso te pones. Lo mismo sucede con la relajación. Cuanto más te presiones para relajarte, más te estás alejando de la calma. Es mejor que pienses de manera positiva en algo que no tenga que ver con la relajación. Mirar el lado bueno de las cosas puede eliminar el estrés, permitiendo que tu mente se concentre sólo en cosas  alegres.

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Lee en detalle estos cuatro errores en The Huffington Post.es