Los siguientes estudios científicos demuestran que el consumo regular de café puede ser muy beneficioso para la salud. Sin embargo, es importante recalcar que las virtudes de la cafeína tienen lugar en nuestro organismo cuando son consumidas en una cantidad moderada. El sitio LifeHacker enumeró algunos de los beneficios detrás de una taza de café: 1. […]

  • 27 febrero, 2013
Café. Foto Flickr

Café. Foto Flickr

Los siguientes estudios científicos demuestran que el consumo regular de café puede ser muy beneficioso para la salud. Sin embargo, es importante recalcar que las virtudes de la cafeína tienen lugar en nuestro organismo cuando son consumidas en una cantidad moderada.

El sitio LifeHacker enumeró algunos de los beneficios detrás de una taza de café:

1. Mejora la concentración:

La principal función de la cafeína, el ingrediente activo del café, es bloquear los efectos sedantes del neurotransmisor adenosina. Esto aumenta la actividad neuronal en el cerebro y suben los niveles de otros neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, dice un estudio del Departamento de Fisiología y Farmacología de Suecia. Además, ayudaría a mejorar el estado de ánimo, la memoria y las funciones cognitivas en general.

2. Ayuda a quemar grasas:

Por algo tantos suplementos quemadores de grasas poseen cafeína entre sus ingredientes. Debido a su efecto estimulante en el sistema nervioso central, la cafeína acelera el metabolismo y aumenta la oxidación de ácidos grasos, dice una investigación de la Sociedad Americana de Nutrición Clínica.

3. Disminuye el riesgo de contraer Alzheimer o Parkinson:

El café ayudaría a proteger el cerebro incluso en edades avanzadas. Un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Lisboa concluyó que quienes tomaban regularmente café tuvieron 60% menos probabilidad de sufrir enfermedades mentales como el Alzheimer. En tanto, el Instituto Nacional de Salud Pública de Finlandia descubrió que la cafeína podría reducir el riesgo de contraer Parkinson entre un 32 y un 60%.

Revise el artículo completo en LifeHacker.