De que el mundo está en recesión, no hay duda. Pero en las últimas semanas han surgido señales positivas dispersas, tenues rayos de esperanza que muestran un ritmo de caída en desaceleración. No obstante, también subsisten los problemas.

  • 16 abril, 2009


De que el mundo está en recesión, no hay duda. Pero en las últimas semanas han surgido señales positivas dispersas, tenues rayos de esperanza que muestran un ritmo de caída en desaceleración. No obstante, también subsisten los problemas.

 

De que el mundo está en recesión, no hay duda. Pero en las últimas semanas han surgido señales positivas dispersas, tenues rayos de esperanza que muestran un ritmo de caída en desaceleración. No obstante, también subsisten los problemas.

1 Hay un cambio de ánimo. Los mercados accionarios anotaron alzas notables en marzo. ¿La razón? El plan de rescate anunciado por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner. Aún está por verse si su idea para sacar los activos tóxicos de los balances de los bancos tendrá éxito, pero los mercados de algún modo se sintieron reconfortados.


2 Regresa el apetito por riesgo.
No es ansia ni hambre canina. Pero el oro acaba de sufrir una corrección que lo dejó 14% por debajo de los 1.000 dólares por onza alcanzados durante febrero. Y los operadores creen que parte de la liquidación tiene que ver con el regreso del apetito por el riesgo, que también puede verse en la recuperación de las acciones.


3 Signos de vida en la manufactura.
Los sondeos de confianza empresarial son menos pesimistas que hace unos meses. Por ejemplo, aunque la actividad fabril en Estados Unidos se contrajo en marzo, el ritmo fue menor que en el mes anterior. La última lectura del índice manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento mostró un alza a 36,3 puntos desde los 35,8 en febrero, superando ligeramente los 36 puntos anticipados por los economistas. Una cifra inferior a 50 indica una contracción en la actividad y el ISM manufacturero ha estado bajo ese umbral por catorce meses consecutivos. Pero la mayoría de los componentes o subíndices del ISM mostró avances. El más notable fue en el de nuevos pedidos, que se considera un indicador de la actividad futura.

4 La estabilización de la manufactura no se limita a Estados Unidos. En la zona del euro, el ritmo del descenso de la actividad industrial se aminoró ligeramente en marzo, gracias a las señales de estabilización en Francia y Alemania. El índice de la encuesta de gestores de compras del bloque subió a 33,9 en marzo desde los 33,5 de febrero, frente a una previsión de 34. En Inglaterra, el PMI manufacturero alcanzó un máximo de cinco meses de 39,1. En China, el índice oficial de los gerentes de compra regresó a territorio positivo en marzo, lo que las autoridades atribuyeron rápidamente al plan de estímulo impulsado por el gobierno.


5 Cumbre del G20.
A pesar de la evidente falta del plan de estímulo coordinado que buscaba Estados Unidos, la cumbre del G20 concluyó con anuncios concretos, en especial el fortalecimiento del FMI, que con 750.000 millones de dólares estará en condiciones de asistir a los países más afectados por la crisis (entiéndase, Europa del este).


6 Hay otros signos alentadores en economías específicas.
En Estados Unidos, los economistas resaltan una solidez sorprendente en las ventas minoristas, que sugieren que el gasto en consumo creció más de 1% en el primer trimestre. Las ventas de viviendas parecen estar tocando fondo y los inventarios siguen reduciéndose, aunque los precios continúan descendiendo. La duda es si la estabilización actual de consumo es sostenible. También hay respuesta de los consumidores en Alemania y Japón.


7 Mejora el clima en Rusia.
Tras cuatro años de crecimiento de 7% a 8% anual, el gobierno ruso prevé para 2009 una contracción de 2,2%. La caída en picada del rublo hace un par de meses llevó a las autoridades a gastar más de 200.000 millones de dólares en su defensa. Pero en el último par de semanas, el rublo se ha afirmado, con un repunte de 7% desde su punto bajo en febrero. Los observadores consideran que tras varios meses de caída en la producción industrial, los inventarios se han reducido lo suficiente como para pensar en un próximo repunte fabril.

8 El precio del cobre. En serio. La estabilización en los precios de los commodities suele dar paso a un alza en los mercados accionarios, y el cobre suele ser un referente para ambos, commodities y acciones. El precio del metal anota un alza cercana al 40% en dólares desde diciembre (casi 20% sólo en marzo). En tanto, el petróleo ha subido más de 50% y está, una vez más, por encima de 50 dólares por barril.

9 Los anuncios que no se han hecho. Los historiadores creen que entre los factores que explican la profundidad y duración de la Gran Depresión estuvieron la adopción de medidas proteccionistas y el uso de devaluaciones competitivas. El compromiso de los líderes del G20 de no adoptar políticas proteccionistas (aunque se han visto medidas puntuales, más que movimientos generalizados) y la suma de planes de estímulo fiscal podrían rendir frutos.

10 Los gobiernos seguirán ofreciendo apoyo. De buena o mala gana, los gobiernos han hecho prioritaria la contención de la crisis financiera y harán lo que sea necesario para lograrlo.

Los riesgos

1 El aumento del desempleo. En Estados Unidos ya está en 8,5%, su máximo en 25 años y el mismo nivel que en la eurozona. En España, la tasa de cesantía excede el 15% y el Banco de España prevé que podría situarse en 17,1% este año y en 19,4% el próximo.


2 El riesgo de una crisis en los mercados emergentes que pueda extenderse a una región completa.
Esta perspectiva aumenta a medida que la recuperación se demora. En particular, hay temor por Europa del este, donde Hungría y Rumania ya han acudido al FMI en busca de ayuda. Una crisis financiera en Europa oriental se transmitiría rápidamente a los bancos de Francia, Alemania, Bélgica y Suecia,.

3 La falta de una limpieza profunda en los balances de los bancos. Los problemas en el mercado hipotecario residencial en EEUU no se han digerido por completo. Y el plan para la compra de activos tóxicos esbozado por Geithner podría revelar que los bancos aún contabilizan estos valores a precios demasiado altos.


4 El explosivo aumento del déficit fiscal en Estados Unidos
y la carga política que supone para el presidente Obama.

5 El frenazo de China. El crecimiento del PIB chino será de apenas 6% este año, lejos del 13% en 2007.